• "Competir en unos Juegos es el sueño que siempre he tenido como deportista", reconoce el cordobés, que forma parte del cuerpo técnico de la selección española de balonmano

Juegos Olímpicos

César Montes: la mano derecha de Jordi Ribera con los 'Hispanos'

César Montes, antes de partir a Tokio con la selección española. César Montes, antes de partir a Tokio con la selección española.

César Montes, antes de partir a Tokio con la selección española.

El Día

Los Hispanos van a por todas a Tokio. Tras quedarse fuera de los Juegos de Río de Janeiro en 2016, la selección española de balonmano quiere estar entre los mejores y luchando por las medallas en suelo nipón. Formando parte del cuerpo técnico de Jordi Ribera, que lo llamó a filas en 2019, está el cordobés César Montes (Córdoba, 6 de enero de 1975).

Criado como jugador en La Salle, pasó posteriormente por el Córdoba BM antes de dar el salto a la Liga Asobal en el BM Pozoblanco. El Altea y el Cangas fueron también sus equipos antes de recalar en el Valladolid, donde logró el título de la Copa Asobal de 2002. También fue subcampeón de la Recopa de Europa, la Supercopa de Europa, la Supercopa de España, la Copa del Rey o la EHF City Cup durante sus cinco cursos en Pucela. Su etapa como jugador, por culpa de una lesión, la cerró en el Ciudad de Almería.

Pero César Montes siguió vinculado al balonmano y abrió un nuevo ciclo en los banquillos. En 2006 regresó a sus orígenes en La Salle para dirigir a los equipos sénior y juvenil lasalianos. Posteriormente entrenó al Adesal; al Ars Palma del Río, al que ascendió en 2012 a la Liga Asobal; y al Guadalajara, donde completó cinco años brillantes en la máxima categoría, en los que llevó al club alcarreño a cotas altas, incluso logrando empatar un partido de Liga contra el todopoderoso Barcelona.

Tras cerrar su etapa en 2019 en el BM Guadalajara, César Montes recibió la llamada de Jordi Ribera, que lo reclutó para el cuerpo técnico de la selección española. Y ahí sigue de cara a una cita muy especial para los Hispanos como los Juegos de Tokio. En su primera experiencia olímpica, el técnico cordobés reconoce a el Día que competir "en unos Juegos es el sueño que siempre he tenido como deportista, así que la ilusión por ir a Tokio es máxima, como te puedes imaginar".

"Llegué a la selección española de balonmano hace dos años. Cuando terminé mi etapa en Guadalajara, Jordi (Ribera) me comentó la posibilidad de acompañarle como segundo entrenador en los dos últimos partidos de la EHF CUP. Después, en septiembre volvimos a hablar y me incorporé al staff técnico", explica César Montes sobre su inicio en el combinado nacional.

Durante este periodo, el técnico cordobés, además de las actividades con la absoluta, ha ido "de seleccionador de la absoluta B a dos torneos 4 Naciones, en Argentina y Polonia; a los Juegos Mediterráneos juveniles junto a Dani Sánchez Nieves; y a diferentes tecnificaciones en el CAR de Granada". A todo ello se une que también imparte clases en el curso nacional de entrenadores.

Segundo seleccionador nacional, Montes explica que dentro de sus funciones está preparar "a los porteros los vídeos de los jugadores del equipo contrario, y a los jugadores el de los porteros del equipo contrario". "Hago un análisis individual de los jugadores del equipo contrario, calentamientos de porteros, planificación de partido con Jordi…", explica el técnico cordobés.

Un trabajo minucioso, que parece invisible, pero que a su vez es muy importante. César Montes asegura que "ese segundo plano es importantísimo". "La labor del staff técnico es muy profesional, cada uno en su parcela: Jesús Rivilla con la preparación física; Dani Llorente y Emilio Martín como fisios; el médico Juanjo Muñoz Benito; y Juan Caamaño como delegado, aparte de Jordi como seleccionador. Intentamos que los jugadores afronten los partidos en las mejores condiciones para ganar", expone.

"Pero ya no solo este grupo, también hay técnicos de vídeo que van cortando los partidos y los lanzamientos de los equipos contrarios, y el inmenso trabajo que se hace desde la Federación Española de Balonmano", reconoce el preparador cordobés. Todo para facilitar el camino hacia las medallas a un equipo que, como reconoce César Montes, "tiene muchas ganas de esta competición". "Hemos tenido contratiempos en forma de lesiones durante la temporada, pero el equipo llega muy enfocado, muy mentalizado", asegura.

Sobre el grupo, en el que está encuadrada España en Tokio, César Montes considera que es "muy complicado, más difícil que el otro". En este sentido, el cordobés explica que los rivales son "potencias europeas como Francia, Alemania y Noruega y las americanas, que cada vez están más cerca de las selecciones europeas, como Brasil y Argentina, que cuentan con algunos jugadores en los mejores clubes europeos".

A pesar de la dificultad del grupo, la idea con la que va la selección española es aspirar a lo máximo. "Cuando empiezas una competición siempre sueñas con ganar", reconoce César Montes. Sin embargo, el técnico cordobés señala el camino de la prudencia como el más adecuado: "Nuestro foco no está en llegar a la final. Está en Alemania, y después en Noruega, y después en Brasil y así con todos… Tendremos que adaptarnos a las diferentes circunstancias que nos depare el torneo, que nos pondrá en nuestro sitio y dictaminará por lo que luchamos".

Los Juegos, un torneo "diferente"

Tras conseguir la medalla de oro en el Europeo de 2020 y la de bronce en el Mundial de 2021, César Montes reconoce que los Juegos se afrontan como un competición "muy diferente". "Esto es un evento global. El Europeo o el Mundial es solo balonmano. En los Juegos, además, tienes que convivir con todas las disciplinas y adaptarte a todas las circunstancias que los rodean", comenta.

Una de las claves de su permanencia en el equipo nacional es la buena sintonía que mantiene con Jordi Ribera. "Me da mi sitio y estoy contento con mi aportación porque siento que sumo, desde mi rol de segundo entrenador", indica Montes, al que le gusta ser proactivo en su labor de segundo entrenador, aportando otra visión al equipo de trabajo: "Comentamos los partidos, los preparamos, yo le puedo dar ideas, decir lo que pienso y él decide lo que entiende mejor porque es un gran entrenador y un gran gestor de grupos".

Pese a la dificultad del camino hacia las medallas, César Montes no puede evitar soñar con ellas. "Sería un sueño, pero como lo es todos los pasos que estamos dando", asegura el técnico, que tiene clara su filosofía de vida: "Hay que disfrutar con todo lo que se hace, con el día a día y seguir disfrutando si llegamos a la situación de luchar por las medallas". En Tokio, al preparador cordobés le tocará disfrutar de ese sueño cumplido que supone el vivir unos Juegos Olímpicos en primera persona.

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