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Córdoba CF

Más del 60% de los clubes de Segunda B ha adaptado su plan económico por el coronavirus

  • Hasta la fecha, 46 equipos han tramitado un ERTE y tres más han acordado reducciones de salario con sus futbolistas

  • Pese a la incertidumbre sobre el regreso a la competición, el Córdoba CF mantiene su postura inicial de aguantar el golpe financiero

Abdulla Al Zain y Mohammed Al-Nusuf, acompañados de Alejandro Blanco, en el palco de El Arcángel. Abdulla Al Zain y Mohammed Al-Nusuf, acompañados de Alejandro Blanco, en el palco de El Arcángel.

Abdulla Al Zain y Mohammed Al-Nusuf, acompañados de Alejandro Blanco, en el palco de El Arcángel. / Álex Gallegos

Los efectos de la crisis sanitaria derivada del coronavirus en la Segunda División B del fútbol español son más que palpables. Hasta la fecha, más del 60% de los 80 clubes que componen la competición han llevado a cabo los trámites necesarios para adaptar su plan económico a la coyuntura actual, ya sea mediante la presentación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) o con un acuerdo de reducción de los salarios de sus futbolistas.

Una medida que en el Grupo IV ya han tomado 12 equipos, pero entre ellos no se encuentra el Córdoba CF, que se mantiene firme en su idea de aguantar el golpe financiero que este parón supone y que, al menos de momento, descarta la idea de acogerse a esa vía que le permitiría aligerar su masa salarial mientras se prolonga el parón. Una postura que el club, a través de los rectores de Infinity, han mantenido desde el inicio de esta crisis, garantizando la solvencia económica de la entidad.

Pero lo cierto es que en el Grupo IV la situación predominante es bien distinta. Un total de 12 equipos ya han trazado una vía alternativa para evitar la quiebra técnica de sus cuentas por la paralización de las competiciones. De ellos, el Yeclano ha alcanzado un acuerdo con sus futbolistas para evitar el ERTE, a cambio de una reducción de sus salarios. Los otros 11, en cambio, se han acogido a las medidas propuestas por el gobierno. De esta forma, el Talavera, el Algeciras, el Atlético Sanluqueño, el Mérida, el Don Benito, el Recreativo de Huelva, el Villarrobledo, el Villarrubia, el Real Murcia, la Balona y el Cartagena ya han iniciado el camino del ERTE como solución de urgencia a esta crisis sobrevenida.

En los otros tres grupos de la competición, la incidencia de estas medidas es bastante similar. En el Grupo I, ya se han acogido al ERTE el Coruxo, el Atlético Baleares, el Atlético de Madrid B, el Peña Deportiva, el Internacional de Madrid, el Langreo, el Melilla, Las Palmas Atlético y el Sanse. Además, el Pontevedra ya ha comunicado a sus futbolistas que buscará idéntica fórmula o bien una reducción de la jornada laboral como vía de escape en los próximos días.

En el Grupo II, los equipos que han presentado un ERTE son el Burgos, el Salamanca, el Tudelano, el Izarra, el Real Unión de Irún, el Alavés B, el Barakaldo, el Calahorra, el Haro, el Arenas de Getxo, el Leioa, el Logroñés y el Amorebieta. A ellos hay que sumar el acuerdo que la Cultural y Deportiva Leonesa selló con sus futbolistas para una rebaja sustancial de sus emolumentos.

La sangría se completa en el Grupo III, en el que los equipos afectados son el Castellón, el Barcelona B, el Cornellá, el Olot, el Ebro, el Espanyol B, el Llagostera, el Prat, el Nàstic de Tarragona, el Hércules, el Ejea y el Badalona.

De esta forma, son solo 31 los equipos que a estas alturas no han anunciado ninguna medida al respecto, si bien se espera que la cifra de ERTES o reducciones de salarios aumente entre los equipos de la categoría de bronce en las próximas semanas. Y es que tras el anuncio por parte del Gobierno de España de que el estado de alarma se prolongará hasta el 26 de abril, las previsiones más optimistas del regreso a la competición ya se sitúan allá por el mes de junio.

Postura firme de Infinity

Pese a ello, el Córdoba CF se resiste a tomar una medida que afectaría a los trabajadores corrientes de la entidad al igual que a los trabajadores. La solvencia que aporta al club el músculo financiero de Infinity parece suficiente para mitigar esa abrupta falta de ingresos. Además, como el consejero delegado del club aseguró en una reciente entrevista con el Día, la paralización de la actividad también supone un ahorro en costes que minimiza aunque de forma menor el daño a las cuentas del club.

Con clubes de la talla del Barcelona o el Atlético de Madrid habiendo sellado ya medidas drásticas respecto a su nómina de trabajadores, y pese a la recomendación de LaLiga para que todos los clubes se acojan a estas medidas temporales, en los despachos de El Arcángel siguen firmes en su intención de superar la crisis del coronavirus sin consecuencias para su personal. Una postura loable que, cada semana que pasa, cobra un poco más de valor en el contexto actual del fútbol español.

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