Alcaraz y Davidovich ya están en la tercera ronda del Abierto de Australia

El murciano se enfrentará con el francés Moutet tras derrotar al alemán Hanfmann y el malagueño gana un épico partido contra el estadounidense Opelka

Carlos Alcaraz calienta motores en el Abierto de Australia

Carlos Alcaraz trata de llegar a una complicada bola.
Carlos Alcaraz trata de llegar a una complicada bola. / James Ross (Efe)
Santiago Aparicio (Efe)

Melbourne, 21 de enero 2026 - 11:44

Los españoles Carlos Alcaraz y Alejandro Davidovich ya están en la tercera ronda del Abierto de Australia. El segundo partido oficial de la temporada del murciano supuso un nuevo paso en el trayecto hacia su primer éxito en Melbourne resuelto con un firme triunfo ante el alemán Yannick Hanfmann al que superó en tres sets (7-6 (4), 6-3 y 6-2) después de dos horas y 44 minutos. Y todo lo que había hecho el malagueño Davidovich, en buen nivel en este arranque de curso, estuvo a punto de irse por la borda. Frenó a tiempo la reacción contundente del norteamericano Reilly Opelka, de dos metros y once centímetros y selló, al final de casi cuatro horas, un triunfo sufrido, en cinco sets (6-3, 7-6(3), 5-7, 4-6 y 6-4) para avanzar a la tercera ronda del Abierto de Australia.

Alcaraz, que se enfrentará en tercera ronda con el francés Corentin Moutet, respondió con seriedad a los contratiempos que tuvo en el primer parcial con el germano Hanfmann, el más enrevesado en el partido. Fue cuando perdió su saque y el germano, con buenos golpes y batallador, se situó con una ventaja de 3-1 y el set de cara.

Nunca ha estado en una tercera ronda de un grande el jugador de Karlsruhe, de 34 años ya, que tira de experiencia, ahora en el puesto 102 del ránking y que lo máximo que logró fue el puesto 45 de julio del 2023 y que buscó su momento. Lo tuvo cerca aunque solo en el primer set. Hasta que el español se asentó y en cuanto pudo enderezó la situación para igualar la manga (3-3).

Fue ese el único momento de apuro de Alcaraz y salió airoso de un primer parcial que se alargó durante 78 minutos. Ya no hubo más. No perdió más su saque en el encuentro ante un rival que después decayó aunque siempre buscó su momento. Sin embargo, careció de la convicción de entonces y fue siempre a remolque en cada set, con desequilibrios que fue incapaz de enmendar.

El español de 22 años que aspira a convertirse en el más joven de la historia en completar el Grand Slam en su carrera y el más joven en la Era Open en ganar siete Grand Slam, fue a más con el paso de los juegos y terminó a buen nivel.

Después, sobre la pista, el murciano reconoció que se encontró con "dificultades en el primer set pero estaba preparado para ello. Creo que he terminado a buen nivel", dijo Alcaraz que afronta su primer torneo de la temporada.

El murciano, que no jugará hasta el viernes, aprovechará para descansar y recuperar y jugar al golf, al que siempre que puede hace. Como el lunes, tras ganar en primera ronda. Entonces jugó con el suizo Roger Federer desveló en la entrevista de pista. "Tuve la suerte de jugar con Roger y su golf es tan bonito como su tenis", apuntó.

Davidovich, a tiempo

Una recomposición oportuna, en el quinto set, cuando parecía estar en caída libre, rehabilitó a Alejandro Davidovich que dilapidó una ventaja de dos sets a la que reaccionó su rival, el estadounidense Reilly Opelka, que a punto estuvo de enseñar la puerta de salida del Abierto de Australia al español, decimocuarto del mundo.

"Siempre luchando", escribió en la cámara Davidovich al terminar el partido. Aprovechó el tradicional honor que se concede al ganador de cada encuentro para reivindicar una actitud que le sirvió para salir del apuro y progresar en el primer Grand Slam del curso.

Porque el español entendió estupendamente al principio el saque del estadounidense, su mejor arma, y tomó carrerilla para ganar. Pero de pronto, el malagueño, que se enredó con el público y el entorno, se fue mentalmente del partido y Opelka se creció.

Davidovich había ganado a su rival en el único cara a cara previo, en Atlanta hace dos años. Pero ahora se había metido en un lío. "Estoy orgulloso de como he solventado los momentos complicados y como he reaccionado al final. Reilly ha jugado muy bien", dijo agotado el español.

"Solo quiero estar relajado", añadió sobre la pista el malagueño que logró la tercera ronda del Abierto de Australia por segunda vez en su carrera en su sexta presencia en Australia.

Pretende, al menos, igualar su mejor papel en Melbourne, los octavos del pasado curso y encarrilar un curso igual de bueno al del 2025 cuando alcanzó cuatro finales en torneos ATP aunque no las logró solventar con éxito.

Este curso, semifinalista en Adelaida, mantiene el nivel de entonces. En dieciseisavos le espera uno de los favoritos, Tommy Paul, que ganó al argentino Thiago Agustin Tirante por 6-3, 6-4 y 6-2.

"Es uno de los mejores jugadores del mundo. Pero ahora quiero descansar y luego ya pensaré en el próximo partido, el del viernes", concluyó en la pista Davidovich que resistió para alargar su estancia en MElbourne.

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