La fábrica de campeones
pádel
El Club Sierra Morena, un vivero de grandes jugadores desde hace más de una década, desvela los secretos que han llevado a sus palistas a brillar en el Mundial de menores
Dos títulos mundiales (ambos logrados por Fernando Romero, uno formando parte de la selección española y otro en la categoría Open sub 14), tres subcampeonatos del mundo (Macarena Caballero y Carmen Romero en sub 12; Javier Garrido en sub 12 y Miguel Portellano en sub 16) y los puestos de semifinalista obtenidos por Franco Bocchicho y Pilar Caballero son el fantástico balance que los jugadores del Club Sierra Morena lograron en el Campeonato del Mundo para menores disputado la pasada semana en Melilla, unos resultados que confirman al club cordobés como una de las mayores potencias en el pádel de formación a nivel nacional.
"Parece un sueño realidad", reza la página web del propio club, aunque se trate de un sueño trabajado paso a paso desde hace años y que ya había empezado a dar rendimientos en el Mundial de 2009, además de los últimos Campeonatos de España y Andalucía.
Y es que esta nueva generación de jóvenes talentos llega como heredera de una saga de campeones salida de las pistas del Sierra Morena. La primera hornada comenzó a gestarse a finales de los 90 con nombres ilustres del pádel cordobés como Antonio Algar, Ignacio Gómez, Pepito Barranco, Rafa García-Courtoy o Jacobo Gómez, que aún hoy siguen dominando los torneos provinciales sénior. Posteriormente, llegó una generación puente comandada por José María Laguna Chía, quien junto a Dani Rodríguez, Miguel Lora, Antonio Cano y otros sirvieron para conectar con la última oleada, los chicos que están llevando al club a obtener unos resultados que su director técnico Alfonso Caballero no duda en calificar de "impresionantes".
"Se reúnen muchas circunstancias para que salgan chicos de tanto nivel, aunque se resumen en tres: el alto nivel y la experiencia de los entrenadores, la calidad de los chicos y unos padres que se implican al máximo", apunta Caballero como claves de un éxito que no se entiende sin el trabajo y la planificación desde las edades más tempranas. Los niños entran en la escuela con seis años, en categoría prebenjamín, con un espíritu muy claro de diversión e iniciación a la técnica del juego. Posteriormente se entra en una fase de perfeccionamiento, siempre tomando el pádel como hobby, pero comenzando a organizar pequeños torneos internos entre los propios chicos del club. Los jugadores que despuntan son inscritos en los torneos que organiza el Sierra Morena y en el Circuito de menores de la Federación Andaluza, dando el salto a la competición. "El paso forma parte de una cadena en la que los chicos apenas se dan cuenta. Ellos se van metiendo en el juego y los resultados les dan el interés por competir", señala el director técnico de un club que se ha convertido en referencia para todos los implicados en el pádel de formación.
Y de la cantidad se pasa a la calidad. Más de 60 parejas del club compiten en las diversas categorías del Circuito Andaluz y Nacional, al último Campeonato de España se presentaron 52 parejas, y los resultados no tardaron en llegar. El propio Fernando Romero ya fue campeón de España benjamín en 2009, en el Nacional de Badajoz 2010 el Sierra Morena sumó tres títulos, y en 2011 la cosecha llegó a un campeonato y dos subcampeonatos. "El alto nivel del grupo hace que los chicos vayan aprendiendo y mejorando su juego por sí mismos. Es una cadena", asegura Caballero, quien además destaca el ambiente de amistad entre un amplio grupo de jugadores que convierten al Sierra Morena "en una familia".
Y de ahí, al Mundial. Sólo las seis primeras parejas del ranking nacional de cada país tienen derecho a participar en el Campeonato del Mundo, que en Melilla reunió jugadores de diez países, incluyendo a las potentes parejas de Argentina. España logró el título por naciones y siete de los ocho oros en juego en la categoría Open, un dominio "del que sólo nos daremos cuenta el día que no ganemos, porque la gente cree que en pádel regalan los títulos", avisa el director deportivo de un club, el Sierra Morena, que ha convertido a Córdoba en uno de los focos del pádel de formación.
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