Isabel II, Primo de Rivera y mascarillas en el inicio de la Selectividad del coronavirus en Córdoba

Educación

Un total de 4.165 estudiantes realizan esta semana las pruebas que les darán acceso a los grados universitarios

El coronavirus ha marcado la preparación del contenido y la forma en la que se han realizado los exámenes

Una Selectividad vigilada por la Guardia Civil y la Policía en Córdoba

Estudiantes durante el primer día de Selectividad en la Facultad de Medicina.
Estudiantes durante el primer día de Selectividad en la Facultad de Medicina. / Juan Ayala
Antonio Rodríguez

07 de julio 2020 - 15:38

Ha llegado la semana de los exámenes de Selectividad, y con ella el fin de una etapa vital para muchos jóvenes. Este año lo sufren con más nervios e incertidumbre, dado el excepcional final de curso que han sufrido los estudiantes por la crisis sanitaria y el confinamiento. Los alumnos han sabido encontrar ventajas, aunque han sido varios los inconvenientes que se han sumado a los factores que condicionan una prueba de gran influencia para su futuro.

El coronavirus ha marcado todos los protocolos de acceso a las aulas y en la forma de hacer los exámenes: distancia de seguridad y uso de mascarillas e hidrogel. A ello se ha sumado el calor de la inusual fecha de celebración de la prueba, más propia de los exámenes universitarios.

El vicerrector de Acceso y Programas de Movilidad de la Universidad de Córdoba (UCO), Alfonso Zamorano, ha señalado que “algunos han estado un poco despistados, pero la primera jornada ha ido fenomenal”, a la par que se han seguido todas las indicaciones sanitarias. Una vez en el aula, “todos se han tranquilizado y han hecho su examen”. En Córdoba, un total de 4.165 alumnos han solicitado realizar la prueba.

Zamorano ha explicado que “la coordinación ha funcionado muy bien y los resultados han sido positivos”, lo que ha permitido que los estudiantes realicen las pruebas con la normalidad posible dentro de las circunstancias. De hecho, ha apuntado que “otros años solemos tener alguna incidencia, y de momento aún no las hemos tenido”.

Por su parte, la delegada de Educación de la Junta de Andalucía en Córdoba, Inmaculada Troncoso, ha reconocido que la crisis sanitaria “marca un antes y un después en el terreno académico y en la vida privada”. En especial, ha destacado que “se pone en evidencia la importancia de la presencialidad del profesor”, ya que la asistencia virtual dificulta el apoyo emocional que éstos suponen para los alumnos “ante una prueba como esta”.

Troncoso ha recordado que “la máxima que ha dominado es la flexibilización de la enseñanza”. Así, ha indicado que los estudiantes tienen este año diversas opciones para que puedan demostrar su conocimiento en los contenidos en los que mayor dominio tienen.

Para muchos alumnos los primeros exámenes han sido los más duros, ya que todos coinciden en que las primeras pruebas eran los mayores retos de Selectividad: Lengua Castellana y Literatura e Historia de España. La jornada la ha cerrado el examen de idiomas.

El primero ha propuesto un análisis de una columna de El País o de un fragmento de El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite, además de preguntas sobre novela, poesía o teatro del siglo XX. En el segundo, los protagonistas han sido el reinado de Isabel II, la dictadura de Primo de Rivera y los gobiernos democráticos.

En la facultad de Enfermería han hecho sus exámenes los alumnos de los institutos Séneca, San Álvaro y Averroes. Las mascarillas han servido de prueba para demostrar que se trata de una Selectividad posterior al coronavirus, pero el comportamiento de los alumnos (dentro de lo permitido) ha sido el mismo que tuvieron la mayoría de estudiantes de generaciones anteriores. Los descansos siguen siendo el momento para llamar a familiares y el punto de encuentro para resolver dudas, mostrar inquietudes y celebrar las pequeñas conquistas ante las preguntas planteadas.

Lucía Gálvez y Paula Andújar revisan sus apuntes entre exámenes.
Lucía Gálvez y Paula Andújar revisan sus apuntes entre exámenes. / Juan Ayala

En el caso de Lucía Gálvez y Paula Andújar, ambas del San Álvaro, el sencillo ha sido el de lengua, porque “los textos eran prácticos y era más fácil hacer lo que piden”, han asegurado ambas. Preparar una Selectividad tras el confinamiento ha supuesto “un agobio” para Gálvez, mientras que Andújar ha señalado que “los profesores ayudaban, pero en realidad te lo estás preparando sola, es un desastre porque además ha sido todo pegado a Selectividad”.

Por su parte, el alumno del instituto Averroes Rafael Peña ha sufrido más en el examen de Historia. “En el desarrollo ha caído lo que peor llevaba, pero me he defendido”, ha afirmado, mientras que en Lengua se ha "defendido”, en especial porque durante el confinamiento “no tenía un profesor que estuviese haciendo siempre hincapié, pero sabía lo que me estaba preparando”. Su aspiración es entrar en Fisioterapia.

Por su parte, Manuel Reyes, que ha cursado Bachillerato en el Séneca, quiere entrar en Ingeniería Informática. En su caso, el examen de lengua era “para el que mejor estaba preparado”, pero en Historia “sabía lo que me preguntaban, pero me he empezado a liar”. Ante esto, ha señalado que la preparación de los últimos temas ha sido difícil “porque estudio mejor en clase que en casa”.

Para Luna Aguilar y Rafael Centella, ambos del Séneca, “ha sido una situación difícil para poder preparar los exámenes, sobre todo sin clases”, algo a lo que en las últimas semanas se ha sumado el calor. Sus opciones son Enfermería y Farmacia, respectivamente, y ambos tienen claro que “si hay que volver en septiembre a sacar más nota, lo hacemos”, aunque esperan que con esta experiencia sea suficiente.

Centella ha asegurado que, en parte, se ha sentido menos preparado por las dificultades que ha presentado el curso. Para él, los profesores “han estado ahí por videollamada, pero muy poco, y al final ha salido fatal y dependes de ti mismo”. Por suerte, los exámenes que quedan los pueden afrontar ambos “más relajados”, al tratarse de asignaturas sobre las que tienen más control.

Luna Aguilar y Rafael Centella comprueban las respuestas de un examen.
Luna Aguilar y Rafael Centella comprueban las respuestas de un examen. / Juan Ayala

Hasta el jueves 9 de julio quedan exámenes por hacer. Entre ellos, los estudiantes no paran de consultar apuntes y de plantearse si sus respuestas son las acertadas. Ante estas preocupaciones, Alfonso Zamorano ha reiterado que el 90 % de los alumnos superan la prueba con un aprobado, si bien “lo más importante es alcanzar la nota de corte”. El vicerrector ha recordado que ésta no depende de la dificultad de los grados sino de la demanda que tenga cada uno.

En este aspecto, Zamorano ha destacado que las notas de acceso para los dobles grados superan los 11 puntos al estar muy solicitado, algo comprensible “porque salen con dos titulaciones”. Los resultados de esta Selectividad se conocerán en la próxima semana y tras su publicación comenzará el periodo de reclamaciones y preinscripción en los grados.

stats