Cultura

La Fundación Gala cumple 18 años con una promoción de 14 residentes

  • Los creadores son 11 mujeres y tres hombres que realizarán sus proyectos este curso

Foto de familia de los residentes y patronos de la Fundación. Foto de familia de los residentes y patronos de la Fundación.

Foto de familia de los residentes y patronos de la Fundación. / Laura Martín

La Fundación Antonio Gala cumple la mayoría de edad con una promoción formada por 14 residentes que han celebrado el acto de apertura del curso 2019-2020. Los jóvenes creadores parten de un proyecto que tendrán que desarrollar durante su estancia en el antiguo Convento del Corpus Christi, para lo que contarán con la ayuda de varios tutores.

El director de la Fundación, José María Gala, ha abierto el acto con un discurso en el que ha recordado que este curso hay una gran mayoría de mujeres (11 frente a tres hombres), una circunstancia que no ha venido establecida, sino que ha sido fruto de “una selección que ha conllevado seis meses de trabajo”. “Los objetivos de sus proyectos nos han seducido desde el principio”, ha añadido.

Un año más se ha notado la ausencia de Antonio Gala, al que los médicos le han prohibido participar en actos públicos. Sin embargo, ha estado presente a través de una carta dirigida a los jóvenes de esta nueva promoción. Antes, la Camerata Capricho Español ha interpretado varias piezas con la colaboración de la soprano Auxi Belmonte.

Una de las novedades de este curso es que habrá dos tutores en el apartado de literatura; María Zaragoza seguirá en narrativa y Ben Clark se incorpora en poesía. Este último participó de forma activa en el acto de apertura del curso con la lectura de un poema de Gala, Definición del amor, de su libro Perseo.

Ben Clark, antiguo residente, se incorpora como tutor en el apartado de poesía

En esta ocasión hay cuatro residentes de fuera de España. En concreto, dos han llegado de México, una de Brasil y otro de Ecuador. Este último es Kevin Cuadrado, procedente de Quito, que quiere desarrollar una obra de teatro ambientada en Cuba.

En su opinión, “la fundación es un espacio maravilloso donde se puede convivir y crear nuevas experiencias a través de una relación interdisciplinar muy importante para el crecimiento artístico”. Aunque lleva poco tiempo en Córdoba, le parece “una maravilla” porque tiene la oportunidad de visitar las calles por las que pasaron ilustres escritores y eso es un sueño”. Este creador conoce la obra de Gala, sobre todo sus poemas musicalizados y sonetos, a pesar de que a Ecuador no llegan sus libros, por lo que “voy a redescubrirlo porque su obra es amplia”.

Otra de las residentes de fuera es Paloma Silveira, de Brasil, que es violinista y compositora y quiere escribir un libro de composiciones para violín solo con música de su país. Esta joven resalta que tiene una sala de estudio solo para ella y un orientador, Rubén Jordán, lo que para ella “es un sueño”.

De Granada ha llegado Juan Domingo Aguilar, que se va a dedicar a un libro de poesía que gira en torno al cine y la poesía como artes hermanas; mientras que Carmen Rotger, de Palma de Mallorca, tiene un proyecto de novela cuyo tema central es el turismo de masas.

Por su parte, Paula Sánchez, de Salamanca, va a desarrollar un trabajo de pintura y dibujo vinculado con el retrato y la identidad en el mundo digital. Para ella, poder pasar este curso en la Fundación Gala es “una oportunidad increíble porque te permite tener un tiempo para producir, conocer a tus compañeros y nutrirte de ellos”.

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