Tradición

La trashumancia se resiste al covid en Córdoba

  • Unas 1.500 ovejas merinas de la ganadería Las Albaidas atraviesan la ciudad

Paso de las ovejas por el Puente de Andalucía. Paso de las ovejas por el Puente de Andalucía.

Paso de las ovejas por el Puente de Andalucía. / El Día

Es una estampa que se repite en Córdoba desde hace décadas cuando el mes de julio arranca su segunda quincena y miles de ovejas merinas cruzan la capital. En 2020, también se ha vuelto a repetir y ha dejado una imagen que cada año devuelve la trashumancia a la ciudad y centenares de cabezas de ganado siguen el paso que marca Felipe Molina, propietario de la ganadería Las Albaidas.

La jornada de Molina y la de los pastores que le acompañan ha empezado a eso de las 05:00, que es cuando han salido de la finca, que se encuentra ubicada cerca de San Rafael de la Albaida. Dos horas más tarde han llegado ya a la capital cordobesa y, de nuevo, sus ovejas han tomado el asfalto para asombro de quien a primera hora de la mañana se las ha encontrado por el Puente de Andalucía.

Molina, que es la sexta generación de la familia que sigue practicando la trashumancia, explica a el Día que en todo este tiempo "todo sigue igual" y destaca la importancia y también la necesidad de mantener esta tradición, a pesar de que cada vez son menos, las ganaderías y los pastores que la practican. No en vano, está bastante limitada en su desarrollo por la falta de caminos practicables para el ganado.

Un momento del paso de las cabezas de ganado por el puente de El Arenal. Un momento del paso de las cabezas de ganado por el puente de El Arenal.

Un momento del paso de las cabezas de ganado por el puente de El Arenal. / El Día

A pesar de ello, este ganadero insiste en los beneficios que reporta su práctica, pero no solo al ganado, sino también al medio ambiente. Para empezar, señala que "los animales están acostumbrados y conocen la ruta", que se extenderán en los próximos días hasta el municipio de Guadalcázar, donde permanecerán hasta que llegue el otoño -aproximadamente para el próximo mes de octubre-, que será cuando inicien el camino de vuelta hasta Córdoba.

Pero antes de que ocurra eso, tanto él como sus ovejas van a recorrer buena parte de la Campiña cordobesa, en unas jornadas casi maratonianas para el más común de los mortales y con unas temperaturas demasiado elevadas. Un camino con el que las ovejas "se estresan menos porque no van en camión, no tienen riesgo de accidente y no hay abortos", subraya.

Además, continua, la trashumancia genera "mucho beneficio social porque mantiene la biodiversidad y las vías pecuarias". No en vano, el camino de las ovejas pasa por la cañada que estableciera Alfonso X El Sabio en el Medievo. Molina anota también que durante su recorrido las ovejas "llevan 3.000 semillas entre su estómago y la lana", por lo que favorecen a que las especies vegetales "se multipliquen" a su paso.

La crisis del coronavirus ha afectado, en parte, a la jornada de hoy, que concluirá en La Fuensequilla. Y es que, en esta ocasión, según cuenta Molina, no han podido contar con la colaboración de alumnos del grado de Veterinaria de la Universidad de Córdoba (UCO) que cada año les acompaña en su marcha, a la que todos han acudido con la preceptiva mascarilla, que es de uso obligado por prevención del covid-19. 

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