Superar al gran rival no es algo habitual en la Ciudad Condal

Fútbol l Primera División

Valverde y Rijkaard posan con las camisetas de sus respectivos equipos en Montjuïc, ayer.
Valverde y Rijkaard posan con las camisetas de sus respectivos equipos en Montjuïc, ayer.
Alberto Bravo / Barcelona

01 de diciembre 2007 - 02:55

El Barcelona visitará esta noche al Espanyol en un partido donde afronta al mismo tiempo el reto de volver a ganar fuera de casa y la revancha ante su vecino y rival.

Todavía sigue vivo en el recuerdo el duelo de la pasada temporada, cuando un postrero gol de Tamudo prácticamente le quitó el título liguero al conjunto azulgrana en el Camp Nou en la penúltima jornada (2-2).

El de hoy no es un clásico más. Los dos equipos catalanes arrastran una rivalidad recrudecida en los últimos tiempos, como bien se han encargado de recordar las directivas de ambos clubes. No habrá comida de confraternización, habitual en estos casos, y las relaciones entre ambas entidades son más que frías. Inexistentes.

El Barça no olvida el dolor sufrido el 9 de junio de este año, cuando el Espanyol empató a dos en el Camp Nou gracias a un tanto de Raúl Tamudo en el último minuto de un polémico encuentro. El resultado ofreció la Liga en bandeja al Real Madrid.

El entrenador barcelonista, Frank Rijkaard, no ha olvidado aquel suceso, como bien expuso ayer. Pero el Espanyol también se presenta muy motivado porque es cuarto en la tabla, a sólo dos puntos del Barcelona, y podría situarse por delante de su odiado adversario si triunfa. Al equipo de Valverde le avala su gran momento de forma y el valor de futbolistas como Albert Riera, Luis García y el propio Tamudo.

Y más detalles para el morbo: Valverde es uno de los entrenadores que suena con más fuerza para suceder a Rijkaard si éste sale del Barcelona al final de la presente temporada, según se rumorea. Txingurri es uno de los preparadores favoritos del holandés Johan Cruyff, ex entrenador azulgrana y gran ideólogo del club, donde sus opiniones tienen una enorme influencia.

El Barça está bajo sospecha después de su pésimo rendimiento fuera de casa, pues sólo acumula un triunfo como visitante. El último precedente fue la derrota por 2-0 ante el Getafe. Su hinchada exige respuestas inmediatas.

Y para completar el grupo de detalles que envuelven el partido, habrá que esperar a la hora previa para ver si hay indulto a Ronaldinho. El brasileño, cada vez más cuestionado, fue suplente el martes ante el Olympique de Lyon en la Liga de Campeones después de que Rijkaard apostara por el joven Bojan Krkic como delantero.

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