Cultura

'Hécuba' y 'Los hijos de Kennedy', citas primaverales en el Gran Teatro

  • Concha Velasco protagoniza la obra de Eurípides y Maribel Verdú, Emma Suárez y Ariadna Gil, la de Robert Patrick

La primavera teatral arrancará en Córdoba con dos títulos potentes, Hécuba de Eurípides (21 y 22 de marzo), en un montaje dirigido por José Carlos Plaza y con Concha Velasco, José Pedro Carrión, Juan Gea y Pilar Bayona al frente del reparto, y Los hijos de Kennedy de Robert Patrick (1 de abril), con José María Pou en la dirección y Maribel Verdú, Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Álex García sobre las tablas. Dos propuestas para un inicio de año en cuya cartelera también figuran, en febrero en el Teatro Góngora, las obras Patrimonio de Teatro El Velador (día 8), Maridos y mujeres de Teatro de la Abadía, adaptada y dirigida por Àlex Rigola (21), y El manual de la buena esposa, dirigida por Quino Talero (22).

Hécuba y Los hijos de Kennedy, las dos en gira nacional, recalarán en el Gran Teatro y con los mismos precios: de 11 a 27 euros. El 27 de marzo, el Góngora celebrará el Día Mundial del Teatro con Tres sombreros de copa de Miguel Mihura, una propuesta de la compañía 300 Pistolas con Álvaro Morte en la dirección y en la interpretación (junto a Sara Gómez, Esteban Jiménez, Anna Hastings y Carlos de Austria). Entradas: 15 euros. La localidades para estos tres espectáculos salen a la venta mañana.

Con versión de Juan Mayorga, Hécuba fue estrenada en el pasado Festival de Teatro Clásico de Mérida. Admirada por Shakespeare, es, con más derecho que cualquier otra obra, la tragedia de la venganza. Hécuba no vacila, erigiéndose a un tiempo en acusador, juez y verdugo. Y Velasco defiende la plena vigencia del texto: "Los clásicos despiertan en nosotros emociones que se mantienen siempre, a lo largo del tiempo. Hoy abres los periódicos y los encuentras llenos de Hécubas. Eurípides escribió esta obra en su juventud con la intención de criticar al gobierno de su época y fue condenado al ostracismo. Sólo logró reponerse 15 años después, cuando escribió Las troyanas. La tragedia también habla del dolor, del que provocan tanto los hijos como las injusticias". Por eso, Velasco sostiene que la identificación del espectador con el personaje es inmediata; sus verdades son poderosamente universales: "José Carlos Plaza podía haberse liado a sacar metralletas y misiles en el escenario, pero no hacía falta. Bastaba con sacar a esta anciana destronada. A partir de aquí, la obra habla, y cómo, por sí sola".

Por su parte, Mayorga exclama: "Qué enorme personaje esta anciana que nació en un palacio, esposa de rey y madre de hombres llamados a ser reyes, y que hoy solo espera la hora de ser arrastrada como esclava hacia tierra extranjera. Y qué paradoja que precisamente entonces, cuando parecía más débil, esta madre desdichada se revuelva -con furia animal, pero también cargada de razones- y devuelva un golpe tan irreparable como el que ella recibió. Ha sido un privilegio dar de nuevo palabra y acción a la vieja Hécuba y a los otros extraordinarios personajes de la tragedia de Eurípides".

Un salto al siglo XX. Los hijos de Kennedy es una obra de teatro de Robert Patrick estrenada en 1975 y que a Córdoba llegará en una versión dirigida por José María Pou. Los cinco personajes protagonistas tienden una mano al espectador y le invitan, en palabras de Pou, "a un viaje en el tiempo: la década de los 60. La década de los jóvenes, de los derechos de la mujer, del poder negro, el movimiento gay y la contracultura; la de la guerra de Vietnam, los misiles nucleares y el bloqueo de Cuba; la del movimiento hippie, el Muro de Berlín, el mayo francés, la píldora anticonceptiva y el 'haz el amor, no la guerra'. La década de la bohemia y la disidencia. La década del amor libre, la psicodelia y el pacifismo a ritmo de marihuana". Un viaje a una época en la que "todo estaba por hacer y todo era posible".

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