Duelo de altura en Nervión

El mejor Sevilla del curso examina a un Real Madrid herido tras su derrota en el clásico contra el Barcelona Las bajas de Sergio Ramos y Di María obligan a cambiar a Ancelotti

Marcelo bromea con Cristiano Ronaldo delante de un sonriente Benzema en el entrenamiento madridista.
Marcelo bromea con Cristiano Ronaldo delante de un sonriente Benzema en el entrenamiento madridista.
Efe Sevilla

26 de marzo 2014 - 05:02

El Real Madrid, tras la decepción que supuso caer en el Bernabéu ante el Barcelona y con ello perder el liderato, no tiene mucho tiempo para lamentarse y hoy prueba su fortaleza en el Sánchez-Pizjuán, donde se encontrará al mejor Sevilla de la temporada, con cinco triunfos consecutivos en la Liga.

El equipo de Unai Emery logró la pasada semana superar al Betis en un intenso partido de la Liga Europa y en la matinal de domingo, con un equipo plagado de habituales suplentes, se impuso también en Pamplona a Osasuna.

Los sevillistas, con sus cinco victorias seguidas, se han aupado a la quinta plaza y empiezan a hacer números para ver si hay tiempo de desbancar al Athletic de la cuarta, la última que da derecho a disputar la próxima Liga de Campeones.

Complicado tiene la formación hispalense lograr un récord histórico, pues nunca logró en la máxima categoría enlazar seis triunfos seguidos, ya que el rival de hoy no pude permitirse otro tropiezo en su objetivo de ser campeón.

Además del potencial futbolístico madridista, en el Sevilla existe la preocupación de que paguen los platos rotos de la presión que pueda tener el equipo arbitral tras el gran enfado del clásico con el navarro Undiano Mallenco.

En cualquier caso, Emery, después de las rotaciones del domingo en Pamplona, tiene a la plantilla fresca y sólo cuenta como bajas seguras dos lesionados de larga duración, Cheryshev y Cristóforo. Reyes, que fue baja ante Osasuna por dolencias físicas, ya se entrena con normalidad junto a sus compañeros, mientras que Carriço, ausente en los últimos choques también por lesión, comenzó con trabajo de campo y Emery reconoció que puede precipitado forzarlo.

Mientras, el Real Madrid aterriza en Sevilla listo para disputar una auténtica final. La Liga está en juego en el Sánchez-Pizjuán, la salida que considera más complicada en lo que resta de temporada y que llega tras un varapalo inesperado que cortó la mejor racha de Ancelotti, 31 partidos sin perder.

A ese punto de vista pretende que regresen sus jugadores el técnico italiano. Que se recupere la imagen de fortaleza creada con una racha que condujo al Real Madrid a la remontada en Liga hasta ser líder en solitario, a la final de Copa del Rey y que lo tiene en buen camino en su largo peregrinaje por la Décima Copa de Europa. Ancelotti pide que no se mire el pasado y se enfoque el futuro.

Ningún triunfo en los duelos directos con los otros dos candidatos al título, Atlético y Barcelona, señalan a Ancelotti pero no le hacen rebajar ni un ápice las opciones de título. En Sevilla, donde acude esperando a los comités por Ramos y sin Di María, sólo vale ganar.

Ancelotti tiene una duda que debe solventar a última hora. No es en defensa, donde si no prospera el recurso del club por la expulsión de Ramos o no recibe la cautelar jugaría Varane, sino por el hueco que deja Di María.

La poca consistencia del centro del campo en el clásico puede empujar al técnico italiano a apostar por Illarramendi. La otra opción, más ofensiva, es Isco. A Sevilla llega con ganas Cristiano Ronaldo, ante su víctima favorita. Le ha marcado quince tantos, siete de ellos en el Sánchez-Pizjuán.

stats