Pepín tenía otro espíritu
La lluvia deslució el partido en Zorrilla, donde hizo carrera el jugador cordobés
Después de un día radiante con un calor casi veraniego, una tormenta en toda regla (viento, rayos y truenos) descargó sobre el José Zorrilla. Quizá el cielo quería poner sobre aviso a dos equipos con los deberes casi hechos, pero sólo casi: uno con el play off de ascenso encarrilado y otro con la permanencia a mano a pesar de los coletazos de los rivales directos. La lluvia, que recordó al diluvio caído en El Arcángel en el último partido liguero de 2010, seguramente disuadió a más de un seguidor albivioleta, ya que contaban con el recurso de Marca TV. Así, la iniciativa de la directiva (¡No aflojes nada!), a través de la que cada socio podía adquirir dos entradas por 10 euros, no tuvo todo el eco buscado en la segunda y última cita intersemanal del campeonato.
Ayer se juntaron apenas nueve mil espectadores. Porque cuesta enganchar a la gente cuando uno acumula palos. El Barcelona cantó ayer el alirón; el anterior fue a costa del Valladolid, que se despidió de Primera División de la mano de Javier Clemente con un 4-0 en el Camp Nou. Mientras, el cordobesismo ha ido desertando progresivamente. Sólo los más fieles responderán la campaña que viene.
En el palco de Zorrilla estuvieron el vicepresidente blanquiverde, Antonio Prieto, y el consejero que se marchó en febrero para volver en abril, Rafael Barroso. Una pareja que ha hecho muchos kilómetros esta temporada y está pendiente, como el resto de miembros del consejo y una afición desencantada y a la expectativa, de la aprobación por parte del Juzgado de lo Mercantil de la entrada del club en el concurso de acreedores. Una herramienta para enderezar el rumbo en el apartado económico. De números también sabe el director comercial, José Manuel Coca, que se desplazó a Castilla y León para ver a sus colegas del Valladolid y el Salamanca. Ojo, porque en el Helmántico creen que van a salvarse...
En lo deportivo, el CCF sigue peleando con lo que tiene. Lucas Alcaraz volvió a dejar fuera de la convocatoria a Jonathan Sesma -aunque fue anunciado como suplente en el videomarcador del estadio-, que el pasado verano abandonó Pucela por la puerta de atrás y ayer se quedó con las ganas de dedicar un gol a su antiguo presidente, Carlos Suárez. A pesar de la baja de Juanmi Callejón, Javi Flores fue reserva, por lo que tuvo la oportunidad de charlar largo y tendido con su ex compañero Jesús Rueda en los prolegómenos. El pivote, esencial para Lucas en la Liga 09-10, no entró en la lista de Abel Resino ni siquiera con la lesión de Javi Baraja, el hermano de Rubén.
Como ante el Granada, como ante el Recreativo, como ante el Betis, ayer el Córdoba se midió a un rival con aspiraciones de ascender. Un equipo en el que Javi Jiménez defiende la portería por delante de Justo Villar, que se perderá la última jornada y el inicio de la promoción al estar citado por Paraguay, y Jacobo, que ayer se vio obligado a explicar un roce con sus propios hinchas en Soria tras recibir una placa de la afición del Numancia: "Llevo en el Real Valladolid desde benjamines y nunca he tenido problema alguno con el aficionado que me ha tratado con corrección. Si algún seguidor blanquivioleta se sintió ofendido por mi comportamiento en el Estadio Los Pajaritos, sinceramente, le pido disculpas, porque no tuve la menor intención de menospreciar a nadie en momento alguno".
En Pucela, por cierto, aún se acuerdan de un cordobés que hizo carrera en Primera entre 1980 y 1984, antes de volver a casa para competir en Tercera División. Preguntado por el marcador modélico en su etapa en España, alguien llegó a decir: "Si se refiere a nobleza, Pepín, el del Real Valladolid. Fue duro conmigo, pero correcto y noble". Era un tal Diego Armando Maradona.
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