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Qué son los carbohidratos fermentables y por qué me sientan mal

Qué son los carbohidratos fermentables y por qué me sientan mal

Qué son los carbohidratos fermentables y por qué me sientan mal

Tras una época de excesos, es normal y necesario intentar cuidarse un poco más. No obstante, hay muchas veces que la hinchazón, los gases y la distensión pueden deberse a otros problemas que están enmascarados por determinados excesos. Los carbohidratos fermentables pueden ser un problema para muchas personas, perfiles específicos como personas con intolerancia a la lactosa, colon irritable o incluso personas con enfermedades inflamatorias como enfermedad de Crohn. Ante cualquier tipo de duda, es necesario acudir a un especialista para poder descartar otro tipo de problemas orgánicos. No obstante, es interesante saber que es eso de los carbohidratos fermentables y cómo puede ayudar una dieta Los FODMAP.

Qué son los FODMAP

Las siglas FODMAP significan oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y olioles fermentables. Todos ellos son carbodhidratos de cadena corta, es decir: azúcares, almidones y fibra. Se encuentran en una inmensa cantidad de alimentos y muchas personas tienen problemas en su asimilación, porque se absorben mal por el intestinos delgado, junto con mucha agua, y son capaces de fermentar en el colón.

Podemos asociar una mala absorción o cierta sensibilidad a los FODMAP cuando aparecen determinados problemas como una hinchazón tras las comidas, exceso de gas, dolor abdominal, distensión abdominal visible durante días, diarreas y una sensación de llenura después de comer incluso pequeñas cantidades de comida.

El proceso natural de absorción en personas que tienen cierta sensibilidad a los FODMAP suele estar asociado a todos estos síntomas, sobre todo en personas que cuentan con desórdenes digestivos como puedan ser el síndrome de colon e intestino irritable.

Qué alimentos producen estos problemas

Los alimentos más altos en FODMAP varían mucho, pero podemos encontrar frutas como las peras, melocotones, cerezas o manzanas. Entre las verduras, los que más acusan este problema son el brócoli, el ajo o la remolacha. Asimismo, también podríamos añadir legumbres como las lentejas o los garbanzos o cereales de grano entero como el trigo, cebada y centeno. Los frutos secos también podrían aumentar estos síntomas, sobre todo si consumismos muchos pistachos o almendras.

Low FODMAP: una dieta adecuada

¿Es posible encontrar una dieta adecuada para aquellos casos en los que la sensibilidad a los FODMAP sea alta? Sí, además es más que necesario. Como comentábamos, es importantísimo siempre consultar con un profesional para descartar otros problemas, pero en general una dieta baja en FODMAP aliviaría muchos de estos síntomas. Estas dietas se basan en la propia experiencia de personas intolerantes a la latosa y a la malabsorción de fructosa, así como otras personas con síndrome de intestino irritable o incluso personas con enfermedad de Crohn.

¿Cómo es esta dieta? Una dieta rica en alimentos que evita, ante todo, la lactosa, la fructosa, sustitutos de azúcares y algunos azúcares complejos.

Buenos resultados

Estas dietas bajas en FODMAP cuentan con efectos positivos según los propios afectados. De esta forma, las personas que mayor mejoría presentan en la sintomatología serían las personas con síndrome de intestino irritable. También aquellas que sufren de intolerancias a la lactosa y a la fructosa para los que prescindir de alimentos con lactosa y fructosa no fue suficiente para ellos.

En el caso de las personas con enfermedades inflamatorias como la de Crohn, más complicada que el resto de afecciones, también se registran mejorías considerablemente buenas gracias a una dieta baja en FODMAP.