Córdoba

La diva universal que triunfó en la ópera

  • Adelina Colombini Nacida en el seno de una familia de artistas, destacó por su excelente voz y su temple en las tablas, cosechando triunfos a nivel mundial por todos los escenarios

La diva universal que triunfó en la ópera La diva universal que triunfó en la ópera

La diva universal que triunfó en la ópera

Hija de Francisco Gil Estrada, primer director de la Banda Municipal de Música de Puente Genil y de Carmen Fernández Colón, tuvo varios hermanos todos ellos relacionados con el mundo artístico: Teresa, profesora de piano; Jorge, actor conocido en el mundo artístico por Manrique; Rodolfo, poeta, político y periodista y Acisclo, empresario del Teatro Maravillas, representante del Teatro Eslava.

Cantante lírica y pianista, adopta el nombre artístico de Adelina Colombini. Se formó en la Escuela Nacional de Música y Declamación bajo el tutelaje de la profesora Bernia y del señor Mendizábal, alcanzando en los exámenes de prueba de curso la calificación de sobresaliente en segundo de arpa y notable en cuarto de piano, gracias a lo cual obtuvo una beca que le permitió concluir sus estudios en el Conservatorio, donde se graduó en 1898 logrando el Primer Premio de Piano.

Debutó en 1899 en Bilbao con la Compañía del Real con la ópera Lucrecia Borgia y fue tal el éxito alcanzado en su presentación que enseguida fue llamada a cantar en Madrid en el Jardín del Buen Retiro y en el Teatro Moderno. Al aparecer el primero de dichos coliseos, era un marco demasiado pequeño para que pudiera lucir en todo su esplendor sus admirables facultades. Al debutar la hermosa artista fue unánime la opinión de todos los críticos musicales en el sentido de que se la ofrecía un brillante porvenir en el difícil arte a que se había dedicado, y en el que figuró, después de haber hecho sus estudios a costa de trabajos sin cuento, de privaciones sin tasa y de una laboriosidad digna de elogio por todos conceptos. De Madrid pasó a Portugal, haciendo tres temporadas consecutivas en el Real Teatro de San Juan y en el Don Alfonso. Actuó en numerosos teatros de América, España, Portugal e Italia con una hermosa voz de soprano dramática, representando las escenasde Gioconda, Hugonotes, La Africana, Los payasos y Caballería rusticana.

En diciembre de 1899, Instantáneas, revista semanal de artes y letras, publica un almanaque que, por su novedad, esmerada confección y la bondad del texto, es el mejor almanaque que ha publicado, con trabajos inéditos de los afamados escritores: Benavente, Echegaray o Martínez Sierra. Con retratos y composiciones originales de las aplaudidas actrices Álvarez Tubau (María), Arana (Lucrecia), Cobeña (Carmen), De Lerma (Matilde), Fons (Julia), Guerrero (María). Las láminas ilustradas por notables artistas como Cilla, Chacón, Espejo, Gómez Rodríguez, Latorre, Marín, Martínez Abades, Moral. Y en el que Colombini aparece al mismo nivel que el resto de estrellas del momento.

Según se refiere igualmente en La Correspondencia Militar de 5 de marzo 1900. Los periódicos de Oporto dan cuenta de los brillantes triunfos que obtiene en el teatro lírico de San Juan de Oporto nuestra compatriota, a quien tantas veces se ha aplaudido en esta corte en el teatro de los Jardines del Buen Retiro, primero, y en el teatro Moderno más tarde, acompañada del ya eminente tenor Julián Biel que actuó en Aída, que se convertiría entre 1903 a 1907 en el tenor que más cobraba del Teatro Real, extendiéndose su éxito por Europa. Considerado el mejor tenor dramático de principios de siglo XX y sucesor natural de Julián Gayarre.

Lucrecia Borgia, Caballería rusticana, La Africana y todas las óperas que constituyen el vasto repertorio de la Colombini, han proporcionado a ésta en Oporto ovaciones tan justas como merecidas, su voz, ya de por sí extensa, es bien timbrada y poderosa en las notas agudas, es una verdadera artista además de una gran cantante. Hoy sus triunfos demuestran que se han cumplido los vaticinios sólidamente fundamentados de la crítica." Así lo reconoce unánimemente la prensa de Oporto que tributa grandes elogios a la Colombini en extensas crónicas musicales. También la revista Instantáneas de 22 de diciembre de 1900, se la menciona con grandes alabanzas. "Artista notable, pianista distinguida y soprano dramática de mérito nada común, artista cordobesa que, por su laboriosidad y facultades, ha logrado alcanzar un punto preferente en las esferas del arte lírico nacional. Su repertorio es muy extenso, y en todo el ha ganado ovaciones bien merecidas, Lucrecia, Caballería Rusticana y La Africana son las óperas en que más sobresale esta tiple. La señorita Colombini era ayer una esperanza. Hoy la esperanza, al calor del genio, comienza a cristalizar en deslumbrante y hermosa realidad".

Y según reseña en La última moda, todo por la mujer y para la mujer. Revista de publicación en Madrid el 28 de julio de 1901. "La simpática tiple Colombini cosechó aplausos del público y bendiciones del beneficiado, en la función organizada para socorrer al joven actor Manrique. Cantó dos actos de Carmen y Caballería rusticana, siendo objeto de una cariñosa ovación"

Para redimirse del servicio militar, el 16 de julio de 1901 celebró en el teatro de los Jardines del Buen Retiro de Madrid una variada función en la que cantaron gratuitamente varios artistas conocidos por el público de la época, entre otros, participó su propia hermana.

Colombini cantante de ópera internacional nacida en el seno de una familia de artistas que destacó por su excelente voz y su temple en las tablas, cosechando triunfos a nivel mundial.

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