España

Ayuso conserva la plaza de Madrid de la mano de Vox

  • La apuesta personal de Casado es investida con el compromiso de que cumplirá el pacto con la ultraderecha y entre críticas feroces de la izquierda

Isabel Díaz Ayuso es felicitada por Cayetana Álvarez de Toledo en presencia de Teodoro García Egea. Isabel Díaz Ayuso es felicitada por Cayetana Álvarez de Toledo en presencia de Teodoro García Egea.

Isabel Díaz Ayuso es felicitada por Cayetana Álvarez de Toledo en presencia de Teodoro García Egea. / Kiko Huesca / Efe

La ya presidenta electa de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, culminó este miércoles, 80 días después de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo, la apuesta personal del presidente del PP, Pablo Casado, de mantener la plaza de Madrid, gobernada por los populares los últimos 24 años.

Sin embargo, será la primera vez que el PP gobierne en coalición y lo hará con Ciudadanos tras llegar a un acuerdo con 155 medidas que, como se comprometió Ayuso en sede parlamentaria, cumplirá "en su totalidad", como con lo pactado con Vox, consciente de que sus apoyos en la investidura no son un "cheque en blanco".

Ayuso tuvo palabras directamente para el propio Casado, que no pudo estar presente en el Pleno, y tras agradecer su confianza "para abordar el reto más importante de su vida", consideró que se da un "paso más" para que "todos los partidos que quieran una nación de españoles unidos puedan hacerlo" en el Gobierno central.

La investidura de Ayuso completa la jugada redonda que consiguió el PP el pasado 26-M, cuando pese a que se dejó 18 escaños con respecto a las autonómicas anteriores, sabían que sumaban junto con a Cs y Vox no sólo en la región sino también en el Ayuntamiento de la capital.

Pese a estos 80 días "intensos" de "debate y consenso" para llegar a "puntos de encuentro pese a las diferencias", como ha dicho la propia Ayuso, no se irá de vacaciones, ni siquiera este final de semana coincidiendo con el puente festivo. De hecho, hoy se estrenará como presidenta electa en la Virgen de la Paloma, donde acompañará al alcalde a los actos conmemorativos.

Tras un debate de ocho horas, la popular recibió el apoyo de su grupo, Cs y Vox, en total 68 diputados que le permitieron ser elegida en primera votación con mayoría absoluta, frente a los 64 noes de PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos.

Ayuso atacó a Errejón por tener "las manos manchadas de dictadura"

La presidenta electa finalizó el debate denunciando al borde del llanto una campaña de "desprestigio" en su contra, por las informaciones que cuestionan el préstamo dado por Avalmadrid a una empresa participada al 50% por su padre, ya fallecido. Acusó a la izquierda de "traspasar una línea": "Meter por medio a la familia" y una persona, su padre, que "no está en vida para defenderse".

Más Madrid anunció tras el Pleno que llevará a la Fiscalía las informaciones que relacionan a Ayuso con Avalmadrid ante un posible alzamiento de bienes por parte de la popular por haber recibido dos inmuebles de su padre cuando éste era moroso.

En otra de sus intervenciones, la que será la jefa del primer Ejecutivo de coalición de la región, junto a Cs, pidió los votos de Vox "de manera humilde y sincera" y señaló que seguirá trabajando para buscar "puntos en común" con esta formación porque sabe que no tiene un "cheque en blanco".

La portavoz de Vox, Rocío Monasterio, trasladó al PP y a Cs que su partido "no renuncia a ninguno de sus contenidos programáticos". "Nuestro compromiso con el PP y Ciudadanos acaba en el momento en el que comienza el de ustedes con nosotros, que es después de esta votación" (de investidura), subrayó desafiante.

El portavoz de Cs y futuro vicepresidente, Ignacio Aguado, no criticó a Ayuso y destinó sus reproches a la izquierda por, a su juicio, tergiversar las 155 medidas pactadas con el PP: "PSOE, Más Madrid y Podemos tienen obsesión por los sillones y por su ego y sólo quieren el poder por el poder".

Ayuso atacó a sus adversarios, sobre todo al líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, al que tachó del personaje "más traidor de la política española" por su marcha de Podemos. Lo acusó de tener las "manos manchadas de dictadura" y de ser cómplice de los dictadores latinoamericanos y el de Más Madrid le respondió expresándole su "miedo" a que sea presidenta quien no aguanta "15 minutos de debate".

También criticó a la recién investida el socialista Ángel Gabilondo, que abogó por un cambio político "con urgencia". También afeó a Ciudadanos que ratifique un modelo "económico caduco y sin horizontes" que, a su juicio, perpetúa una fuerte "desigualdad".

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