Loco por la música

Un proyecto muy singular

  • MusIntégrate es un programa de innovación educativa cuyo objetivo principal  es incluir al alumnado con diversidad funcional en las Enseñanzas Básicas de Música

Alumnado del programa. Alumnado del programa.

Alumnado del programa. / El Día

Hace algunos años, un grupo de docentes coordinados por José Antonio Luque, profesor de contrabajo del Conservatorio Profesional de Música de Lucena, se planteó crear un proyecto que diese integración dentro de las enseñanzas de música regladas, entiéndase los conservatorios de música, a alumnos con discapacidades a los cuales normalmente se les negaba el acceso por esta razón y al no poseer los docentes los conocimientos pedagógicos y psicológicos apropiados para dar una atención esmerada y casi personalizada a este alumnado tan especial.

Este maravilloso y entrañable proyecto se llama MusIntégrate. Se trata de un programa de innovación educativa cuyo objetivo principal es incluir al alumnado con diversidad funcional en las Enseñanzas Básicas de Música que contó desde sus inicios con la colaboración inestimable de la exdelegada de educación en Córdoba y exparlamentaria, lamentablemente fallecida, Araceli Carrillo. La idea de este proyecto surgió en 2008, cuando el profesor Luque se encontraba culminando sus estudios de Máster en Musicoterapia y conoció el caso del Conservatorio de Torrent (Valencia), que tiene en funcionamiento un programa similar al que hoy les muestro.

Muchos lectores sabrán que para poder acceder a las Enseñanzas Musicales en un Conservatorio de Música es necesario superar con éxito una prueba de aptitud con unas características peculiares que buscan una serie de aptitudes y, por qué no, actitudes en el futuro alumno de música. El proyecto realiza una adaptación de dichas pruebas de forma casi personalizada atendiendo a las características específicas del alumnado que lo solicite, de modo que se puedan apreciar óptimamente toda sus capacidades y potencialidades. A su vez, se realiza una reserva de plazas destinadas exclusivamente para el mismo.

Al ser esta un forma “especial” de acceder a las enseñanzas de música, el futuro alumno debe cumplir una serie de requisitos comunes y específicos en comparación a otros aspirantes que deseen acceder por la vía normal. Por ejemplo, deberá cumplir un mínimo de 8 años de edad durante el curso académico para el que se solicita la entrada y realizar la preinscripción en las fechas que determine la Administración. Requisitos ambos comunes para los otros alumnos que desean estudiar en el conservatorio.

También debe de forma especifica presentar un informe que acredite la diversidad funcional o discapacidad y un certificado de escolarización en un centro ordinario. Esto último es esencial para poder constatar que el alumno, aunque dependiente, no lo es totalmente y puede ejecutar las indicaciones del profesor con un mínimo de coherencia y capacidad.

La permanencia en el programa es similar a la de cualquier alumno de enseñanza básicas. Cuatro años, más uno en caso de que repitiese algún curso y uno más excepcionalmente y a discreción del centro en casos muy especiales.

Desde 2011

Hasta llegar a su aprobación oficial, esta propuesta hubo de recorrer un camino tortuoso, pues como casi todas la nuevas ideas, en sus inicios despertó suspicacias y recelos que fueron atenuándose y desapareciendo a raíz de la visita a Lucena de los profesores encargados del proyecto en Torrent, los cuales disiparon dudas y con sus explicaciones hicieron crecer en unos y confirmar en otros lo sensible y humanísticamente valorable de esta iniciativa.

Este extraordinario programa fue aprobado en el Parlamento andaluz tras una Proposición no de Ley el día 28 de abril de 2011 tras la elaboración de una primera propuesta por parte del Conservatorio Profesional de Música Maestro Chicano Muñoz de Lucena, convirtiéndose así en el primer centro de enseñanza publica de música de Andalucía en adaptar e integrar a niños con discapacidad, brindándoles la oportunidad de estudiar en un conservatorio.

MusIntégrate, aunque joven en el tiempo, ya se ha asentado con firmeza y prueba de ello es que en nuestra comunidad existen ya varios centros, además del ideólogo del proyecto, que lo han acogido y llevan a cabo con mucho acierto. Así, tenemos por ejemplo en nuestra provincia el Conservatorio Elemental de Música Antonio López Serrano de Priego de Córdoba y el Conservatorio Profesional de Música Marcos Redondo de Pozoblanco y el Conservatorio Elemental de Música Juan de Castro de Andújar y el Conservatorio Profesional de Música Andrés Segovia de Linares, ambos en Jaén.

A pesar de no existir una red como tal, ni organismo superior que los supervise, y que cada centro tiene su propia autonomía, existe una coordinación constante entre los cinco centros en aras de unir criterios de cara a una labor con un objetivo común que es la integración.

Obviamente, para llevarlo a buen puerto y sentirse privilegiados por llevar a delante un proyecto tan extraordinario, debe contar con el apoyo unánime y cohesionado de la comunidad educativa. La elaboración de la propuesta de solicitud del proyecto debe ser claramente integradora de cara al estudio por parte de la administración. De esta forma la entidad competente, o sea la Consejería de Educación, tras el análisis del proyecto, su viabilidad y oportunidad, publica cada año mediante una resolución los centros que son autorizados a llevar a cabo el programa, así como las plazas concedidas a cada uno.

Dentro del centro, la responsabilidad del proyecto recaerá en un coordinador o coordinadora, que será quien se encargará de la organización de los profesores participantes y de la estructura y del desarrollo del programa.

Es justo aclarar que ser merecedor de este “premio” no es para los centros un logro aeternum. Cada año, la directiva de los centros debe solicitar a la administración la prorroga del programa luego de un análisis profundo de los resultados durante el curso escolar en cuestión.

Como muestra ejemplar de las actividades que se desarrollan al amparo de MusIntégrate se encuentra el Taller de Creatividad, asignatura abierta y en constante adaptación en la que se trabaja la idea de que toquen juntos obras que van desde la improvisación hasta arreglos de temas conocidos de la llamada música popular, que tienen su meta en lograr establecer lazos sociales, lo cual es sumamente importante en alumnos que presentan dificultades para relacionarse con sus congéneres.

Es merecido enfatizar que los profesores que voluntariamente desean colaborar o participar en el proyecto no reciben ni disminución de su horario habitual ni incremento de sus retribuciones y los centros que lo realizan no reciben aumento de profesores en sus plantillas para realizar esta encomiable labor. Este proyecto ha sido presentado, amparado en el programa europeo Comenius, en eventos realizados en Suecia, Italia, Rumanía, Turquía y Grecia y actualmente es fuente de estudios en trabajos fin de Grado y de Máster en varias partes e España.

Sin dudas, MusIntégrate merece la atención más persistente por parte de las administraciones competentes a fin de conseguir que algún día sea una apuesta generalizada en nuestro sistema de enseñanza por sus valores integradores.

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