Córdoba

Aquel verano de 1979Sobreviviendo con Superman al verano del 79 del plomo, del Skylab y del Cordobés

Portada del single de Miguel Bosé en Japón sobre Supermán. Portada del single de Miguel Bosé en Japón sobre Supermán.

Portada del single de Miguel Bosé en Japón sobre Supermán.

El alma en un puño, la amenaza llega del cielo. Y no, no es como dice el reverendo Pasley que asegura haber descubierto que el Papa polaco Wojtyla es el anticristo. Se trata de algo más terrenal, tan terrenal como que el Skylab, el laboratorio espacial americano, caerá sobre nuestras cabezas, de Bilbao a Tarragona en cualquier sitio. Qué curioso en el año que todo el mundo estaba como loco con Superman, que detenía meteoritos. Hablaremos de esto, pero no hizo falta. Los cálculos fueron muy exactos: cayó en Australia.

Y entonces el otro meteorito: vuelve el Cordobés, el heterodoxo, el maletilla que se hizo efigie. Será en Benidorm. Le pusieron una calle en Las Vegas, pero no fue por esa faena, que los toros iban de lexatin. Después de los chascos del Skylab y lo del Cordobés, ya nadie creía en las emociones fuertes, más allá del subidón de la luz para ahorrar energía. Lo más emocionante fue el estreno de Phantasma, que era una película que daba mucho miedo, aunque lo que se veía en las terrazas de verano, en el Brunete y el Caleta, era Zombi y La noche de Halloween, un verano de miedo.

Pero lo que verdaderamente daba miedo no era ficción. de verdad, un verano negro. 71 personas murieron en el incendio del hotel cinco estrellas Corona de Aragón. Sólo unos días después la organización terrorista ETA mató con una bomba a un joven en Malasaña y a la semana se llevó a siete personas por delante en otros puntos de Madrid. Entre la una y una y cuarto de la tarde del 29 de julio hizo estallar bombas en Chamartín, Atocha y Barajas. Las víctimas: dos estudiantes, una turista alemana, un ama de casa, un submarinista, un policía y un guardia civil. Entre ambas tragedia, cayeron los Grapo responsables de la bomba de California 47. Eran años de plomo en un verano de plomo.

Por eso Superman, como decía. Se bailaba en las pistas a Miguel Bosé, todavía más conocido por ser el hijo de Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín, que era lo opuesto a El Cordobés, encaramado a la moda de Superman, que Christopher Reeves había elevado a las alturas tan necesitadas. Kriptonita pa los pollos.

Pero por si fallaba Superman, Ramón Sánchez Ocaña estrenó ese verano, a instancias del Ministerio de Sanidad, Más vale prevenir, mirando por la salud de los españoles para sobrevivir a tanto susto porque, compitiendo duramente con el Bosé. la canción de la Vuelta de ese año, que todavía se celebraba en septiembre, iba a ser el pelotazo Born to be alive, nacido para estar vivo, también patrocinada por el Ministerio de Sanidad. El primer programa de Sánchez Ocaña, por cierto, iba sobre la hipertensión.

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