Fútbol Sala | Primera División
  • El preparador pontano repasa en una entrevista con 'el Día' el pasado, presente y futuro de la entidad blanquiverde y afirma que hubo que "corregir cosas" para conseguir la salvación en una pasada temporada que fue "muy dura"

Josan González, técnico del Córdoba Futsal: "Tengo una sonrisa en la cara porque el equipo se acerca a lo que pido"

Josan González posa para 'el Día' en Vista Alegre. Josan González posa para 'el Día' en Vista Alegre.

Josan González posa para 'el Día' en Vista Alegre.

Juan Ayala

Con la tranquilidad que da una pretemporada, aunque cargando las pilas al equipo para llegar en un estado óptimo a su estreno liguero del 9 de octubre en Cartagena ante el Jimbee, Josan González atiende a el Día tras acabar un entrenamiento en Vista Alegre. El pontanés, que está preparado para arrancar su segundo proyecto en el Córdoba Patrimonio de la Humanidad, reconoce que la temporada pasada fue "muy dura", a pesar de la confianza mostrada por José García Román con su renovación en un momento complicado. Incluso hubo que dar algún "toque" al vestuario en un curso que finalizó con la salvación en Jaén en la última jornada. Tras el adiós de Manu Leal, Koseki, Boyos o Cordero, el preparador cordobés apuntó que "los clubes evolucionan", como se demuestra con la llegada de "una estrella" como Miguelín o jugadores jóvenes como Álex Viana e Ismael. Eso sí, el objetivo para este curso es cerrar "la permanencia con holgura".

–¿Qué objetivo se propone para esta temporada?

–El objetivo, creo que viendo cómo están diseñadas las plantillas, debe ser realista. Nuestro primer objetivo es salvarnos cuanto antes sin pasar los apuros del curso pasado. Y no hablar de nada más. El año pasado, cada vez que hablábamos de algo más, nos llevábamos un golpe de realidad. Es importante que estemos con el foco claro en salvar al equipo, salvarnos con holgura y si alguien se equivoca, dentro de las grandes plantillas que hay, pues intentar estar ahí y soñar con algo más, pero luchamos contra transatlánticos y cuanto antes nos quitemos de la quema para seguir creciendo como club, como equipo y como entidad, pues mucho mejor.

–¿Viene mucho mejor que sea una temporada acorde a la normalidad después de lo vivido el año pasado?

–La pretemporada, como estamos viendo, está muy lejos de la normalidad. Para mí es mi pretemporada más atípica, jugadores que están llegando tarde por temas burocráticos, el tema de tener un jugador mundialista y las molestias típicas de pretemporada. Nos plantamos con siete jugadores de pista del primer equipo en la Copa, con todo lo que supone no a la hora de jugar partidos sino a la hora del día a día. Estamos teniendo la ayuda de los chavales, que están respondiendo muy bien, pero estamos muy lejos de tener a todo el equipo junto entrenando y preparando la competición. Cuando llegue la hora del día a día, estaremos todos y esperamos que no haya esos parones y podamos disfrutar de la competición y del público, y ahí claramente vamos a rendir más.

–¿Cómo ve la competición?

–Sinceramente, soy muy de ajustarme a lo que toca. El año pasado no nos lamentamos de lo que sucedió en toda la temporada, lo hablamos después porque las cosas pasaron y pasaron pero no creo que tengamos que estar pendientes de eso, tenemos que estar pendientes de todo lo que dependa de nosotros, no gastar energía en cosas que son de fuera. El calendario era el año pasado el que era y nos tocaron los partidos que nos tocaron suspender. Este año es el que es y tenemos un gran staff para tenerlo todo preparado. Si nos faltan los jugadores, tenemos al filial para que nos pueda ayudar.

–¿Qué balance hace de lo que va de pretemporada?

–Estoy muy contento. Tengo una sonrisa en la cara porque veo que el equipo se acerca a lo que queremos. Veo que no se pierde la compostura, independientemente del marcador e independientemente de quién esté en la pista, algo muy importante porque muchas veces están los chavales y ya hemos generado esa identidad de club, donde las categorías base están comprometidas y ya los jugadores que tenemos aquí tienen esa mentalidad que me gusta. Están creciendo. El año pasado cometimos errores graves en liga y los corregimos después de perder puntos. Que nos pasen estas cosas ahora, nos viene sensacional para mejorar. Es un deporte de errores y tenemos que detectarlos.

Josan González posa en una portería de Vista Alegre. Josan González posa en una portería de Vista Alegre.

Josan González posa en una portería de Vista Alegre. / Juan Ayala

–¿Está contento con el plantel confeccionado para la 21-22?

–Era fundamental para nosotros mantener el bloque que jugó más minutos la temporada pasada y que ya tiene una identidad de pertenencia a este club y a esta ciudad. Y aportar lo que nos faltaba. Creo que Miguel nos va a dotar de mucho liderazgo y presencia ofensiva y defensiva. Álex Viana va a sorprender a propios y extraños porque al final siempre se suele ir a buscar a las grandes ligas, pero hay muchos jugadores tapados que tienen un nivel altísimo. Gracias al staff técnico y a la dirección deportiva que tenemos, hay un gran número de seguimiento de jugadores. Álex nos va a dar esa versatilidad en ataque y también gol. Si algo nos faltó la temporada pasada, siendo el sexto equipo menos goleado, es acertar más con la portería contraria. Lo mismo que fuimos el sexto menos goleado, fuimos el cuarto o quinto que menos goles metió. Muy lejos de otros. Ismael, por último, es un chico que quiere ser futbolista. Viene de dos años intensos de formación y estuvo muy bien en el primer equipo cuando le tocó. Es un chico joven, tendrá ese rol, e igual que Álex son chicos que van a sorprender y nos van a dar mucho poderío ofensivo.

–¿Cómo se gesta el fichaje de Miguelín?

–Yo llevo en la Liga Nacional de Fútbol Sala nueve años y de esos nueve años voy a hacer ocho con Miguel. Tengo una relación personal muy buena. En su momento, hablé con otro jugador que es Álex Yepes, que es muy amigo de los dos, y le pregunté por lo que iba a hacer Miguel. Me dijo que no sabía y le escribí a Miguel para saber qué plan llevaba. Empezamos a hablar y le dije que teníamos el mejor club para que volviese a tener su nivel y ser el que era 100%. No tengo ninguna duda porque tenemos unos servicios médicos espectaculares y al mejor preparador físico. Yo estoy seguro de que va a ser feliz, que va a volver a disfrutar del fútbol sala y que va a hacer disfrutar a la gente. Fue una negociación fácil y con Jose tampoco hubo problema. Creo que al final tener una estrella, una leyenda mundial del fútbol sala, es un paso adelante del club. Gracias a Dios tengo muy buena relación con él y será la primera vez que tengamos esa relación entrenador-jugador. Esa relación de antes nos va a ayudar a crecer y va a ayudar a crecer al equipo.

–¿Cómo se encuentra Miguelín?

–Bien, bien. Entre decisión técnica y lesiones son casi tres años sin poder participar de manera habitual. Estamos trabajando mucho con Juanda en la parte que a él le corresponde para que no vuelva a tener esos problemas. El otro día tuvo unas molestias y lo hemos parado, como paramos también a Saura. Hay que ser realista, cuando tenemos que estar bien todos es el 9 de octubre. Él está bien, cogiendo sensaciones de volver a ser jugador, de volver a disfrutar en la pista, de ver a su hijo sonreír cuando salta a la pista y entenderse con los compañeros. Eran muchos años en otro equipo, muchos años con los mismos compañeros. Estamos buscando esas sinergias, esas relaciones interpersonales que se lleven a la pista, como tenemos en otros quintetos que hay jugadores que se miran y ya saben dónde van. Estamos buscando enlazar a Miguel, con quien puede entrar en ese juego de dos o de tres.

–Desde abajo vienen pisando fuerte, ¿la cantera es uno de los grandes valores en el crecimiento del club?

–Para mí es fundamental. Dentro de mi parte y de la de Emanuel Santoro, que es segundo entrenador y está súper vinculado a todo y con una predisposición tremenda, junto a los que estaban ya trabajando como técnicos en la base, tenemos que intentar reducir el salto que hay desde Tercera a Primera. ¿Cómo lo vamos a reducir? Intentando, aunque el presi no quiera escuchar hablar de eso, subir al equipo a Segunda B, aunque no sea una meta obligatoria, pero tenemos que acortar categorías y luego darles entrenamientos de la exigencia de Primera División, que vean donde está el nivel para que cuando bajen a sus equipos vean dónde poner la balanza. Y que los chicos tengan paciencia. Aquí han llegado muchos jugadores a Primera División, pero que han luchado mucho para llegar. Los jugadores que se han comido desde Provincial hasta ahora han luchado mucho y han llegado con una edad elevada porque se lo han peleado. Ahora han dejado un legado, un equipo de Primera División. Ellos tienen que tener paciencia y tienen que conseguir que los equipos de base vayan creciendo y dejar ese legado que a ellos les han dejado los Manu Leal, Koseki, David Leal, Catiti, Paquito... que lo dieron todo por el club. Todos son ejemplo de lo que tiene que ser un tío de club y un canterano. Ellos tienen esa obligación, deben de fijarse, más que en las estrellas mundiales, en los jugadores que con humildad y trabajo han llegado a Primera División y hoy en día siguen viviendo del fútbol sala.

–Me ha hablado de Manu Leal y de Koseki, ¿fue complicado dar esas bajas?

–Obviamente, para mí sí. Nos sentamos, el presidente, el director deportivo y yo con los jugadores, y no fue plato de buen gusto. Tenemos que ser honestos con nosotros mismos, con el club y con ellos. Igual que para lo bueno, para lo malo hay que dar la cara. Los clubes evolucionan, tienen que pasar cosas. Lo mismo que algún día yo no estaré, como ahora no está Maca. Se decidió que estos jugadores no estén, yo estoy súper agradecido porque hoy el club es lo que es gracias a ellos. Si estamos ahora otra vez en Primera, es porque ellos el año pasado pusieron su granito de arena. Es un golpe amargo y la parte más dura de mi profesión es despedirte de la gente que lo da todo. Con Koseki tenía un vínculo de muchos años y cuesta; con Manu que era el capitán del equipo; con David Boyos que tenía una relación grandísima también con él; con Cordero que es una persona sensacional... Desprenderte de gente así, cuesta, pero es la ley del deporte.

Josan González sujeta un balón en Vista Alegre. Josan González sujeta un balón en Vista Alegre.

Josan González sujeta un balón en Vista Alegre.

–¿Fue muy dura la temporada pasada?

–Muy dura. Momentos muy duros. Sobretodo cuando no empezaban a salir las cosas. Soy una persona autoexigente. Hay una frase de las primeras que aprendí cuando llegue a Murcia que es O no sabes, o no convences. Si te estoy diciendo diez veces este tapón lo debes enroscar así y no lo consigues, no es culpa tuya. Estaba siempre dándole vueltas a la cabeza pero también lo disfrutamos mucho porque hicimos grandísimos partidos, como el día del Levante, que fue el culmen, el del Cartagena, el de Zaragoza, el viaje por el Norte, con la victoria en Tudela y el empate con Burela. Tuvo cosas buenas la temporada, pero en general fue dura, aunque satisfactoria. El partido de Jaén, que la gente no pudo ver y sufrió por la radio, en ningún momento tuvo el marcador ningún peligro. Estamos súper tranquilos, preparamos el partido muy bien. Fue la semana que perdimos con ElPozo, totalmente inmerecido. A la salida de ese partido, le dije a Juanda que estaba el trabajo hecho e iba salir, y lo conseguimos.

–¿Fue clave su renovación?

–No sé en realidad qué día fue. Le comenté que estaba empezando a trabajar con un psicólogo, que es el chico que hemos firmado ahora, porque lo estaba pasando mal y antes de tener un problema de salud, quería cuidarme un poco. Si la gente descubriera lo importante que es la ayuda de un terapeuta...Para mí, ayuda mucho. Al día siguiente me dijo dos cosas: la primera es que tengo una casa en El Guijo para desconectar y la segunda es que cuando quieras nos sentamos para renovar. Le dije que me hacía falta escuchar esto y que se confiara en el proceso que se estaba haciendo. Para mí era fundamental. Por eso me fui contento de la Copa de Andalucía, el proceso estuvo. Yo arriesgué al venir aquí pero era algo que tenía que hacer y cuando Jose me transmite su confianza, en la Copa de España cerramos el acuerdo. Fue en marzo pero hubo un tiempo hasta que lo hicimos público. No necesitaba que se supiese para darle un toque a nadie. Confío en mi trabajo, en mi cuerpo técnico y sé que mis jugadores se van a dejar la vida por salvar el equipo. Fue una pena el tropiezo en Ferrol porque hubiéramos acabado antes y hubiéramos ayudado a salir de otra manera a la gente del club, que era lo que nos hubiera gustado y lo que teníamos planeado. Pero la liamos pardísima en Ferrol, y luego tuvimos que volver a centrarnos en lo más importante que era salvar al equipo.

–Me ha hablado de dar un toque, ¿hizo falta llamar la atención a alguien en el vestuario?

–Los vestuarios son vestuarios y las cosas de vestuario se quedan en el vestuario. Hubo un momento de la temporada en el que hubo que corregir cosas, pero al final todo el mundo arrimó el hombro para el mismo sitio. Todos se pusieron el brazalete de capitán. El capitán era claramente Manu Leal, era el líder del equipo, pero todo el mundo tomó su liderazgo y todo el mundo ayudó para que todas las ovejas fueran por el mismo carril.

–¿Hubo algún roce en algún momento con Manu Leal?

–No, no, no. Para nada. Al revés, ninguna queja. Ha sido un capitán y un líder con todas las letras y nos ha ayudado muchísimo.

–¿Cómo de importante es ver de nuevo lleno Vista Alegre?

–Insisto mucho con eso, ya no es que sea el sexto jugador, el tópico, nosotros lo sentimos como parte nuestra. Sentimos ese aliento. A mí se me pone el vello de punta porque hay mucha gente que mete mucho público en el pabellón pero ser una gran afición no es que haya mucho público en el pabellón. Para mí la afición de Córdoba es la mejor afición de España porque nos ayuda siempre. La gente va al fútbol cuando los equipos están arriba, en Córdoba es diferente, el fútbol es un ejemplo y da igual la categoría. Hay gente que siempre está. Tenemos que aspirar a lo mismo en el fútbol sala. Se ha visto el pabellón lleno a partir de que el equipo ha estado en Segunda y cuando han ido las cosas mal, hemos notado su aliento.

–¿Tiene alguna promesa para esta temporada?

–Sí, está clara. Creo que la dijo Ricardo tras acabar el partido con Vietnam. Nosotros prometemos que lo vamos a dar todo cuando saltemos a la pista. Vamos a intentar ser un equipo que emocione, que la gente se sienta identificada con nosotros, que los niños quieran ser como nuestros jugadores, ser el Joaqui de turno, que la gente nos vea por la calle vea y diga ese tío se lanzó ayer de cabeza para salvar al equipo de su ciudad. Luego, en el deporte, para ganar o perder, hay muchos factores. Vamos a intentar que el proceso sea bueno, para que ese segundito que la pelota se va para el lado, entre, y que la suerte nos pille trabajando.

–Mucha suerte para esta temporada.

–Muchas gracias.

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