Fútbol l XXXI Trofeo Nacional Juvenil Ciudad de los Califas

La llamada de las raíces

  • Toril vuelve a su pueblo, Peñarroya, a defender el título al frente del Real Madrid

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Por muchas experiencias que uno acumule, el corazón nunca se encallece lo suficiente como para no reservar un lugar a las emociones más íntimas. Por eso, cuando mañana pise el césped del estadio Casas Blancas, es más que seguro que José Alberto Toril Rodríguez (Peñarroya, 1973) sienta una corriente especial en su interior. Una llamada desde las raíces o, simplemente, el cierre de un círculo vital que comenzó con los sueños de un chiquillo en la localidad minera y que se completa con el regreso a su pueblo de un hombre joven que labró una notable trayectoria como futbolista profesional y que ahora aspira a triunfar en los banquillos.

No está en un lugar cualquiera. Es el responsable de la dirección del Real Madrid juvenil, una formación mimada de una manera muy particular en La Fábrica. Allí están encantados con la metamorfosis experimentada desde que el cordobés accedió al banquillo. Miguel Ángel Pardeza, el ángel caído de la mítica quinta del Buitre, uno de sus valedores y, curiosamente, uno de los participantes como jugador en la primera edición del Ciudad de los Califas, le tiene subrayado en su agenda de planes de futuro. En Toril han encontrado a alguien que entiende a la perfección las exigencias de la casa blanca, donde la resistencia a la derrota es una seña de identidad y la conquista de títulos una necesidad perentoria. En el último curso, el juvenil A logró ser campeón de su grupo en la División de Honor, se adjudicó después la Copa de Campeones y estuvo a punto de hacer historia con un triplete inédito en la Copa. La hazaña multiplicaba su magnitud si se tiene en cuenta que el juvenil tenía sus vitrinas cerradas desde 2006. Se quedó a las puertas porque cayó en la final ante el Athletic de Bilbao, con el que se encontró por segunda vez en la temporada. La primera fue en Córdoba, en la final del Trofeo Ciudad de los Califas, y ahí el Real Madrid se impuso por 3-2 a los leones de Lezama en una de las más brillantes contiendas de la historia de este cuadrangular. Fue el prólogo a uno de los mejores cursos de todos los tiempos en el bando madridista.

Toril y su Madrid aspiran a reeditar la victoria, lo que supondría el decimoséptimo entorchado para el club y el quinto para el ahora entrenador blanco, que logró tres como jugador (89, 90 y 91) y el último desde la banda (2009). En el primero, el Madrid llegó con Mariano García Remón en el banquillo y con Alfonso y Urzaiz como estrellas. En el segundo, el responsable de la dirección blanca era José Antonio Camacho, ex selecionador nacional y actualmente en Osasuna. En su último éxito como jugador juvenil, Toril recogió la copa como capitán de un Madrid que adiestraba Rafa Benítez, ex del Liverpool y ahora en el Inter de Milán.

Es el único entre los más de dos mil participantes en las tres décadas del torneo que puede presumir de haber triunfado en las dos facetas. Quiere repetir, desde luego, pero para eso tendrá que doblegar al Villarreal, que debuta con una formación talentosa y motivada por la posibilidad real de escalar peldaños en la entidad: el filial de Segunda es un destino marcado para todos aquellos que acrediten su potencial. Toril se prepara para afrontar un test de alta exigencia ante sus paisanos, que le mirarán con ese punto de admiración que despiertan los héroes cercanos.

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