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Museos

El C3A presenta las exposiciones de Pauline Oliveros y '1975. Galería Vivancos'

Una de las intervenciones del C3A. Una de las intervenciones del C3A.

Una de las intervenciones del C3A. / El Día

Tras volver a abrir su puertas después del periodo de confinamiento, el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A) presenta las exposiciones protagonistas del programa presentado en enero. Se trata de 1975. Galería Vivancos. Gerardo Delgado y José Ramón Sierra y Pauline Oliveros. Retrospectiva, dos muestras que revisan el legado artístico desde diferentes perspectivas, de los años 60 y 70, en el contexto de la programación del C3A.

La crisis del coronavirus y la declaración del estado de alarma ha provocado que ambas se hayan presentado con un retraso de tres meses, ya que ambas iban a arrancar a mediados del mes de junio. De hecho, el centro había anunciado los conciertos que iniciaban el homenaje a Pauline Oliveros, que tuvieron que ser cancelados.

Ahora, con la vuelta de los visitantes a los espacios expositivos, el C3A acogerá desde el 25 de junio hasta el 17 de enero de 2021 ambas exposiciones, que originalmente ocupaban de marzo a septiembre de 2020. Recientemente se anunciaron las exposiciones que acompañarán a las principales durante esta vuelta a la actividad, generando varios cambios en la programación que se pretendía llevar a cabo este año.

1975. Galería Vivancos. Gerardo Delgado y José Ramón Sierra

En el año 1975 los artistas y arquitectos Gerardo Delgado y José Ramón Sierra expusieron conjuntamente en la galería Vivancos de Córdoba un grupo de obras pictóricas de marcado cariz experimental que señalaban un campo expandido de la pintura del momento.

Junto a otros artistas de su generación, Gerardo Delgado y José Ramón Sierra iniciaron su carrera en la década de los años 60 del pasado siglo en la galería La Pasarela de Sevilla, donde ambos expusieron tras recibir el premio que se convocaba cada año para creadores menores de 30 años. Los dos unían su condición de pintores y arquitectos, pero también la de diseñadores y profesores.

El carácter investigador de sus indagaciones formales se combinaba con la voluntad de conocimiento de la práctica artística nacional e internacional, siendo ambos pilares de una generación que realizó la renovación pictórica en Andalucía.

En Europa se estaban produciendo movimientos y experiencias que se fijaban en los soportes y en las superficies de la pintura. Además, Clement Greenberg había acuñado una década antes el concepto de abstracción postpictórica que también cabría aplicar a las obras aquí expuestas en el sentido de ruptura del formato tradicional del cuadro, siguiendo, por ejemplo, las nuevas formas que buscaban trastocar la bidimensionalidad.

Recientemente Delgado y Sierra donaron al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo un conjunto de sus trabajos, entre los que se encontraban algunas de las obras que en 1975 se exhibieron en Córdoba. Con este motivo, se ha reconstruido lo entonces mostrado, pero adaptando el conjunto a los peculiares espacios arquitectónicos del C3A.

Sección de la exposición en el C3A. Sección de la exposición en el C3A.

Sección de la exposición en el C3A. / El Día

Tras 45 años, estas abstracciones postpictóricas que expandían el campo de la pintura, vuelven a la ciudad que las vio por primera vez reunidas y continúan reclamando atención en los soportes y en las superficies.

De José Ramón Sierra se exponen la serie de nueve pinturas Diez paisajes de tormenta (1974), y de Gerardo Delgado las instalaciones: Marcha fúnebre. Elegía por la muerte de Saúl y Jonatán (1972 – 1974), Blanco – amarillo – muro (1975) y La noche (c. 1972 – 1974 / 2012). La muestra se acompaña de un texto del historiador Ángel Pérez Villén, en el que repasa la situación de las galerías de arte en Andalucía y Córdoba en los años 70. En este texto relata los orígenes de la Galería Vivancos.

Pauline Oliveros. Retrospectiva

El C3A presenta en Córdoba la primera exposición retrospectiva de Pauline Oliveros (Houston, 1932- Kingston, 2016) en un museo. Oliveros es una pionera de la música electrónica y creadora del concepto de la Escucha Profunda. En los años 60 participa en la fundación del San Francisco Tape Center, del que será primera directora tras su integración en Mills College.

Su trabajo en el ámbito de la improvisación, la meditación, la performance, la música electrónica y su labor como académica, editora y activista, la convierte en una de las compositoras más influyentes de su época.  Su investigación en torno a la escucha y el sonido, culmina con la creación de la Deep Listening Band y la fundación del Deep Listening Institute.

La exposición del C3A se organiza a través de más de 100 documentos inéditos, entre los que hay composiciones, cartas, ensayos, fotografías, audios y vídeos que relatan toda su trayectoria, y se ha contado con la colaboración de The Pauline Oliveros Trust. En la Caja Negra del C3A se puede escuchar la instalación de la primera grabación de lo que será más tarde la Deep Listening Band, en la Cisterna Fort Worden, en Washington.

Este depósito de agua, construido en 1907, tenía una reverberación que podía alcanzar los 45 segundos. Una sección de la muestra se dedica a los trabajos relacionados con la tecnología. Pauline Oliveros fue una pionera de las actuaciones telemáticas, realizando la primera en 1996. Durante toda su trayectoria trabaja con programación informática, nuevos instrumentos y aplicaciones.

Oliveros empieza a tocar el acordeón a la edad de 9 años. Queda fascinada por los sonidos naturales, y estudia acordeón con Bill Palmer en la Universidad de Houston. En 1953 Se traslada a vivir a San Francisco y completa su licenciatura en el San Francisco State College.

En 1961 realiza su primera obra electrónica en casete, con el título de Time Perspectives, y ese mismo año participa en la fundación del San Francisco Tape Music Center, iniciado por Morton Subotnick y Ramón Sender, y que fue uno de los principales centros dedicados a la música experimental. De esta época datan sus primeras colaboraciones con David Tudor, con quien organiza el Tudor Fest. La partitura de Bye Bye Butterfly (1965) puede verse en la muestra, así como el audio y el vídeo de la composición visual realizada por Tony Martin en 1966.

En 1963 realiza su primera colaboración con la coreógrafa Elizabeth Harris, la que será la primera de muchas colaboraciones con algunos de los coreógrafos más destacados de su época. En la exposición puede verse una vitrina dedicada a estas colaboraciones de danza y se proyecta la obra Skin que realiza junto a Paula Josa-Jones.

Entre los materiales seleccionados se puede ver el método de trabajo de Pauline Oliveros, a través de los numerosos bocetos y versiones ejecutadas para las distintas obras. Estos documentos dan una visión de primera mano del universo de Oliveros.

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