Córdoba CF

Los problemas crecen

  • El CCF encaja más y hace menos goles comparado con el ya de por sí mal arranque del ejercicio pasado

  • En todo el siglo XXI, sólo cuatro equipos igualan o empeoran sus cifras

Sandoval se lamenta durante el partido del Córdoba en La Rosaleda. Sandoval se lamenta durante el partido del Córdoba en La Rosaleda.

Sandoval se lamenta durante el partido del Córdoba en La Rosaleda. / marilú báez

El pobre arranque del Córdoba se refleja ya en unos números para empezar a preocuparse. El conjunto blanquiverde ha empeorado incluso las cifras que consiguió la temporada pasada, cuando el inicio de competición ya hacía presagiar un año muy complicado para el equipo cordobesista. Pues bien, 12 meses después, el Córdoba encaja más goles que entonces y también hace menos, lo que le ha hecho sumar un tercio de los puntos que tenía entonces tras las primeras cinco jornadas de liga.

Aquel Córdoba entrenado por Luis Carrión no empezó el curso precisamente bien. Los blanquiverdes alcanzaron la jornada cinco con seis puntos en su casillero y un bagaje de dos victorias y tres derrotas, con siete goles a favor y ocho goles en contra. Tras la jornada cinco de campeonato, altura a la que se encuentra ya la Liga 1|2|3, el Córdoba era decimotercero. Jornadas más tarde, el equipo blanquiverde terminaría por venirse abajo. De hecho, Carrión sólo tuvo cinco jornadas más de confianza, antes de ser despedido tras la sonrojante derrota encajada en la jornada 10 ante el Nástic de Tarragona, que ganó en El Arcángel por un claro 1-5.

Aquellos números, que parecían difíciles de empeorar, se le han quedado cortos este curso al CCF. Los de Sandoval son ya el peor Córdoba del siglo XXI en las primeras cinco jornadas de liga, al menos si se tiene en cuenta el bagaje de goles a favor y en contra. Y es que el cuadro blanquiverde ha anotado cinco goles, pero ha encajado la friolera de 13. Una media terrible de más de 2,6 goles recibidos por envite. Números a todas luces insostenibles para cualquier equipo que quiera ser mínimamente competitivo en una liga tan exigente como la Segunda española. Para ejemplificar el calibre del agujero defensivo del Córdoba basta con señalar que ha encajado cinco goles más que los siguientes equipos en la lista de máximos goleados, que son con ocho dianas en contra el Nástic de Tarragona, el Lugo y el Oviedo.

Esos números han llevado al Córdoba a convertirse en uno de los cinco equipos que más goles han encajado en la categoría de plata en lo que va de siglo XXI. Según los datos recogidos por el especialista Vintage Stats, el equipo de Sandoval iguala con 13 goles en contra a la Unión Deportiva Las Palmas de la campaña 2007-08 y al Guadalajara de la campaña 2012-13. Sólo el Mallorca, que encajó 14 goles en las cinco primeras jornadas tanto en la temporada 2013-14 como en la 2014-15, presenta peores números.

Para la esperanza, si se tienen en cuenta esos números, hay que señalar también que ninguno de los cuatro equipos mencionados acabó descendiendo de categoría. Sólo el Guadalajara, por motivos económicos, cayó a Segunda B aquel año aunque en el campo consiguieron su objetivo. Eso sí, también es significativo que todos excepto el propio Guadalajara consiguieron la salvación sin cambiar de técnico tras los fatales arranques mencionados.

Pero si la parcela defensiva es el principal problema de este Córdoba, los datos en ataque tampoco son precisamente halagüeños. Y es que a pesar de arrancar el curso haciendo cinco goles en dos partidos -tres contra el Numancia y dos contra el Oviedo-, el conjunto blanquiverde acumula ya tres partidos sin hacer gol. El atasco en el ataque, además, no se puede asociar a una fala de puntería, pues el equipo ha ido perdiendo la fluidez con la que pareció arrancar la temporada. Así, en el Carlos Belmonte de Albacete ya se echó en falta un mayor bagaje ofensivo, algo que se agudizó en el choque ante el Alcorcón, en el que las ocasiones se pudieron contar con los dedos de una mano. Y esa tendencia se confirmó el pasado sábado en Málaga, ante un equipo superior que fue empequeñeciendo al Córdoba hasta impedirle acercarse a su portería. Apenas siete disparos hicieron los blanquiverdes en La Rosaleda, y sólo dos fueron dirigidos entre los tres palos. Un bagaje triste que, unido a la evidente fragilidad defensiva, ha sumido al Córdoba en una situación incluso peor que la vivida en el caótico arranque de la pasada temporada. Los problemas crecen en la casa blanquiverde y las soluciones urgen.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios