Sucesos

El padre de Paco Molina: "Cuando tienes una desaparición te agarras a cualquier cosa"

Paco Molina y Álvaro Prieto.

Paco Molina y Álvaro Prieto. / El Día

Paco Molina tenía 16 años cuando fue visto por último en julio de 2015 en Córdoba capital. Desde entonces, su familia no ha dejado ningún día de buscar al entonces menor de edad y ahora ya adulto. Poco antes de su desaparición, Paco se puso en contacto con su padre, Isidro Molina, para avisar de que esa noche no iría a dormir a casa, pues se iba a quedar en la casa de un amigo. Sin embargo, el joven nunca llegó y, desde aquel instante, nadie más supo nada de él.

Córdoba se volcó en la búsqueda de Paco y su memoria sigue viva, al igual que las tareas de localización, que no han cesado en todo este tiempo. El testimonio de su familia, que no ha dejado ni un solo de día de buscar algún rastro o pista que le lleve a su hijo desde hace más de ocho años, puede ahora resultar clave en la desaparición del joven cordobés Álvaro Prieto, del que no se sabe nada desde hace ya más de 72 horas.

Por ello, el Día se ha puesto en contacto con Isidro Molina, padre de Paco. Ambas comparten la fatal experiencia de haber vivido la desaparición de un hijo. Tras conocer la noticia, Isidro, según explica, se puso en contacto con la familia de Álvaro, con quienes ha estado hablando para "ver si necesitaban algo". "Me dijeron que el caso está en manos de la Policía", añade.

Molina, que no desfallece y confía en que su hijo aparezca algún día, sabe también que en estos primeros días es de vital importancia contar con la ayuda de psicólogos para poder afrontar la situación. " La familia ahora misto está pasando un trago tremendo, lo sé por experiencia y es complicado", rememora, e insiste en que la familia del joven Álvaro Prieto "necesita apoyo psicológico si o sí".

Hasta la fecha se desconoce si la familia de Álvaro Prieto ha recibido apoyo de carácter psicológico, aunque sí es sabido que se están apoyando en la fe que profesan. Al respecto, Molina tras tantos años de espera y experiencia acumulada por el caso de la desaparición de su hijo es bastante claro: "Cuando tienes una desaparición te agarras a cualquier cosa, ellos son creyentes y se están agarrando en la fe".

Consejos

La desaparición de su hijo Paco hizo que Isidro tuviera que aprender sobre la marcha y, ahora, trascurridos todos estos años es capaz de ofrecer consejos a las familias que se encuentren en esta misma situación, tal y como les está pasando a los padres de Álvaro Priego. 

Así las cosas, cuenta que "la primera recomendación que les di que fue dijeran a los investigadores cualquier cosas se les ocurra sobre el joven, algún comentario que le hayan oído o cualquier tipo de situación que a la que no le hayan prestado atención, aunque parezca que es una tontería".

En esta misma línea, subraya que los padres "muchas veces no prestamos atención y hay cosas que no se atreven contar a la Policía, como por ejemplo, que habían discutido con él o cualquier situación que se ha vivido en la familia". Ellos, insiste, "están para ayudarte a encontrar a tu hijo y no para juzgarte". por eso, hace hincapié en la necesidad de informar a la Policía de "cualquier tipo de comentario, algún detalle, o de  que haya alguna amistad nueva; es fundamental".

Cartel de la desaparición del cordobés Paco Molina. Cartel de la desaparición del cordobés Paco Molina.

Cartel de la desaparición del cordobés Paco Molina. / El Día

En esta misma línea y ante los posibles avistamientos de Álvaro, hace un especial llamamiento a las personas que digan que han podido verle para que se pongan en contacto directo con la Policía. "Todo el mundo tiene móvil; por eso, si creen que es él que hagan fotos y se lo pasen a la Policía; a la familia no se le puede molestar y los que pueden filtrar información son la Policía porque saben cómo está el caso y los que tienen toda la información".

La familia de Álvaro, continúa, "está en una situación complicada y me gustaría reunirme con ellos y darle apoyo y esperanza, pero no he querido molestarlos más porque están saturados".

No obstante, el caso entre ambos jóvenes es diferente, aunque la desaparición de Álvaro recuerda al caso del menor del barrio de Poniente. Además de la edad, Paco tenía apenas 16 años cuando desapareció, Álvaro avisó de que iba a estar de fiesta en Sevilla "y la situación es distinta", expone. Eso si, añade que la única "similitud es que la desaparición de ambos es una una estación". En el caso de Paco Molina se pierde el rastro en la estación de trenes de Córdoba y en la de Álvaro Prieto en la de trenes de Sevilla. 

Búsqueda sin descanso

"Mi vida se centra en la búsqueda de mi hijo Paco", confiesa Isidro, al tiempo que reconoce que con la desaparición desde el pasado jueves de Álvaro Prieto en su familia están reviviendo los momentos angustiosos ellos que pasaron durante los primeros días y que, lamentablemente, continúan ocho años después. 

"Sé lo que está pasando la familia, está en shock, no sabe la situación que está viviendo y toda la ayuda que le podamos prestar es poca", destaca, al tiempo que anota que él está en cualquier momento para ayudar "en cualquier cosa" que pueda.

Isidro concluye dando ánimos a los padres de Álvaro y también pide que "que no se olvide buscar a Paco  porque han pasado ocho años y Paco está desaparecido".

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