Sociedad Los gerentes de varias empresas cuentan la marcha actual de sus negocios

La crisis, también de los gourmets

  • Las dificultades económicas afectan también a las carteras más abultadas, tanto es así que ahora se mira más el precio que la cantidad o calidad de los productos

La situación de crisis que actualmente atraviesa el país parece que no sólo afecta a las carteras de los cordobeses con menos recursos y con más gastos sino también a los que hacen de sentarse a la mesa un ritual para paladares exquisitos. Los restaurantes y tiendas especializadas en saciar el apetito de los gourmets de la ciudad aseguran que el volumen de público que les visita se está manteniendo, aunque no el saldo que obtienen en caja a final de mes. Y es que donde realmente se están notando las dificultades económicas de los cordobeses es en la cantidad de productos que adquieren de alta gama o en el dinero que gastan en los establecimientos de restauración de lujo de la ciudad.

Las marisquerías y los restaurantes de varios tenedores son los más afectados, sobre todo aquéllos que no son familiares y tienen más de 50 cubiertos. Tanto es así que Manuel Córdoba, dueño de El Faro de la Judería, asegura que los clientes cada vez van menos a su establecimiento para degustar sólo marisco. Así, señala que en los últimos meses lo normal es que le soliciten "unas raciones de almejas y gambas y arroz para cuatro personas". De este modo, la cuenta pasa de los 70 euros por persona, si el comensal se llena el estómago sólo con moluscos, a los 20, en el mencionado caso.

Córdoba manifiesta que es "normal ver como los turistas se comen un bocadillo en el local de enfrente entre dos personas y un par de coca-colas", por lo que no sólo los restaurantes están notando la crisis. Este caso no es único en la capital, el gerente de La gamba de Oro, Manuel López, asegura que su restaurante también se está viendo afectado por la crisis, ya que "la gente sigue saliendo, pero se gasta menos", de ahí que "dé mucha alegría ver aparecer a los clientes". En este mismo sentido, Mercedes Tejero, encargada de Monsieur Bourguignon -una tienda de delicatessen de la calle Jesús y María-, señala que los usuarios se preocupan "más por el peso y el coste final que por la cantidad de producto que van a comprar". Tejero afirma que, aunque las ventas no han bajado mucho sí es cierto que los clientes "miran más por la cartera, algo que es normal si se tiene en cuenta que cada día es más complicado llegar a final de mes". Una de las dependientas de la tienda de ibéricos que tiene Covap en el centro asegura por otro lado que "ahora las ofertas están funcionando muy bien" y que lo que "peor se vende son los jamones por piezas". Muchos empresarios están optando así por lanzar ofertas gancho bajo el paraguas de la crisis, así es normal ver en algunas cartas platos pensados para la actual situación.

Los restaurantes familiares, como Picnic y El Choco, parece que no están notando excesivamente la falta de efectivo de los cordobeses, aunque sus gerentes, Antonio Canals y Kisko García, aseguran que las dificultades económicas se notan en todos los estamentos sociales. Y es que "ya no se salva ni el gato", dicen.

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