Frustración en el epílogo (2-2)

Murcia-Córdoba

Un absurdo penalti en el minuto 90 deja al CCF sin la victoria en un partido que volteó con un doblete de Carlos Caballero. Los blanquiverdes rompen una serie de tres salidas con derrota.

Andrés Cremades

Murcia, 27 de octubre 2013 - 18:50

Un absurdo penalti de Armando a Kike García que el pichichi grana transformó en gol en el minuto 90 privó al CCF de un triunfo que hubiera reforzado la moral de los blanquiverdes, tocada cada vez que se aleja de El Arcángel. Después de tres salidas a cero, con un último esperpento en Lugo, el equipo de Villa recuperó el espíritu, mostrándose sólido ante un Murcia con el que cohabita en la zona noble de la clasificación. Porque a pesar de que los pimentoneros salieron a llevarse el partido, se encontraron con un rival que sabe lo que quiere, cómo lo quiere y qué tiene que hacer para conseguirlo. Todo en un duelo entretenido, donde los locales tuvieron sus opciones, pero en el que los cordobeses, a pesar de encontrarse con un gol en contra, no se descompusieron y consiguieron dar la vuelta al choque con un doblete de Caballero. Los visitantes dieron una sensación muy buena en tierras murcianas, con un futbol moderno y una defensa impermeable a todo lo llovido, que fue mucho para firmar unas tablas justas.

El Murcia salió desde el inicio a buscar el tanto ante un Córdoba que tampoco especuló, buscando en cada jugada la portería de Casto. Los primeros minutos fueron de tanteo, pero rápidamente el bando grana tuvo, por mediación de Mauro dos Santos, la primera oportunidad, abortada por Armando en última instancia. El encuentro comenzó ya a activarse, con los equipos buscando en las bandas la forma de abrir la defensa rival. López Silva buscó la espalda de Molinero, pero la tendencia del onubense a salir hacia el centro facilitó la tarea al lateral.

El Córdoba, bien armado atrás, logró con pases en profundidad llegar arriba y en el minuto 12 dio un aviso claro con un intento de Xisco que se encontró el cuerpo de Álex Martínez. El encuentro resultaba entretenido y el balón tanto iba a un lado como a otro, con un ligero vuelco hacia el portal grana.

En una contra, precisamente, llegó la ocasión más clara para los blanquiverdes. López Silva centró un balón al área, donde la defensa despejó corto para que Pelayo, la gran novedad en el once, probara fortuna con una volea que despejó a córner Casto.

El choque estaba en ese momento donde podía suceder cualquier cosa. Quizás en el control del balón dominaba el conjunto de Julio Velázquez pero, a la hora de crear juego, los de Pablo Villa eran más verticales y rápidos en la ejecución. Los granas, con Dorca y Toribio, tocaban de un lado a otro con excesivos pases que terminaban en las botas rivales. Mientras, el CCF, sin embargo, solo necesitaba el balón para activar un ataque donde las bandas eran puñales. Con todo, poco antes del descanso fue Abel Gómez el que lo intentó con una falta lateral que se envenenó.

El segundo tiempo comenzó de forma idéntica a como lo hizo el primero. Los dos equipos buscaban marcar y rápidamente comenzaron las primeras escaramuzas. Xisco intentó un remate muy difícil que no pudo conectar tras un centro de López Silva a los dos minutos de la reanudación. Pero el Murcia también estaba metido y, después de que un disparo de Kike García que se marchó fuera, llegó el 1-0. Como cabía de esperar, todo se originó en una acción de estrategia. El CCF estaba avisado del podería local en las jugadas de pizarra, pero se mostró incapaz de cortar el envío que Mauro dos Santos llevó a la red de Saizar.

Quedaba por ver cómo afectaría el golpe a un equipo frágil de moral como visitante. Pero la respuesta no pudo ser más rápida y efectiva. Porque nada más sacar de centro, el propio Mauro paró con la mano un disparo de Pelayo dentro del área. Fue claro, por mucho que los locales protestaran de lo lindo la decisión del colegiado. Caballero, como la semana anterior ante el Sabadell, tomó la responsabilidad y no falló.

El CCF hacía valer la buena imagen que estaba mostrando y tuvo todavía un premio mayor cinco minutos más tarde. Con el Murcia aún digeriendo el empate, Caballero confirmó su doblete con un disparo desde la frontal que, tras dar en un rival, superó a Casto para sellar la remontada.

A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo en el que el Murcia se fue con todo a buscar el empate. Villa trató de reforzar la presión con los cambios, buscando una contra para la sentencia. Pero el acoso grana tuvo premio en el último suspiro. Armando cayó en la trampa que le tiró Kike y cometió un penalti que el atacante no desaprovechó. Fue el triste punto y final a un encuentro en el que el CCF acarició un triunfo de oro y se llevó una igualada de plata.

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