Cultura

La batalla de Casio Longino contra Marcelo se libró en Montemayor

  • Las ruedas ibéricas halladas, junto con otros restos, evidencian que el espacio fue lugar de combates y campamentos militares

El equipo de trabajo posa junto a varios hallazgos. El equipo de trabajo posa junto a varios hallazgos.

El equipo de trabajo posa junto a varios hallazgos. / el día

Los hallazgos encontrado en el yacimiento arqueológico de la localidad de Montemayor sitúan en dicho lugar la batalla entre el gobernador cesariano Casio Longino y Marcelo, en el año 48 antes de Cristo, según aseguró ayer el delegado de Cultura de la Junta en Córdoba, Francisco Alcaide. El delegado de Cultura explicó, después de visitar el yacimiento, que los descubrimientos de "armas, proyectiles de honda y monedas" indican que "en torno a la ciudad se asentaron campamentos militares y se libraron fuertes batallas", algo que "parece coincidir con los textos" que hablan de la lucha librada por el gobernador cesariano Quinto Casio Longino contra su enemigo Marcelo, dos años antes de que "el propio César combatiera en Vlia contra los hijos de Pompeyo".

La investigación arqueológica que se lleva a cabo en el término municipal de Montemayor, en el emplazamiento romano de Vlia, apunta que se libraron algunas de las más enconadas batallas y asedios de la guerra civil romana entre Julio César y Pompeyo el Grande, a mediados del siglo I antes de Cristo. Alcaide valoró que "la orientación de los trabajos se ha visto enriquecida por el hallazgo de lo que probablemente sea la tumba de una persona de muy alto rango de la cultura Ibérica, entre los siglos VI y I antes de Cristo".

Hasta el momento, se ha localizado un conjunto de cuatro grandes ruedas ibéricas de hierro depositadas casi enteras, con sus llantas, forro de la pina y de los radios y bocines; todo en lámina de hierro forjado y remachado, en un estado de conservación excepcional. El hallazgo es similar al de las ruedas de la Cámara de Toya en Jaén o las necrópolis de Baza y del Mirador de Rolando en Granada, fechadas en torno al siglo IV antes de Cristo, aunque las ruedas de Montemayor están mucho más completas y parecen de factura más compleja. Los trabajos constatan que bajo las cuatro ruedas están apareciendo importantes restos de bronce, como anillas, pasarriendas del carro y las cubiertas del yugo. Igualmente, se están consolidando elementos de hierro del timón, así como dos bocados de caballo en hierro de tipo ibérico.

El carro, desmontado, parece haber sido cuidadosamente colocado, capa por capa, junto con restos muy fragmentados de huesos calcinados y cenizas; el conjunto fue cubierto con cantos rodados del propio nivel geológico del cerro, "hasta el momento no se conoce un hallazgo comparable en toda la Península por la complejidad del conjunto y su estado de conservación", confirmó el delegado de Cultura. Los trabajos de investigación se centran en confirmar que esta tumba o depósito de ofrenda forme parte de una de las necrópolis de la antigua ciudad ibérica, muchas de ellas saqueadas y destruidas por expolio durante años. Esta prospección de superficie en curso emplea las más modernas y detalladas tecnologías de detección y de cartografía digital, que combinan localización mediante detectores y GPS con sistemas de información geográfica, todo ello contrastado con el análisis de las fuentes literarias grecolatinas.

Junto con el carro ibérico ya descrito, los arqueólogos ya han localizado con precisión varias docenas de proyectiles de honda en plomo, proyectiles de artillería romanos en forma de pesados virotes de hierro, puntas de flecha, clavos de botas militares romanas, monedas romanas e indígenas de la zona y otros cientos de objetos, lo que supone un verdadero éxito que aporta datos nuevos a las campañas de César en Andalucía y ayuda a confirmar la identidad del municipio de Vlia.

Los trabajos de prospección se realizan por un equipo multidisciplinar, bajo la dirección de campo del doctor Javier Moralejo Ordax, en el marco de un Proyecto de Investigación de Excelencia de I+D-i (Ministerio de Ciencia e Innovación) dirigido por el profesor Fernando Quesada Sanz, director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UAM. Este proyecto está dedicado al estudio de la implantación romana en la Andalucía ibérica, y viene realizando otros importantes trabajos en el Cerro de la Cruz (Almedinilla) y Cerro de la Merced (Cabra), a los que ahora se suman los descubrimientos en Montemayor.

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