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Un hola y un hasta luego

  • Hace justo un año, Javi Hervás se presentó en sociedad contra el Sevilla y Borja García anotó el gol del honor en el 1-4 · El CCF ha hecho caja con sus traspasos.

Las personas pasan, la entidad queda. Casi dos meses después de su último partido oficial, en aquella eliminatoria con el Valladolid que puso al alcance de la mano la Primera División tras cuatro décadas de ostracismo, El Arcángel abrió sus puertas. El reino recibió a sus héroes, en la mayoría los mismos que encendieron la llama de la ilusión durante un último campeonato mágico. Eso sí, como cada verano, hay cambios. Ya se sabía que no estaría Javi Hervás, ayer vestido con el rojo del Sevilla, y se intuía que Borja García seguiría el mismo camino. Una salida al Real Madrid Castilla que se confirmó el martes y que ayer obligó al madrileño a despedirse de la que ha sido su "familia" a través de la radio oficial del club. En ambos casos, a buen seguro que no es un adiós, sino un hasta luego. Porque los dos llevan muy dentro los colores blanco y verde.

El cordobesismo de Javi es incuestionable. Lo ha mamado desde pequeño, subiendo escalón tras escalón hasta ganar un sitio en el primer equipo el pasado verano. Tan bien lo hizo en la primera mitad del campeonato que se ganó a pulso un contrato en un equipo de la máxima categoría. El Sevilla fue el que más pujó y ahí está, tratando de ganarse la confianza de Míchel, para tener sitio en un plantel con exceso de equipaje. Al exmadridista le gusta ese tipo de jugador. Y a la afición, también. Por eso, cuando saltó al campo en la segunda mitad tuvo un recibimiento acorde a lo que él dio al CCF durante tantos años. No podía ser de otra forma...

Un trato similar espera tener Borja García cuando regrese con el filial del Real Madrid en octubre. A la espera de que llegue ese momento, ayer se tuvo que conformar con los cientos de tuits que le llovieron mientras se despedía en las ondas de CCFRadio de la que ha sido su casa hasta hace apenas unos días. El madrileño agradeció al vestuario -incluido Paco Jémez- y a la afición "todos los buenos momentos" pasados durante "un año espectacular, como probablemente no vaya a pasar otro en mi vida futbolística". "Espero que esto sea un hasta luego y que podamos vernos en El Arcángel en el ascenso", sentenció el último pichichi blanquiverde (17 goles en la Liga y dos en la Copa).

"He pasado un año magnífico. No recuerdo un mal momento esta temporada. Son todo buenos recuerdos, muy bonitos", recalcó Borja, cuyo primer gol con el Córdoba llegó precisamente hace un año, en la presentación ante el propio Sevilla (1-4). Con todo, el de Villaverde tiene otros pasajes que no podrá olvidar, como "el recibimiento tanto el día del Espanyol como el del Valladolid, que fueron momentos duros que pudimos pasar, y la despedida cuando íbamos a Valladolid. Me quedo con el apoyo mostrado por todo el mundo tras la eliminación ante el Valladolid y la cara de tristeza de todos mis compañeros porque muchos no volveríamos a estar juntos".

Borja no escondió que la blanquiverde "ha sido la afición que más cariño me ha mostrado en mi corta carrera deportiva. Me mostró un cariño muy grande desde el primer al último día, y por eso probablemente ha sido uno de los mejores años, si no el mejor, que voy a poder pasar en esto del fútbol". "He decidido arriesgar sabiendo que el cariño que recibí allí será difícil que lo reciba en otro sitio. Entre todos habéis hecho más fácil que yo pueda cumplir el sueño de jugar en el Castilla, que es un escaparate para toda Europa", continuó el de Villaverde.

No obstante, "el Córdoba está por encima" de él y "de cualquier jugador". Quizá por ese motivo, los casi 8.000 aficionados que anoche acudieron a El Arenal desafiando el sofocante calor y dejando a un lado -en muchas ocasiones- el relax vacacional demostraron que tienen ganas de fútbol. Se lo tomaron en serio. Era la hora de elegir nuevos ídolos para el curso que ya está a la vuelta de la esquina. A buen seguro que muchos se quedaron con Pedro, autor del primer gol del curso en casa, o Abel Gómez, el hombre que ocupará en el campo el sitio dejado por Hervás y en el corazón el dejado por Borja. Porque sencillamente es un futbolista superlativo. Lo mismo que se espera de Fede Vico, la joya de la cantera que ya tiene colgado el cartel de titularísimo para Berges. De él todos desean que explote pronto; quizás no con la celeridad de Javi hace un año, pero sí durante este ejercicio, que debe ser el de su confirmación entre los mayores. Por lo pronto, ayer fue el que más aplausos sacó. Y eso es un motivo más para pensar que "ese ascenso deseado por todo el mundo", como insistió Borja, pueda llegar el próximo mes de junio.

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