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La cordobesa María Sánchez publica 'Almáciga. Un vivero de palabras de nuestro medio rural'

  • La escritora y veterinaria recoge en esta obra, con ilustraciones de Cristima Jiménez, un glosario poético ilustrado de palabras del medio rural en riesgo de desaparecer

Imagen archivo de María Sánchez, durante una entrevista con 'el Día'. Imagen archivo de María Sánchez, durante una entrevista con 'el Día'.

Imagen archivo de María Sánchez, durante una entrevista con 'el Día'. / E. D. C.

El próximo 8 de septiembre se pondrá a la venta Almáciga. Un vivero de palabras de nuestro medio rural, el nuevo libro de la cordobesa María Sánchez. La obra es un proyecto colaborativo en el que Sánchez reúne vocablos asociados al campo para que no caigan en el olvido y a los que Cristina Jiménez da vida con sus ilustraciones.

Veterinaria de campo y escritora, María Sánchez ha roto moldes y se ha convertido en la voz de las mujeres rurales y de un nuevo feminismo rural. Su Cuaderno de campo (2017) fue una revelación y con su Tierra de mujeres (2019) quedó refrendada su carrera literaria y su aportación a la visibilidad de la cultura rural.

También se ha alzado como una de las voces más reconocidas en la defensa del mundo rural y en la dignificación de su cultura. 

Portada. Portada.

Portada.

Jañiquín, hocino, errenka, pelúa, jáquima, trancahilo… ¿Quién sabe qué significan estos extraños vocablos? Probablemente solo los que tienen sus raíces en el campo. Son palabras bellas y llenas de significado pero muchas de ellas, moribundas y en peligro, probablemente morirán cuando desaparezcan los mayores que aún habitan en los pueblos.

"Por eso surge este libro, esta almáciga. Un sustrato donde las expresiones de nuestras tierras descansen; una semillera para recuperar sus palabras y sus significados, para volver a oírlas y nombrarlas, para que arraiguen entre nosotros y las tengamos más cerca; un vivero en el que mimarlas y cobijarlas con nuestros cuerpos y acentos. Un diálogo-tejido con nuestro medio rural para que germinen y puedan volver a existir", explican desde la editorial.

"Cuando comencé a plantearme un nombre para esta búsqueda de palabras que corrían peligro de desaparecer y que comenzaban a dejar de ser oídas y nombradas, mi padre me dio la idea. Una almáciga, ese sitio del huerto que se elige para que las semillas germinen, broten y cojan fuerza. Un lugar para crecer y proteger antes de trasplantarlas definitivamente al huerto. Me gustó muchísimo la imagen pensando en esas palabras en peligro, en las lastimadas, en las moribundas, en las que ya no aparecen en ningún diccionario ni descansan sobre nuestras lenguas. Sentí la almáciga como una especie de madriguera para ellas, un lugar donde recuperarse, aferrarse y poder crecer de nuevo, un punto de partida donde leer yescuchar palabras y hacerlas formar parte de algo, en nuestras conversaciones, en nuestro día a día", ha manifestado la escritora y veterinaria.

En Almáciga, la escritora ha conseguido reunir un montón de palabras que vienen de todas las lenguas españolas. Hay algunas que han desaparecido porque ya no hay donde aplicarlas: corresponden a objetos, usos o tradiciones que ya han desaparecido. Todas son palabras llenas de sonoridad, bellas por sí mismas, inspiradoras, recordatorios de un mundo que ya no existe; pero todas, además, incluyen un significado que nos transporta a un mundo riquísimo de connotaciones e historias. 

Almáciga tiene su continuidad y como semillero vivo de palabras se irá enriqueciendo con las aportaciones de todo el mundo que quiera contribuir (www.almáciga.es).

Sobre la autora

María Sánchez es veterinaria de campo. Actualmente trabaja con razas autóctonas en peligro de extinción, defendiendo otras formas de producción y de relación con la tierra como la agroecología, el pastoreo y la ganadería extensiva.

Colabora habitualmente en radio, medios digitales y de papel sobre literatura, feminismo, ganadería extensiva y cultura y medio rural. Coordina el proyecto Las entrañas del texto, desde el que invita a reflexionar sobre el proceso de creación, y Almáciga, un pequeño vivero de palabras del medio rural de las diferentes lenguas publicado en Geoplaneta en septiembre de 2020 y que tendrá también proyecto web.

Sus poemas han sido traducidos al portugués, inglés, francés, rumano y polaco. Ha obtenido los premios Orgullo Rural del patronato de la Fundación de Estudios Rurales «"por ser un puente de divulgación del mundo rural", Premio Nacional de Juventud de Cultura del Instituto de la Juventud de España (Injuve) por haber contribuido con su poesía "a visibilizar con carácter modélico e innovador la necesidad de mantener la vida en el campo", premio Fademur 2019 de Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) por su lucha por las mujeres rurales, y Córdoba en Igualdad 2020 en la categoría arte y cultura de la Diputación de Córdoba.

Cuaderno de campo (La Bella Varsovia, 2017) fue su primer poemario. Dos años después publicó Tierra de mujeres, una mirada íntima y familiar al mundo rural, un ensayo sobre mujeres y medio rural (Seix barral, 2019), traducido al francés (Rivages, 2020). En 2021 será publicada la traducción al inglés (University Trinity Press) y al alemán (Blessing Verlag).

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