Cultura

Pascal Laugier lleva a Sitges el miedo y la polémica con 'Martyrs'

  • El realizador francés, que reivindica el cine europeo de terror, muestra el proceso de tortura al que es sometido una joven

Con el director francés Pascal Laugier y su segundo largometraje, Martyrs, proyectado ayer en la sección competitiva Fantástico, llegaron al Festival de Cine de Sitges el terror extremo y la polémica.

La película, que ya causó cierto revuelo entre los programadores de festivales que pudieron verla en el último Festival de Cannes, narra y muestra con pelos y señales el proceso de martirio de una joven, humillada, golpeada y al final despellejada.

Tras asegurar que es un "fan del cine de terror", Laugier dejó bien claro para aquellos que juzgan su película que "el cine de terror ha de tener siempre un punto de transgresión y provocación". El director pretendía que ese tipo de cine transgresor llegara al gran público, porque "hace años que las películas de terror las hacen los fans para los fans del género".

Admite que Martyrs es una cinta genuinamente francesa, europea, que bebe en una cultura arraigada en su país: "George Bataille y sus ideas sobre la necesidad del sufrimiento, unas ideas muy ligadas a la tradición católica, o también Foucault, que me ha influido tanto que lo conozco casi de memoria".

Martyrs es también, añade su director, una "reivindicación de un cine de terror europeo que no pretende emular las películas del género norteamericanas".

Argumenta Laugier que "no se incluyen escenas de agresión sexual porque "no hay nada menos valiente que hacer aparecer el sexo en una película, con la pornografía que hay por todos los sitios".

Laugier forma parte de una generación de jóvenes realizadores franceses que se han apuntado al terror extremo como Alexandre Bustillo y Julien Maury con À l'intérieur o Xavier Gens y su Frontière(s).

Frente a la tradición de terror en España, en Francia, afirma, el género no es muy seguido.

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