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Igualdad

Las "sopas lésbicas" y "círculos de abrazos" de la ministra Montero

  • El Ministerio publica una guía para educar en diversidad con más de 40 actividades para docentes

Portada de la guía de actividades 'Somos Diversidad'. Portada de la guía de actividades 'Somos Diversidad'.

Portada de la guía de actividades 'Somos Diversidad'.

Lesbos es una isla griega del Mar Egeo, muy cerca de Turquía, famosa en el mundo entero por ser la patria de la poetisa Safo, quien fue muy popular por sus poemas de amor apasionado hacia sus compañeras, que dieron origen al término lesbianismo para referirse a la homosexualidad femenina.

Una vez en contexto, si se habla de sopa lésbica es posible que más de uno piense en algún plato típico de la gastronomía lesbia (tal es el gentilicio de la isla), en un caldo con ingredientes extravagantes o peculiares. No se equivocará mucho en lo del caldo y los ingredientes, pero estará sumamente alejado en cuanto a lo gastronómico.

La sopa lésbica es una de las actividades incluidas en el manual para “educar en diversidad” que ha publicado el Ministerio de Igualdad de Irene Montero, en concreto la Subdirección General para la Igualdad de Trato y la no Discriminación, con el objetivo de formar en valores de igualdad a docentes y alumnos.

Se trata de una sopa, pero de letras, en la que los participantes deberán encontrar 12 palabras muy peculiares, casi todas referidas al lesbianismo en términos negativos, peyorativos, incluyendo también algún cultismo: marimacho, bollera, tortillera, chicazo, camionera, desviada, tríbada, invertida, machorra, sáfica -he ahí el cultismo-, virago y ficatriz son los términos elegidos como sinónimos, algunos más vulgares que otros, de lesbianismo.

Mediante este pasatiempo, desde el Ministerio se pretende que los participantes reflexionen y debatan acerca de cómo la diversidad se castiga a menudo con palabras despectivas e insultantes. El manual recoge algunas explicaciones de tipo semántico, como que bollera “se ha hecho extensiva a aquella mujer que hace y le gustan los bollos, utilizando la expresión ‘hacer un bollo’ para referirse a practicar sexo lésbico”, o que tortillera, de origen un tanto difuso, “probablemente provenga de la palabra ‘torticera’ cuyo significado es irracional, ilegítima”.

El documento incluye otras actividades recomendadas, como el círculo de los abrazos, consistente en situar a alguna persona en el centro de un círculo hecho por el resto, que tendrán que abrazarla uno a uno y después responder a algunas preguntas como si eran iguales unos abrazos a otros, si había diferencias, qué imágenes vinieron a sus mentes o qué emociones experimentaron. El objetivo de este círculo de abrazos es analizar los estereotipos de género y favorecer la expresión y el contacto de la afectividad.

En esa guía para docentes también se proponen otras muchas actividades menos curiosas pero igual de importantes para reflexionar, por ejemplo, sobre el acoso que sufren los jóvenes por el hecho de ser homosexuales, en un intento de crear conciencia sobre la importancia que tiene la formación específica en diversidad sexual. La guía, que se titula ‘Somos diversidad’, consta de 161 páginas divididas en módulos temáticos, y describe más de 40 actividades para trabajar los conceptos e ideas presentados.

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