"A los empresarios la Administración solamente nos quiere para ordeñarnos"

Francisco Reina. Presidente de la Asociación de empresarios metalúrgicos (ASEMECO)

Afronta su segundo mandato al frente de un colectivo que está en concurso de acreedores tras verse implicado en el caso de los cursos de formación de la Junta, del que se le ha sobreseído

Francisco Reina posa en la sede de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO).
Francisco Reina posa en la sede de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO). / Reportaje Gráfico: José Martínez
F. J. Cantador

16 de julio 2017 - 02:33

Francisco Reina (Córdoba, 1956) se define a sí mismo como "un hombre gris, porque me gusta estar en segunda línea, aunque si te dijera que no me gusta mandar te estaría mintiendo", afirma. Preside desde hace dos años la Asociación de Empresarios Metalúrgicos de Córdoba (Asemeco), acaba de ser reelegido en el cargo y afronta un nuevo mandato con la asociación en un concurso de acreedores al que asegura que les ha condenado la Junta de Andalucía.

-Difícil mandato el que tiene por delante.

-Estamos en concurso de acreedores voluntario. Nuestro único acreedor es la Junta y ahora se va a sentar a negociar de una manera o de otra, nunca antes ha querido hacerlo, y si nos quiere crucificar nos va a crucificar con nombre y apellidos. Puede que intente cargarse a la asociación, pero a la patronal empresarial no se la va a cargar. Nosotros ya estamos jugando nuestras cartas y como todo buen empresario tenemos que tener la opción A, la B y si es posible hasta la Z, porque no nos podemos permitir, por ejemplo, no seguir sin impartir formación, que es lo que hemos hecho durante 40 años con muchísimo éxito.

-Usted se hizo cargo de Asemeco cuando estaba en la picota por su presunta entonces relación con el escándalo de los cursos de formación de la Junta...

-Ante todo que quede claro que Asemeco cuenta ya con el sobreseimiento del caso, al igual que se ha sobreseído la posible implicación del presidente de entonces. Mire, se nos ha llamado de todo, chorizos, mangantes, banda criminal... Ha habido mucha gente que se ha dado de baja en Asemeco por ese motivo y por miedo y hoy en día gracias a Dios, después de toda esa tormenta, la gente está volviendo a integrarse en Asemeco. Siempre tuvimos la seguridad de que no habíamos hecho nada malo, de que no habíamos cometido ningún delito. Tú puedes cometer alguna infracción, sí, todo el mundo se puede equivocar en una falta administrativa, pero eso no es para que te pongan en la picota. Insisto, el sobreseimiento ya lo tiene Asemeco en las causas penales y también lo tiene el presidente que teníamos en la época en la que pasó aquello. El primer regalo que me hicieron cuando salí de presidente fue que me dijeron "Paco, prepárate que seguramente van a venir a por ti como presidente de Asemeco".

-Y tras la experiencia de esos dos primeros años en el cargo, ¿cómo está ahora mismo Asemeco?

-Estamos pasando momentos bastante difíciles y parece que ya vemos luz al fondo del túnel. Con el tema de los cursos de formación nos tocó entrar en un pelotón de gente a la que había posibilidades de poderle coger dinero. Si nosotros hubiéramos sido insolventes y no hubiéramos sido unos hormiguitas durante 40 años en los que hemos estado dando formación a personal para nuestras empresas, seguro que no hubieran ido a por nosotros. No es que seamos altruistas, es simplemente que nuestras empresas necesitan a la gente formada y por desgracia la Administración no cumple con esa función, ni ha cumplido nunca. Todo ello en un contexto en el que tanto lo que enseñan en la Universidad como lo que enseñan en Formación Profesional no se adecua a lo que necesitan nuestras empresas. No sé quien confecciona los temarios o por qué los confecciona, pero no se adecuan a las necesidades de cualquier sector y menos del nuestro.

-Antes ha comentado que los problemas que ha atravesado la asociación ha mermado su número de socios, ¿en qué porcentaje lo ha hecho?

-En este momento somos unos 200 socios, pero hemos llegado a ser más de 300. Desde que comenzó la crisis, allá por 2008 hasta ahora, hemos caído un 40% en número de socios. La causa sobre todo ha sido la desaparición de muchas empresas de los subsectores relacionados con la construcción. Pero no sólo ha sido por eso. También hemos sufrido, insisto, varapalos, y hemos sido vapuleados por parte de la Administración, de una manera o de otra se nos ha hecho mucho daño.

-¿Vapuleados por una Administración que insiste en su apuesta por la industria?

-¿Que la Administración apuesta por la industria? Los hechos te dicen que todo lo contrario. A los políticos lo que les gusta mucho es salir en la foto y hablar con palabras y mensajes grandilocuentes, pero cuando se tienen que bajar al terreno...yo no pido a los políticos nada más que no nos pongan trabas, y en el Ayuntamiento se pintan para ponerlas, y que nos dejen tranquilos y libres para competir. Ni siquiera les pido que nos ayuden, nos conformamos, insisto, con que no nos pongan trabas y nos den suelo urbano o industrial para producir barato. Ayer estuve hablando con un señor que tiene una nave que está pagada, que lleva diez años en ella, que tiene todo y que no le dan luz, y ese polígono lo ha hecho el Ayuntamiento, con eso lo digo todo. ¿Cuánto tiempo tardan en dar una licencia de apertura en Córdoba? No se la dan a nadie y lo que consiguen así es que los inversores acaben yéndose directamente a otro sitio.

-Lo veo demasiado duro con la Administración.

-Hablo de la Administración en general, no sólo de la Junta, también del Ayuntamiento y del Gobierno central. En el caso de la Junta, la tenemos soplándonos la gaita encima de la cabeza y nos tiene embargados. Son los mismos que nos han cambiado las reglas del juego a tres años posteriores, los mismos que en esos mismos tres años nos han dado la calificación máxima para poder impartir clases, los mismos que después de darnos los cursos nos los han quitado porque tenemos expedientes de reintegro, los mismos que han aprovechado una instrucción deficiente, por no decir inepta total, de todo el tema de los cursos.

-¿Instrucción deficiente?

-Si, deficiente total, porque en los cursos no se ha ido al global de la gente que estaba defraudando, se ha ido a por la gente que tenía dinero para poder coger, que no es lo mismo. Yo no quiero ser muy díscolo, pero todo el mundo conoce que donde ha habido fraude es donde no se controlaba nada; es decir, gente que cobraba dinero por los cursos y que no hacía ni cursos. Y han ido a donde había posibilidades de coger dinero.

-¿Qué quiere decir con eso de que le han cambiado las reglas desde la Junta de Andalucía a tres años posteriores?

-Le voy a poner un ejemplo muy didáctico. Usted imagínese que va en un coche, se encuentra un semáforo en rojo, se para, un policía le dice que no se pare, que siga y al mes le llega una sanción por haberse pasado el semáforo en rojo, le quitan el carné de conducir y además le embargan el coche. Como es lógico, eso no tiene ni pies ni cabeza. Pues una cosa por el estilo es lo que nos han planteado desde la Junta con los cursos. Cuando se empezó a instruir este caso se decía de nosotros que éramos unos auténticos chorizos, ladrones, mangantes, que habíamos constituido una empresa para delinquir con funcionarios de la Junta de Andalucía. Le hablo del instructor, que no sé donde estará, si lo habrán mandado a la Conchinchina o no después de la que ha montado y de dónde al final está quedando todo esto. Un presidente nuestro le llegó a decir "oiga usted, que no somos una sociedad limitada, que somos una asociación empresarial sin ánimo de lucro, que llevamos 40 años dando cursos y que no nos hemos constituido ahora para mangar". Cuando el juez ha puesto las peras en su sitio resulta que había suposiciones por parte del juez instructor que luego se han quedado en agua de borrajas. Aprovechando ese tren barato, llega la Junta y nos plantea un expediente de reintegro a tres años vista, ya que decían que no habíamos cumplido con la formación, luego que no habíamos cumplido con la contratación y luego que no habíamos cumplido con no sé qué cosa.

-Con ese panorama, ¿cómo ve la Córdoba industrial?

-La veo por los suelos. Si no fuera por que la industria está llena de gente que son auténticos jabatos y quijotes que tiran para adelante las cosas irían muchísimo peor. No veo, por ejemplo, colaboración por parte del Ayuntamiento para potenciar lo que debería a la industria en Córdoba.

-¿Ni siquiera ve bien el funcionamiento de la industria turística?

-El turismo está muy bien, pero el turismo lo mismo que viene se va, porque ahora por desgracia para otros países ha habido atentados de tipo islámico y todo el mundo se viene a España, pero supongo que tarde o temprano esto se suavizará un poco y bajarán esas llegadas. El turismo es importante, pero no se debe olvidar que la que genera riqueza con puestos permanentes y la que genera una riqueza que ensambla y vertebra el sistema es la industria; eso que a nadie le quepa duda, una industria a la que desde la Administración no se le ayuda.

-¿Cómo ha afectado la crisis al sector del metal?

-Como a cualquier otro, porque la crisis ha sido bestial, y eso que a nivel administrativo decían que no estábamos en crisis escondiendo como el avestruz la cabeza debajo del ala. ¿Quién ha aguantado? el que lo vio venir o tuvo mejores consejos, o gente que hizo caso a quien le dijo que redujera su estructura al mínimo y se preparara para competir porque había por delante años difíciles. Como me ocurrió a mí, que mi asesor me aconsejó que recogiese velas y que empezara a quitarme el pagar a 90 días para pagar a 60, luego a 30, luego en efectivo y luego por adelantado si te hacían descuentos. Empecé a recortar y a trabajar a través de internet porque tenía claro que ahí estaba el futuro, y eso que se reían de mi, además de volcarme en la exportación. Si tienes tus ventas diversificadas y esta zona va mal te salvas un poco por la otra zona que va bien.

-O sea, que un poco el secreto ha estado en la exportación.

-Y eso que hay muchos empresarios que siguen pensando que la exportación es difícil. ¿Si yo hago sólo estructuras cómo me voy a poner a exportar? Pues muy fácil, vas a aquel que está montando silos, que está montando naves u otro tipo de infraestructuras y le dices "oye que yo te hago los hierros, que sé hacerlos muy bien"; y ya estás exportando, aunque no sea directamente, asegurándote tu riqueza y tu supervivencia. En mi caso, por ejemplo, ese método de trabajo me ha permitido que cuando todo el mundo reducía los sueldos en mi empresa se mantuvieron. Con los trabajadores debes de cuantificar que deben de ganar un sueldo justo y digno, pero tienen que trabajar al ritmo que hay que trabajar para que la empresa sea rentable. Porque tenemos que ser competitivos para pelear con China y otros países asiáticos, con Marruecos... Y eso se hace o con una productividad bestial o con mucha tecnología, que por desgracia no tenemos tanta, o con competencia, es decir, productividad en la empresa; o sea, que el sueldo sea en función de la productividad. Eso choca con cómo están planteados los sueldos en este momento en el que una persona cuanto más mayor es más gana, aunque sea menos competitiva dentro de la empresa y eso a su vez repercuta en la competitividad de la propia empresa. Los trabajadores deben ser solidarios con sus compañeros y no vivir con el cuerpo apalancados porque tienen un contrato seguro fastidiando a todos los nuevos a los que no puedes contratar porque te echas una novia para toda la vida. Y eso no es razonable, habría que ser un poco más flexibles.

-Obviamente, el trabajador no pensará lo mismo de esa flexibilidad que defiende.

-Bueno, parece ser que los empresarios solemos tener un mal cartel, hablas de empresarios y parece que lo haces de bichos malos, cuando se trata de señores que arriesgan su patrimonio para sacar un beneficio. Evidentemente no somos hermanitas de la caridad, pero damos empleo y riqueza a la ciudad y generamos un bienestar en la sociedad que no se ve. A los empresarios no se nos quiere nada más que para ordeñarnos, para ser unas buenas vacas que cada vez que se le ocurra a la Administración tener unas buenas tetas, con perdón, para ordeñar. Cuando tú te juegas tu patrimonio pones toda la carne en el asador, jornadas de 10, 12 y 14 horas al día y de siete días a la semana. Eso no se ve, no se ve nada más que cuando llega un momento dado después de mucho riesgo y mucho esfuerzo y trabajo tienes un buen coche o una casa. Estamos en un mundo libre y todo el mundo tiene la posibilidad de hacer lo mismo que, por ejemplo, he hecho yo, cada uno se marca sus metas, no significa que siendo empresario seas más infeliz o menos infeliz que los demás, tienes algo más de dinero o menos, porque te pueden llegar a limpiar. No entiendo por ejemplo como yo como empresario si cometo un error me quitan hasta los calzoncillos, con perdón, y cómo acaba por no pasarle nada a un político que gasta un dinero que no es suyo, lo malgasta, lo dilapida y lo tira como si no tuviera responsabilidad sobre él.

-Hoy en día se habla muy alegremente de emprender, ¿cree que es porque a los jóvenes no les queda otra salida?

-Siempre hay salidas con las que no te conformas. ¿Por qué la gente no trabaja? Bueno, no trabaja porque todos queremos ser funcionarios, trabajar de 08:30 a 13:30, con desayuno, con salida para ir de compras todos los días y además tener un sueldo seguro, y ni aunque robes te echan. Eso es lo que queremos todos, pero no puede ser. Yo soy partidario de reducir la Administración a tope y a pasos agigantados. ¿Por qué tenemos corrupción? Porque hay mucho dinero y mucha gente para mangonearlo. Eso tendría remedio. ¿Cuáles son los funcionarios indispensables para funcionar en la sociedad? Los que tienen que ver con la Sanidad, la Educación y la Policía. Esos son los tres pilares fundamentales y no quiero menospreciar a funcionarios de otro tipo, pero lo demás habría que reducirlo a la mínima expresión y que busquen sistemas para funcionar por otro lado y que sean cuantitativos. Una señora ministra que llegó a decir que como el dinero no era público no era de nadie ...y me quedé pasmado. ¿Cómo se arregla la corrupción? Pues mire, el ser humano cuando puede coger dinero por todos lados lo hace, aunque afortunadamente no todo el mundo tiene la fuerza de voluntad para hacerlo. ¿Cómo lo eliminas? Pues eliminando la posibilidad, con una Administración pequeña; si hay 400 políticos, pues deja 14 ó 15.

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