Vuelve el Circo Rojo

Bienvenidos a Descaro Night Club

  • Hasta dos horas de emociones y risas para disfrutar hasta el 1 de junio en el estadio de fútbol Enrique Puga

Un momento de la función, con los bailarines en la arena. Un momento de la función, con los bailarines en la arena.

Un momento de la función, con los bailarines en la arena. / Laura Martín

Sin llegar a ser un escándalo, no deja de ser un descaro. Tras el éxito del año pasado de Tierra del asesino –Killerland–, el Circo Rojo regresa a Córdoba con un nuevo espectáculo, Descaro –Night Club–, que comenzó el pasado 23 de mayo y se prolongará hasta el 1 de junio. El show, que se encuentra actualmente de gira por España, ha sido creado y dirigido por Héctor Wolf.

El director, que también es el actor protagonista, explica que desde el nacimiento del circo se dedican a unir todo tipo de artes escénicas y géneros musicales. “Circo, teatro, danza… Posiblemente se acerca más a un musical, pero es algo diferente”. Aclara que Descaro cuenta una historia y tiene un hilo conductor, arropado con el acompañamiento musical que “es clave”.

Aunque no tiene un mensaje en concreto, Descaro pretende hacer reflexionar al público, “es una montaña rusa de emociones”. De cara a la evolución social, Wolf explica que la intención es “huir un poco de la sumisión, del día a día” y “hay que ser un poco más descarado”.

El show, que tiene una duración de dos horas con un descanso y ha llegado con la Feria de Nuestra Señora de la Salud, gira en torno a una singular historia “sensual, misteriosa y atrevida”, como señala Wolf.

El nuevo espectáculo está ambientado en un cabaret y cuenta la historia de un joven que, tras una serie de problemas y la muerte de su padre, va perdiendo todo. El protagonista se ve obligado a pedir trabajo en Descaro Night Club, donde descubre otra cara del mundo. El espectáculo “deja huella” y manda un mensaje transgresor que, bajo una crítica social, hace entretener al público y sentirse identificado.

Respecto al acompañamiento musical, Wolf explica que “la música varía para acompañar a lo que sucede”, de este modo “ponemos los pelos de punta”. Además, no utilizan un género específico porque “el público necesita variedad, pueden reírse y después emocionarse”.

Un momento de un número circense. Un momento de un número circense.

Un momento de un número circense. / Laura Martín

Bailes en grupo, solistas… la propuesta integra diferentes números circenses y acrobáticos, como el doble aro, el trapecio o el pole dance. La coreógrafa Sara Granero ha preparado los bailes que varían en función del momento. Algunas actuaciones exigen bailes sensuales, los momentos más emotivos van acompañados de bailes líricos y contemporáneos o los más divertidos con bailes urbanos.

Cuando terminó Killerland, estudiaron las posibilidades entre todo el equipo y nació Descaro, donde el misterio y la diversión dejarían sin aliento al espectador. Cuenta Wolf que con este espectáculo “mi equipo puede lucirse y disfrutar con lo que hace” y además “esto lo nota el público y se ve”. Añade que “hay que dejar experimentar” a los artistas” para conseguir algo diferente, de este modo, “ellos lo dan todo”.

Por otro lado, es recomendable la asistencia de mayores de 18 años, pero “no se trata de un musical con contenido adulto”, aclara Wolf. “El mensaje oculto puede que no lo entiendan”, pero se permiten adolescentes acompañados por adultos.

Sobre el precio, comparado con otros circos y musicales semejantes, “es el más económico”, indica el director. También, ofrecen descuentos de hasta el 60%, dependiendo del día.

Para los apasionados de los musicales, el recinto Enrique Puga acoge el show “sólo apto para los más atrevidos”, con un aforo de 1.000 personas, hasta el próximo 1 de junio, para despedir el gran mes festivo de la capital, con una sesión a las 21:45 para cada día. Después de Córdoba, la gira continuará durante verano en Cádiz, Jerez, Algeciras y una larga lista de localidades que podrán disfrutar de este show.

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