Isabel Machuca, nueva subdirectora científica del Centro Andaluz de Zoonosis y Enfermedades Emergentes

Especialista en Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas sitúa como su eje de trabajo una estrategia basada en el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental

El Hospital de Día de Alergología e Inmunología del Reina Sofía mejora la seguridad y confort del paciente

La doctora Isabel Machuca.
La doctora Isabel Machuca. / El Día

La doctora Isabel Machuca, especialista en Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas del Hospital Reina Sofía es la nueva subdirectora científica médica del Centro Andaluz de Zoonosis y Enfermedades Emergentes (Caizem).

La doctora Machuca asume esta responsabilidad en un momento en el que la presión asistencial y la evolución de los microorganismos multirresistentes exigen acelerar la capacidad de respuesta del sistema sanitario. La nueva subdirectora científica médica sitúa como su eje de trabajo una estrategia basada en el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental como un único marco para comprender riesgos, detectarlos antes y diseñar medidas de prevención más eficaces.

Isabel Machuca valora esta nueva etapa como “un reto ilusionante”, tanto en el plano profesional como personal, ya que acumula una trayectoria estrechamente vinculada al manejo de pacientes con infecciones por microorganismos multirresistentes y señala que la creciente resistencia antimicrobiana “pone de manifiesto la necesidad de reforzar la prevención, el diagnóstico y la investigación”, alineando la práctica clínica con la generación de conocimiento útil para la toma de decisiones.

Esa mirada asistencial, especialmente en pacientes complejos y en el trabajo de interconsulta en unidades de críticos, condiciona su planteamiento: la detección precoz y la comprensión del contexto epidemiológico pueden cambiar el pronóstico. Trasladar esa experiencia al Caizem supone, en sus palabras, “potenciar sistemas de alerta precoz, identificar patrones clínicos relevantes y orientar la investigación hacia preguntas reales, con capacidad de anticipar riesgos a escala poblacional”.

En esta línea, la doctora Machuca apunta que el Caizem debe consolidar su papel como un “nodo científico-operativo” capaz de transformar datos en decisiones, reduciendo incertidumbre y contribuyendo a que el sistema esté mejor preparado ante amenazas futuras. Su misión, subraya, “no se limita a estudiar brotes, sino a fortalecer capacidades sostenibles de vigilancia, anticipación y respuesta”.

Por ello, en esta nueva etapa, la prioridad pasa por consolidar una vigilancia integrada y fortalecer la detección precoz, avanzando también en las capacidades que el sistema pueda necesitar para reforzar la preparación frente a amenazas emergentes, incluido el desarrollo de un centro de alta bioseguridad en Córdoba.

'One Health', el marco imprescindible

El enfoque One Health, explica la doctora Machuca, parte de una idea “sencilla pero esencial”: la salud humana, animal y ambiental forman parte de un mismo sistema. Integrar estas miradas permite detectar riesgos antes, entender mejor su origen y diseñar estrategias de prevención más eficaces, resultando un marco decisivo tanto para las zoonosis como para la resistencia antimicrobiana.

En coherencia con este enfoque, uno de los objetivos clave de esta etapa es conectar sistemas que tradicionalmente han trabajado de forma paralela. Impulsar redes de vigilancia, circuitos integrados de sospecha zoonótica y proyectos conjuntos entre hospitales, salud pública, veterinaria y medio ambiente permite construir una respuesta más coordinada, especialmente en un contexto en el que la capacidad de los microorganismos para desarrollar resistencias evoluciona rápidamente.

En este contexto, para los próximos años, la doctora Machuca identifica retos especialmente relevantes para Andalucía, como la expansión de enfermedades transmitidas por vectores y el impacto del cambio climático en la epidemiología infecciosa. En este marco, destaca la resistencia antimicrobiana y el aumento de infecciones por bacterias multirresistentes, que hacen imprescindible reforzar el uso adecuado de antimicrobianos, las medidas de prevención y la investigación aplicada.

Por último, la nueva subdirectora científica médica defiende una investigación conectada a la práctica clínica y con impacto real. Su motivación, afirma, se mantiene intacta: cree en la investigación que surge del entorno asistencial y que puede cambiar la evolución de las enfermedades y la vida de las personas.

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