La Universidad de Córdoba celebra los 25 años del programa Ramón y Cajal
Educación
Reconoce en un acto su excelencia científica con 65 beneficiarios de la institución cordobesa desde su creación
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El Gobierno de España creó en el año 2000 el programa Ramón y Cajal con el objetivo de atraer y estabilizar en el sistema español de ciencia, tecnología e innovación a personal investigador posdoctoral con trayectorias brillantes y prometedoras. Desde entonces se ha convertido en una garantía de excelencia científica, representando uno de los programas más exitosos en la historia reciente del sistema científico español.
La Universidad de Córdoba se ha sumado este lunes a la celebración del 25 aniversario de esta convocatoria con un acto en el que se ha hecho memoria a través de las experiencias de distintas personas participantes en el programa y se han entregado reconocimientos al personal investigador participante. "El programa Ramón y Cajal forma parte de la política y de la identidad de la Universidad de Córdoba desde sus inicios", ha destacado la vicerrectora de Política Científica, María José Polo, quien además ha sido la encargada de dirigir el acto.
Polo ha arrancado el evento explicando los datos generales del proyecto, que ha contado con cerca de 8.000 beneficiarios a nivel estatal y que en la UCO se traduce en 65 personas vinculadas actualmente a la institución. "Las personas que han participado en el programa se comprometen no solo a investigar, sino también se implican en la gestión: dentro de esas 65 personas ha habido dos vicerrectores de Investigación, una vicerrectora de Transferencia e Innovación, varios directores generales, directores de departamento, 16 dirigen grupos de investigación o 27 son catedráticos o catedráticas en la actualidad". Indicadores que, ha señalado, son para sentir orgullo y que se deben a la labor continua de seguir apostando por la investigación desde la institución y las personas que investigan.
Tras la introducción, la vicerrectora ha conversado con personas que han formado parte de la historia de este programa en la UCO. En un primer diálogo se ha abordado el paso del tiempo y las diferentes experiencias en distintos momentos del programa con el catedrático Antonio di Pietro y la investigadora María Ángeles Medina, beneficiarios del programa Ramón y Cajal en su primera y penúltima edición, respectivamente.
Para Di Pietro "este programa revolucionó la ciencia española y la UCO apoyó desde el principio a los beneficiarios, este contrato significaba futuro en la UCO, porque no todas las universidades aplicaban esa estabilización". María Ángeles Medina, que lleva un año como contratada Ramón y Cajal, señala el camino de becas y salidas al extranjero que preceden a esta convocatoria que la hace estar "ilusionada por poder estabilizarse y reforzar las relaciones positivas entre investigación y academia".
Desde una perspectiva de la gestión universitaria y las políticas institucionales en torno al programa han dialogado el ex vicerrector de Investigación, Justo Castaño y el actual vicerrector de Personal Docente e Investigador, José Manuel Palma. La conversación ha comenzado recalcando que cuando por ley no era obligatoria la estabilización de este personal en la UCO ya se apostó por ella, de la mano del ex vicerrector Enrique Aguilar Benítez de Lugo, en el cargo en el momento en el que entró en vigor el programa. José Manuel Palma ha analizado cómo ha cambiado el rol de Ramón y Cajal que "en un primer momento es un colectivo que despierta grandes recelos". Para Justo Castaño el programa fue un "soplo de aire fresco, que trajo calidad e ilusión y que se han convertido en una parte fundamental de la universidad".
Por último, la gestión administrativa de la convocatoria también se ha sentado a la mesa, de la mano de ex jefa del Servicio de Gestión de la Investigación, María Carrere, y la actual coordinadora del Área de Investigación y Transferencia, Mónica de la Paz. María Carrere ha recordado en 2001 el compromiso de Aguilar Benítez de Lugo con el programa, un programa que implicaba "un cambio cultural en la selección que era muy difícil de entender en esa época. Hubo que romper un poco las figuras contractuales tradicionales y darle cabida y apostar por una cofinanciación que se veía como un riesgo en aquella época". "Es un colectivo fundamental al que actualmente se le da voz y que ahora tenemos integrados en la comisión de investigación", ha añadido Mónica de la Paz.
Tras estos tres diálogos, los investigadores e investigadoras de la UCO que han formado parte del programa durante estos 25 años han recibido un diploma conmemorativo de la mano del rector de la UCO, Manuel Torralbo; el presidente del Consejo Social de la UCO, Francisco Muñoz Usano; la vicerrectora de Política Científica, María José Polo; el vicerrector de Personal Docente e Investigador, José Manuel Palma, y la coordinadora del Área de Investigación y Transferencia, Mónica de la Paz.
Para cerrar, el rector de la UCO ha dedicado unas palabras de agradecimiento al colectivo: "Es un orgullo y una historia de éxito a nivel nacional y en Córdoba también. Ahora, la situación es mucho mejor para los cajales que cuando arrancó la convocatoria y lo que tenga que venir debe ser mucho mejor y eso es lo que tenemos que proyectar a futuro". Esta conmemoración no solo celebra la trayectoria del programa y de aquellas personas beneficiarias y también el compromiso con el conocimiento, la excelencia científica y el progreso.
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