Una inversión de 65 millones situará a Córdoba a la vanguardia en la gestión de residuos plásticos
La tecnológica vasca Nantek construirá en las instalaciones de Sadeco una planta de pirólisis que evitará enviar miles de toneladas de desechos al vertedero y producirá materia prima petroquímica
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La ciudad de Córdoba se situará a la vanguardia europea en la gestión de residuos plásticos a partir de 2027 gracias a una planta que construirá la tecnológica vasca Nantek. El proyecto que desarrollará en las instalaciones de la Empresa Municipal de Saneamientos de Córdoba permitirá a la ciudad valorizar sus residuos mediante reciclaje químico, un proceso de pirólisis que dará como resultado un aceite que se utilizará como materia prima de la industria petroquímica. Córdoba se situará así entre las primeras ciudades en alcanzar el vertido cero de plásticos, un hito que supondrá la inversión de más de 65 millones de euros en varias fases y la creación de 150 empleos una vez la planta industrial esté completa.
Sadeco ha adjudicado a Nantek la instalación y gestión de una planta de valorización hasta la que llegarán todo tipo de materiales plásticos, excepto PET, tanto en formato de plástico film como mezclados o en mal estado. Procederán de Sadeco, pero también de otras fuentes externas. La planta se construirá en una parcela de 10.000 metros cuadrados en las propias instalaciones de la empresa municipal, comenzando en 2026 con una inversión inicial de 22 millones de euros para un primer reactor de 8.000 toneladas de capacidad que después se ampliará con un segundo. En esa primera fase se generarán 25 empleos, que se irán incrementando conforme vaya creciendo el complejo. La compañía calcula que podrá llegar a 150 puestos directos y 300 indirectos teniendo en cuenta a los proveedores, servicios auxiliares y logística.
La pirólisis es una descomposición química por calentamiento a altas temperaturas en ausencia de oxígeno. El proyecto de Nantek parte de ese proceso, ya conocido, para aplicarlo a partir de reactores y tecnología propia a un problema ambiental de primer rango a escala global: el progresivo aumento de los residuos plásticos. Se calcula que cada ciudadano europeo genera 35 kilogramos al año y para los próximos años la normativa de la UE marca unos exigentes objetivos en cuanto al reciclaje y valorización de plásticos, así como para el depósito de residuos. Para 2035, los ayuntamientos solo podrán depositar un 10% de los residuos urbanos en vertedero; actualmente la ciudad solo recicla un 55% de ellos.
En ese contexto, la instalación solventa un problema fundamental para el municipio al eliminar una buena parte de los residuos no reciclados o reciclables, reduciendo al mismo tiempo la ocupación de espacio en vertederos y con un ahorro de las emisiones de CO2 (entre el metano y el CO2 del desecho). Según los datos aportados por la empresa, en los 30 años que dura la concesión (más 10 prorrogables) se dejarán de emitir 630.000 toneladas, cantidad equivalente a ocho millones de viajes en coche entre Madrid y Barcelona. También hay una mejora medioambiental al final de la cadena: el producto resultante permitirá fabricar nuevos plásticos a partir de ese material recuperado.
¿Qué es Nantek?
El proyecto de pirólisis de Nantek surge en un momento en el que el panorama ha cambiado drásticamente, debido a las nuevas exigencias de la Directiva de Envases y Residuos de Envases de la UE, que obliga a la industria a incluir un porcentaje mínimo de materia prima reciclada en su producción de plástico. Y una forma fácil de hacerlo es usar el aceite de pirólisis. Por eso, explica el consejero delegado de Nantek, Carlos Uraga, “hay una demanda creciente de nuestro producto”, en un sector muy incipiente, en el que aún hay muy pocos productores, pero en pleno crecimiento. Según la hoja de ruta The Plastics Transition de Plastics Europe, la industria europea asociada tiene previsto invertir 8.000 millones de euros hasta 2030 para pasar de los 0,9 millones de toneladas de capacidad de reciclado químico de 2025 a 2,8 en esa fecha.
Nantek nació en 2019 a partir de la investigación de Uraga sobre nanomateriales y agentes reactivos, que aplicó en el proceso para la valorización de los residuos plásticos. Opera desde 2022 una planta en el Puerto de Bilbao con una capacidad de 25.000 toneladas anuales y está en pleno proceso de expansión, con proyectos en Italia, Marruecos y Dubai, y también tiene propuestas en otros países como Panamá, México o Colombia que por ahora no se van a afrontar.
El proyecto de Córdoba es un paso importante al operar por primera vez con los residuos de una ciudad, un modelo de colaboración público-privada a extender. “Queremos ir creciendo de forma gradual y abordar la expansión internacional con el apoyo de multinacionales o grandes ingenierías”, explica Uraga. Que la empresa se expanda y cuente con un modo de franquicia, que ayuntamientos y empresas puedan beneficiarse. Nuestro objetivo es la reducción del impacto ambiental a nivel global”.
Sadeco 5.0, un proyecto pionero en Córdoba
La planta de pirólisis forma parte del gran proyecto medioambiental que el Ayuntamiento de Córdoba está poniendo en marcha en su empresa Sadeco. Bajo el nombre de Sadeco 5.0 y con la financiación de fondos europeos, se está desarrollando una iniciativa de economía circular en la que la empresa municipal invertirá en total unos 140 millones de euros.
Sadeco 5.0 incluye la ejecución en el Complejo Medioambiental de Córdoba Juan Revilla de una planta en la que se separarán mecánicamente los residuos orgánicos de los llamados impropios (plásticos, papeles o metales que se vierten erróneamente al contenedor de orgánica), que actualmente van al vertedero como flujo de rechazo del proceso de reciclaje.
También incluye la instalación de un parque fotovoltaico de 50 hectáreas repartido en tres áreas: el antiguo vertedero del Lobatón, la finca de ampliación y la actual. Sadeco estima que la producción alcanzará una escala que dará energía a las plantas nuevas del complejo, con paneles solares de última generación y una orientación que permita aprovechar al máximo la luz solar.
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