Condenado a 12 años en un centro psiquiátrico por matar de 21 puñaladas a un conocido en Córdoba
Tribunales
El suceso ocurrió en un bar donde el acusado se encontró con la víctima, a quién saludó amistosamente
Tres heridos en el vuelco de un coche con varias vueltas de campana en el túnel de Los Omeyas
La sección segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a 12 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario a un hombre que mató de 21 puñaladas a un conocido suyo al que se encontró en un bar de la plaza Escultor García Rueda de la capital cordobesa, que separa los barrios de la Fuensanta y el Santuario.
La sentencia, que ha sido ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), recoge que el acusado padece un trastorno mental grave, diagnosticado como trastorno de ideas delirantes, con un delirio de persecución, así como trastorno por consumo de cocaína y cannabis.
Este trastorno estaba presente en el momento de los hechos, por lo que existe una relación de causalidad psíquica entre el trastorno y los hechos, que pudo exacerbarse como consecuencia del abandono de la medicación y el consumo de sustancias tóxicas.
En el momento de los hechos el acusado presentaba una anulación de su capacidad de comprender y entender la ilicitud de los hechos, lo cual anuló su capacidad de decidir libremente.
Los hechos ocurrieron en agosto de 2023 en un bar de la capital cordobesa, donde llegó el acusado y se encontró con la víctima a la que conocía con anterioridad y se saludaron amistosamente.
Posteriormente, entró en un salón del bar cerrado al público, que conocía por haber estado trabajando de forma intermitente en el establecimiento, y cogió un cuchillo de 16 centímetros con el que asestó 21 puñaladas a la víctima.
Al escuchar el alboroto, algunos clientes que estaban en la terraza entraron en el bar y pidieron al acusado que cesara la agresión, incluso uno de ellos le lanzó una silla. El acusado se dirigió a una de estas personas diciéndole "me viola todos los días, tiene que parar".
El dueño del bar, que había ido a tirar la basura en el momento de los hechos, le exigió que parara la acción y, en ese momento, el acusado -estando ya inerte en el suelo la víctima- le dijo "ya he terminado, llama a la policía" y se marchó hacia el cuarto de baño donde el propietario del establecimiento le cerró la puerta hasta la llegada de los agentes de la Policía Nacional.
La víctima falleció a las pocas horas en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba como consecuencia de shock hemorrágico secundario por heridas incisas e inciso punzante en cara y cuello provocadas con el arma blanca.
También te puede interesar