• El 16 de junio de 1996 forma parte de la oscura historia de la entidad blanquiverde tras quedarse a las puertas del ascenso a Segunda División por su polémica derrota ante el Levante en El Arcángel (0-1)

  • Juan Carlos Quero, gran protagonista de aquel envite, recuerda aquella cita para 'el Día' y reconoce que "el gran culpable" fue el colegiado Fidel Valle Gil, que "decantó la balanza para ellos claramente"

Córdoba CF

Las bodas de plata del gran robo al Córdoba CF

Juan Carlos Quero posa para 'el Día' en El Arcángel. Juan Carlos Quero posa para 'el Día' en El Arcángel.

Juan Carlos Quero posa para 'el Día' en El Arcángel.

Miguel Ángel Salas

El 16 de junio de 1996 pasó a la oscura historia del Córdoba CF. Han pasado ya 25 años de aquella tarde en El Arcángel, en la que el conjunto blanquiverde se jugaba depender de sí mismo para dar el deseado salto a Segunda División. Sin embargo, los cordobesistas, dirigidos por Pedro Campos, perdieron por la mínima ante un Levante UD que fue finalmente el equipo que lograse el ascenso a la categoría de plata. Pero ese partido tiene mucha historia detrás y un nombre clave: Fidel Valle Gil, el colegiado de la contienda.

La temporada 95-96, el Córdoba CF, presidido por Rafael Gómez, hizo de nuevo un gran proyecto para lograr el ascenso que se le escapaba año tras año en la fase definitiva. En un nuevo intento, el equipo cordobés volvió a estar entre los cuatro mejores de la liga regular y buscó el salto de categoría en un grupo compuesto por el Levante, el Racing de Ferrol y el Avilés.

Tras conquistar cuatro puntos de nueve posibles en las tres primeras jornadas, llegó el momento de la verdad. El partido clave para soñar con el ascenso. Era la cuarta cita y era frente al Levante en El Arcángel. A los blanquiverdes les quedaban dos duelos frente al Avilés, ya sin opciones de subir, por lo que el envite con los granotas estaba marcado en rojo por las dos entidades para depender de sí mismos.

Fue una semana muy ajetreada, en la que Rafael Gómez, según cuentan diversos medios, sacó la artillería pesada, al acusar al colegiado Valle Gil de venderse al Levante. Incluso se habló de una cifra de tres millones de las antiguas pesetas (18.000 euros), un hecho que nunca se pudo demostrar. Con el ambiente caldeado, el club granota fue escoltado incluso en su hotel de concentración.

El otro protagonista de aquella tarde fue Juan Carlos Quero, con el que el Día ha repasado 25 años después lo que sucedió en aquel partido ante el Levante UD en El Arcángel. "Con mucha diferencia, el partido en el que más injusto han sido conmigo", reconoce el exjugador blanquiverde. El duelo lo ganó el cuadro levantinista por 0-1 gracias a un gol de Raúl en el minuto 36 de la primera mitad.

Juan Carlos Quero explica una de las jugadas polémicas en el área de fondo sur del estadio. Juan Carlos Quero explica una de las jugadas polémicas en el área de fondo sur del estadio.

Juan Carlos Quero explica una de las jugadas polémicas en el área de fondo sur del estadio. / Miguel Ángel Salas

Los cordobesistas, que estaban dirigidos ese curso por Pedro Campos, formaron un once inicial con Angoy, Julio Algar, Javi Prieto, Emilio, Torres, Gallego, Barajas, Juan Carlos Ramos, Manolo López y Quero. En la segunda parte entraron también Aitor Bouzo, Falín y Melenas, que fueron los tres cambios realizados por el técnico cordobés. Enfrente estaba un cuadro granota que contaba con Quique Setién en sus filas.

Valle Gil y Juan Carlos Quero, dos nombres clave de aquella tarde en El Arcángel, cita señalada también por las declaraciones del expresidente Rafael Gómez. El malagueño, en su segundo curso en la entidad blanquiverde, fue expulsado en el minuto 69 por el árbitro de la contienda. Antes de ver la segunda amarilla, el árbitro no señaló dos penas máximas y anuló un gol al Córdoba. Tres jugadas que hubiesen cambiado la historia oscura de aquella tarde.

De vuelta a El Arcángel, Juan Carlos Quero recuerda aquel envite con "mucha tristeza y, sobre todo por mi parte, mucha impotencia". "Ha sido de las situaciones en la vida que más impotencia he tenido, como si te están haciendo algo y no puedes defenderte", reconoce 25 años después el exjugador del conjunto cordobesista.

Hubo mucha polémica en aquel duelo porque fueron "tres jugadas para mí clarísimas, una con señal, incluso, porque llegan tarde, toco balón y me dan con los tacos en la cadera. Tenía la herida en ese momento y la vieron los compañeros". Sin embargo, el atacante malagueño explicó que "directamente se dirige para mí el árbitro y me dice que hoy no voy a acabar el partido, que ya me conoce y que no lo voy a acabar". 

"A los siete u ocho minutos de aquella acción, hay otra jugada en la que recorto para atrás con el exterior, se come el jugador el recorte y con las dos piernas me levanta… pero él (Valle Gil) entiende que me tiro también, vino corriendo y me sacó amarilla”, relata un Quero que recuerda perfectamente cada acción de aquel envite. Hubo más polémica.

Con el recuerdo de aquella tarde amarga, Quero mantiene muy grabadas en su mente las jugadas clave del partido. Así, el malagueño explica también que "en una jugada ensayada, estaba yo con el portero, ya habíamos hecho algún gol así, y remato con la espalda o media nuca, pero entendió (el colegiado) que le di con la mano. Vino corriendo y me expulsó. Lo hizo, además, de malas maneras porque me dijo: te lo dije, tu aquí no aguantas un minuto y te vas a la puta calle".

Tras su expulsión, Quero se quedó con "sensaciones que no son deporte, pero al final él (Valle Gil) lo vio de una manera, yo de otra y la realidad es la que vimos todos". El partido se escapó y la fiesta fue azulgrana. Sin embargo, la policía tuvo que cargar contra los aficionados blanquiverdes, que apedrearon los autobuses de la afición visitante, como relatan las crónicas de aquel día.

El detonante de aquella derrota fue "el árbitro". Quero no duda en señalar a Fidel Valle Gil 25 años después. "La primera jugada es penalti claro, la segunda también y la tercera un gol que nos anula", comenta el actual técnico del Atlético Espeleño. "Era un buen momento nuestro, yo andaba bien. Me extrañó que me expulsara. Es que te pita en contra jugadas claras, las tengo en vídeo y cada vez que las veo, me indigna más. El culpable fue él (Valle Gil)", sentencia el exjugador cordobesista.

Desde ese momento, con el triunfo en El Arcángel, "ellos empezaron a depender de sí mismos y no fallaron. Nosotros teníamos dos partidos con un Avilés que no se jugaba nada. Era el partido y al final te quedas con la sensación de que te han quitado algo que era tuyo". Además, añade que "el Levante tenía buen equipo, tenían a Setién, César… estaba hecho para ascender, pero ese día el árbitro decantó la balanza para ellos claramente".

Por otro lado, también apunta que el vestuario acabó "jodido y hundido porque no fue por cosa nuestra". De hecho, recuerda que "el lunes, martes o miércoles tras el partido parecía que iba a cambiar la cosa. Era imposible lo que había pasado, que eso se iba a ver y que nos iban a dar los tres puntos”. Ahora reconoce con el paso del tiempo que "era realmente imposible", como así sucedió.

También señaló que "la gente se manifestó. Creo que no estuvimos lo más correctos posible, pero sentíamos un dolor grande y queríamos expresarlo de cualquier manera". "Ahora ya con la edad lo ves y piensas que hubieras actuado de otra manera, pero estábamos muy dolidos y queríamos reivindicarnos para que la gente nos escuchara y que nos devolviesen lo que era nuestro", sentenció un Juan Carlos Quero que recordó para el Día un pasaje oscuro y polémico en la historia del Córdoba CF.

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