Estafas

El covid destapa un aumento en el fraude al seguro en Córdoba

  • Seis de cada cien partes que se presentan en la provincia son falsos, lo que la sitúa en la media nacional

  • Cinco provincias andaluzas están entre las diez con mayor porcentaje de fraude, con Málaga en cabeza

Ilustración.

Ilustración. / Rosell

Seis de cada diez partes que se tramitan al seguro en Córdoba son falsos y buscan un enriquecimiento a costa de la compañía. La cifra, que puede parecer nimia, va en consonancia con la media de España, donde la pandemia del coronavirus ha destapado este tipo de prácticas, que han crecido hasta un 21%; y sitúa a la provincia como la tercera con menor porcentaje de fraude de Andalucía, región que tiene a cinco de sus demarcaciones entre las diez más estafadoras, con Málaga a la cabeza.

Estos datos constan en el VI Barómetro del fraude en el seguro de autos y hogar que ha elaborado Línea Directa, que desgrana las modalidades de estafa más en auge. Así, la compañía habla de redes que simulan siniestros para blanquear dinero procedente del narcotráfico, mafias que fingen atropellos a ciclistas, artistas que reclaman miles de euros mientras actúan en teatros y modestos deportistas que solicitan una incapacidad permanente mientras se ejercitan en parques públicos como algunos de los casi 75.000 casos destapados en los dos últimos años.

El informe desgrana la evolución del fenómeno del fraude al seguro desde 2009 hasta 2020, último año del análisis de la actividad de las mafias organizadas. La principal conclusión que extrae es que la pandemia del covid ha disparado las estafas en los seguros del coche, subiendo la proporción de partes falsos un 21%, a pesar del confinamiento y las restricciones de movilidad instaurados por el Gobierno en aquella fase más dura de la crisis sanitaria. Esta circunstancia elevó la cifra de estafas hasta el máximo de toda la serie histórica, pues siete accidentes de cada cien eran falsos.

El documento también resuelve que en la actualidad hay más fraude al seguro, pero de un importe menor que en otras ocasiones. Así, en el conjunto de los dos últimos años, el porcentaje de estafas en el ramo de autos llega al 7%, frente al 5,7% del anterior barómetro, que correspondía al periodo 2017-18, pero los costes de los engaños bajan notablemente, hasta alcanzar los 1.130 euros por caso (un 13%), algo que suele repetirse en épocas de recesión económica.

Con todo, el seguro del coche es el origen de la estafa más habitual y la suelen realizar hombres jóvenes con trabajos precarios, que intentan incluir en el parte daños ajenos al siniestro, la mayoría de las veces materiales. Por otra parte, más de la mitad de las personas que fueron descubiertas cuando trataron de engañar a la compañía -un 55%- durante los dos últimos años afirman que lo hicieron por la situación económica generada por la pandemia.

El mapa del fraude al seguro en España. El mapa del fraude al seguro en España.

El mapa del fraude al seguro en España. / Departamento de Infografía

"El covid ha disparado los intentos de estafas al seguro, llevándolo a sus máximos históricos tanto en el ramo de autos como en el de hogar. Por eso, es importante recordar en este momento que este tipo de fraude lo pagamos entre todos los asegurados, ya que, además de encarecer las pólizas, puede estar conectado con delitos muy graves y organizaciones muy peligrosas", recuerda Mar Garre, directora de personas, comunicación y sostenibilidad de Línea Directa.

El confinamiento decretado entre marzo y mayo de 2020 puso, según el informe, en "graves apuros" a las redes organizadas de fraudes al seguro, ya que sus actividades se vieron afectadas "por las dificultades logísticas y de movimiento". La compañía identificó 74 mafias durante el año de la irrupción de la pandemia, un tercio menos de las 111 que lo fueron en 2019. Con todo, ambas cifras están lejos de las 123 destapadas en 2018 por la compañía, que en la última década eleva el número total hasta casi 700.

Según revela el estudio de Línea Directa, estas redes suelen ser de dos tipos: la que simulan siniestros y las que los causan, implicando en ellos a terceros inocentes. Suelen presentar una estructura muy jerarquizada y una cúpula muy pequeña, formada por dos o tres cabecillas que se centran en reclamar las indemnizaciones por daños corporales, que son las que tienen un mayor importe, hasta siete veces superior al de otros intentos de estafa. Esto explica que los costes de las estafas de las redes multiplican por siete a los engaños habituales, más aún cuando entra en juego su habitual modus operandi, el llamado fraude en carrusel, "en el que van estafando a distintas aseguradoras de forma sucesiva".

Prácticas más arraigadas en el Sur de España

Con el análisis de los más de 65.000 fraudes detectados en el más reciente balance en los partes de coches -tiene en cartera más de 2,5 millones asegurados-, el documento actualiza el mapa del fraude en España y desvela que estas prácticas de particulares se localiza principalmente en el Sur del país. De hecho, además de Murcia, cinco provincias andaluzas están entre las diez primeras, si bien en algunas zonas del Norte ha repuntado mucho este tipo de delincuencia.

Cantabria (9,4%) encabeza el ranking del VI Barómetro del fraude en el seguro de autos y hogar, seguida por Cuenca (8,6%) y Málaga y Cádiz (7,6%). Todas ellas están muy por encima de la media nacional, que se sitúa en el 6,3%, algo que también ocurre con otras tres demarcaciones andaluzas: Sevilla (7,5%), Jaén (7,4%) y Granada (6,9%), mientras que Córdoba (6%), Almería (5,6%) y Huelva (4,6%) quedan por debajo. Las provincias en las que hubo menos intentos de engaño en el seguro del automóvil fueron Soria, con un 2,9%, y Teruel y Palencia, ambas con un 3%.

El estudio también hace una distribución de las mafias por comunidades, siempre teniendo en cuenta la proporción entre el número de organizaciones detectadas en los dos últimos años y la población de cada región medida en millones de habitantes. La lista resultante la lidera de forma muy destacada Murcia, con 25,2 redes por cada millón de habitantes, seguida ya a mucha distancia de Andalucía (9,8) y el País Vasco (4,1).

Pero como suele ser habitual, no sólo se han incrementado los fraudes en los seguros de coches, sino que también lo han hecho en los de hogar -la compañía tiene más de 700.000 viviendas en su cartera-, si bien de una forma mucho más moderada. La proporción de engaños en este ámbito es del 2,7% en 2020, por lo que casi tres partes de los que se presentan son falsos, situándose como un máximo histórico. En los dos años del análisis, el porcentaje se sitúa en el 2,5%, apenas una décima superior al del balance anterior.

Igualmente en este apartado, Córdoba está por debajo de la media nacional, con un 2,4% de fraude. Teruel, León y Orense son las provincias donde más proporción de estafa se detectó en el periodo 2019-2020, mientras que Soria, Las Palmas y Guipúzcoa quedan en el otro lado de la balanza. En Andalucía, los partes fraudulentos fueron superiores o iguales a la media en Granada (2,9%), Almería (2,5%), Jaén (2,5%) y Málaga (2,5%), quedando también por debajo en Cádiz (2,4%), Huelva (2,1%) y Sevilla (2%).

En esta ocasión, el importe medio alcanza los 687 euros por parte falso, un 12% menos que en 2018 y casi un 40% menos que en el seguro del coche, algo comprensible teniendo en cuenta que estos fraudes se centran más en los daños materiales. En cuanto a la tipología, los montajes o las simulaciones de accidentes son los intentos de fraude más comunes en el seguro de hogar (38%), seguidos de la declaración de daños producidos antes de la contratación (22%).

El 37% de los españoles justifica el fraude

Para complementar el estudio, Línea Directa ha querido pulsar la opinión pública sobre este tema, con algunas revelaciones sorprendentes, ya que más de tres millones de conductores españoles reconocen haber dado conscientemente información falsa al seguro. Los motivos que alegan para mentir son la situación económica, la cultura del engaño que hay en España, que lo hace menos censurable, y los precios de los seguros.

En cualquier caso, aunque la mayoría de los españoles desaprueba el fraude al seguro (63%), el 37% lo justifica en algunos casos y más de la mitad de las personas que han mentido a sus compañías en los dos últimos años (51%) no se arrepiente de haberlo hecho. Especialmente llamativo es que tres de cada cuatro personas estaría dispuesta a denunciar a otra que comete fraude a la compañía de seguros a cambio de un beneficio económico. Cataluña es la comunidad en la que mayor disposición hay a denunciar este comportamiento a cambio de una contraprestación, ya que casi ocho de cada diez personas lo harían, proporción que baja al 74% en Andalucía, en línea con la media nacional.

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