Las altas temperaturas retrasan la propagación del virus de la gripe

El invierno atípico frena, de momento, la principal infección respiratoria de cada final de año

Una enfermera administra la vacuna de la gripe a un paciente.
Lourdes Chaparro

02 de enero 2016 - 01:00

La templadas temperaturas que se están registrando este invierno dibujan un escenario atípico también en salud pública, en lo que se refiere a la epidemia de la gripe, que todos los años suele comenzar a finales de año coincidiendo con el descenso de las temperaturas. En estas fechas lo habitual es que la tasa de incidencia de la gripe se sitúe en torno a los 30, 35 ó 40 casos por cada 100.000 habitantes y sin embargo, apenas se han contado uno o dos casos por cada 100.000 habitantes. "La incidencia de la gripe es muy baja, es mínima y casi no hay casos", explica a el Día el jefe de Salud Pública en la Delegación de Salud, Francisco Antón.

La ausencia de circulación del virus está vinculada a las condiciones meteorológicas, de modo que una vez que las temperaturas comiencen a descender es previsible que también comience a propagarse la infección. Antón detalla que los picos de la epidemia se registran normalmente a principio de año; en concreto, "la segunda semana de enero".

Según el último informe de la Red de Vigilancia Epidemiológica del Instituto Carlos III, en el ámbito nacional, la actividad gripal se encuentra en valores propios del periodo pre-epidémico, con una tasa global de incidencia de gripe de 12,20 casos por 100.000 habitantes. Antón recuerda que este año los especialistas esperan la circulación de dos subtipos del virus A de la gripe y un subtipo del virus B. Los tres subtipos previstos para esta temporada están incluidos en la vacuna de la gripe que el SAS ha administrado, como cada año, a la población de riesgo a sufrir complicaciones por esta infección (enfermos crónicos, personas mayores de 65 años y profesionales en contacto con estos grupos como es el personal sanitario).

Desde principios de diciembre los hospitales y centros de salud mantienen activado el plan de alta frecuentación por las bajas temperaturas que incluye una serie de medidas para responder de manera ágil ante un aumento de enfermos a causa de la gripe hasta febrero. Este plan cuenta con recursos humanos y materiales que los responsables sanitarios van aumentando a medida que aumenta la demanda en las Urgencias. Además este plan, que se activa cada invierno, incluye la vigilancia de los médicos centinelas encargados de controlar la circulación y el comportamiento de los virus de la gripe. Los hospitales de la provincia atendieron la pasada campaña 74.124 incidencias, lo que representó un incremento del 1,6% frente a 2013.

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