ATENTADO EN NUEVA ZELANDA Nardi, otro terrorista al que se situó en Jerez, en el Hotel Capele, en 1993

Gianni Nardi, fotografiado en 1976. Gianni Nardi, fotografiado en 1976.

Gianni Nardi, fotografiado en 1976. / ARCHIVO DIARIO DE JEREZ

La de Brenton Harris Tarrant no es la única historia de un terrorista sanguinario que supuestamente pasó por Jerez. En octubre de 1993, Donatella Di Rosa, una italiana de 34 años casada con un teniente coronel del Ejército, hizo unas polémicas revelaciones que convulsionaron al país.

Según dijo en una entrevista, el general Monticone, jefe de los cuerpos de élite, preparó un golpe militar en Italia que se habría puesto en marcha en 1994. Entre las personas que citó como colaboradoras en ese golpe estaba el terrorista Gianni Nardi, dado por muerto en 1976 en un accidente de tráfico en Mallorca.

En sus declaraciones, Di Rosa aseguró que había hablado por teléfono en varias ocasiones con el propio Gianni Nardi y que éste se encontraba escondido en Jerez. En una de esas conversaciones, el terrorista le habría confesado que se encontraba en el Hotel Capele de esta ciudad.

Nardi, apodado "el bombardero negro", fue uno de los autores del atentado cometido por la ultraderecha italiana en la ciudad de Bolonia el 2 de agosto de 1980, el acto terrorista más grave sufrido en Italia tras la Segunda Guerra Mundial, en el que murieron 85 personas y más de 200 resultaron heridas.

Las revelaciones de Donatella Di Rosa reabrieron un caso que llevó años de investigaciones y trámites policiales, judiciales y forenses. Las huellas de la ficha policial de Nardi tomadas en 1972 no coincidían con las recogidas en 1976 por el Consulado italiano de Barcelona tras el accidente de Mallorca ni con las de la exhumación del cadáver decretada por un juez en octubre de 1993. No sólo no se apreciaban coincidencias sino que aparecían cortes y supuestas quemaduras por ácido, lo que alimentó las sospechas.

Fuentes del CESID confirmaron que en aquellas fechas se estaba buscando a un italiano fugado de la Justicia de su país. Y la confesión de Di Rosa, conocida desde entonces como la Mata-Hari italiana, no hizo sino sembrar aún más dudas sobre la supuesta muerte de Nardi.

Hasta Jerez llegaron entonces periodistas italianos que investigaban este caso. Uno de ellos, Mario Molinari, de Canal 5, aseguraba que "si Nardi estuviese vivo, los jueces tendrían que abrir muchos procesos”. Se volvió a hablar de las buenas relaciones que el nazismo, el fascismo y la ultraderecha europea tuvieron en España desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

La llegada de miembros de la ultraderecha italiana comenzó en los años setenta, época en la que España se convirtió en refugio de personas implicadas en actividades subversivas. “Gente del grupo Falange Armada reside actualmente en España y cuenta con grupos de su misma ideología”, declaró Di Rosa.

El 'caso Nardi' quedaría cerrado años después con la confirmación de su muerte. Pero, ¿de dónde sacaría Di Rosa que habló varias veces con él en un hotel de Jerez llamado Capele?

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