Va a ser que no

Crónica personal

Pilar Cernuda

11 de octubre 2016 - 01:00

UN sector destacado de militantes y votantes socialistas, incluso de cargos electos, claman por el relevo generacional, por dar paso a los treinteañeros que se creen ya suficientemente baqueteados en política. Sin embargo, visto lo visto, va a ser que no.

La gestora ha iniciado ya su tarea: tomar decisiones sobre nombres, no sólo si permitir o no el Gobierno de Rajoy. Y entre ellas se ha comprobado que Javier Fernández opta por la seguridad antes que por la novedad; por la experiencia antes que por la renovación. Antonio Hernando sigue como portavoz en el Congreso pese a que con Óscar López, César Luena y Pedro Sánchez fueron los cuatro mosqueteros que han mandado en los dos últimos años. Además, va a ser presidente del grupo en sustitución de Sánchez, toda una promoción. La experiencia se considera un grado. Como la del ex presidente asturiano Vicente Álvarez Areces, nuevo portavoz en el Senado, y la de Ramón Jáuregui, que lo será en la Eurocámara. Los dos, como Hernando, saben de política y en estos momentos tormentosos lidiarán con un toro tan difícil como el que les ha tocado en suerte.

La papeleta más complicada es para Hernando, que tendrá que argumentar que donde antes se decía no ahora es abstención. Si es que es así, porque de momento el PSOE no se pronuncia sobre el sentido del voto a Rajoy, en el caso de que éste se presente a la investidura, que está por ver. Dependerá de lo que le comunique Fernández cuando se reúnan. Éste anda con pies de plomo porque el partido está dividido, roto, noqueado. Miquel Iceta resiste y anuncia un no rotundo de los diputados catalanes y Sánchez ha puesto el océano por medio, que es lo mejor que puede hacer.

Mientras llega la fecha en la que se haya decidido si Iceta sigue al frente del PSC, Sánchez regrese de EEUU y la gestora dé pistas sobre qué hacer, lo que se advierte es que este PSOE no está por la labor de refundarse en torno a dirigentes de poca edad y mínima trayectoria.

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