Salud

La artritis reumatoide: Un reto al que enfrentarse cada mañana

  • Casi 8.000 cordobeses padecen esta enfermedad autoinmune que provoca daños y deformaciones muy dolorosas en las extremidades

Extremidades afectadas por artritis reumatoide.

Miles de cordobeses se levantan cada mañana sin poder dar ningún paso o con serias dificultades para mover las articulaciones a causa de su enfermedad: la artritis reumatoide. Como cuando hay helada en invierno y al coche le cuesta arrancar; como cuando se congelan las tuberías y el agua caliente no llega, o como cuando la espera desespera para poder hacer algo, estos pacientes tienen que esperar, en ocasiones hasta horas, para poder empezar el día y su actividad cotidiana. 

"Hay días que ni se nota y otros que no me puedo mover", señala Manuel Oteros, que lleva sufriendo esta patología desde 1999. "Se aprende a vivir con ello", comenta, destacando acto seguido la importante ayuda de los medicamentos. "Por suerte", en estos más de 20 años de tratamiento, no ha sufrido ningún efecto secundario, aunque sí ha ido empeorando, llegando a sufrir deformaciones de las extremidades, un síntoma muy común en los afectados. 

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que afecta a articulaciones y extremidades, de forma que tienen que "calentarse" para poder moverse. Estas partes del cuerpo se inflaman y se hinchan, lo que deriva en la deformación, según explica el jefe de Reumatología del Hospital Reina Sofía, Alejandro Escudero.

Este 12 de octubre, fecha en la que se celebra el Día de la Hispanidad, también se conmemora el Día Mundial de la Artritis Reumatoide, enfermedad que sufre en torno a un 1% de la población, según Escudero. Concretamente en Córdoba y provincia este porcentaje se traduce en unas 8.000 personas que luchan cada día por hacer más llevadero su pesar. El colectivo más afectado son mujeres de entre 35 y 40 años. "Las hormonas tienen un papel relevante; de hecho, cuando la mujer se queda embarazada es frecuente que la enfermedad remita o mejore", reseña el facultativo. 

La genética también es un factor que desempeña gran importancia, pues "hay un componente genético marcado de en torno a un 60%", detalla el doctor Escudero. Otros factores externos y formas de vida también influyen en su desarrollo.

Diagnóstico precoz 

El papel del reumatólogo es fundamental en esta patología, al igual que el diagnóstico precoz para evitar secuelas. Escudero recomienda visitar al especialista siempre que haya articulaciones inflamadas, porque "es importante remitir a Reumatología lo más pronto posible al paciente con sospecha".

El diagnóstico, la derivación al especialista y la realización de pruebas es otro de los grandes problemas a los que se enfrentan los afectados. Es el caso de Carmen Luque, una mujer que lleva años con sospechas de la enfermedad y que aún se encuentra a la espera de las pruebas pertinentes que le permitan tener un resultado preciso. Carmen lleva más de cinco años con dificultad para desarrollar su trabajo, con dolor profundo en la mano. "Hay temporadas mejores y otras peores, pero el dolor es insoportable", se queja. 

Ante este problema, médicos, enfermos y asociaciones reclaman una mayor atención por parte de la Sanidad Pública y un diagnóstico precoz que les haga sufrir menos.

Un sanitario administra tratamiento a un enfermo de artritis reumatoide. Un sanitario administra tratamiento a un enfermo de artritis reumatoide.

Un sanitario administra tratamiento a un enfermo de artritis reumatoide. / Miguel Ángel Salas

A día de hoy la artritis reumatoide es una enfermedad crónica. El tratamiento consiste en intentar modular el sistema inmunológico, ya que, en este tipo de enfermedades "el propio cuerpo ataca al sistema autoinmune", aclara Escudero. Los medicamentos intentan regular el sistema para que afecte lo menos posible. Los más comunes son los orales y pinchados, aunque también existen terapias novedosas como las biológicas que se están llevando a cabo en Córdoba.

Muchos no saben de qué se trata este tipo de artritis y llegan, incluso, a confundirla con la artrosis. ¿La diferencia? Que "con artritis las articulaciones duelen en reposo y con la artrosis duelen cuando se utilizan", según ejemplifica el especialista.

Colectivos como la Asociación Cordobesa de Enfermos de Artritis Reumatoide (Acoare) se encargan de orientar a los enfermos en su lucha, sirviendo de apoyo en su día a día y proporcionándoles toda la información que necesitan. 

"Las asociaciones de pacientes están desapareciendo al mismo ritmo que cierran los negocios por falta de ayudas", asegura el presidente de Acoare, Juan Manuel Luque. Desde la asociación reclaman más ayuda por parte de las administraciones para que puedan servir de apoyo a sus más de 400 socios en cuestiones "imprescindibles" como rehabilitación y orientación. "Hay que informar y hacer campañas, pero para eso hace falta dinero", reivindica Luque.

Desde la llegada del covid han notado la pérdida de socios y la necesida de una mayor financiación. Además, reclaman investigación en la enfermedad para que puedan avanzar en tratamientos y hacer más llevadero el día a día. "Tenemos distintos convenios de colaboración con clínicas privadas, con un abogado... para ayudar a los socios", destaca Luque, que recuerda que además se encargan de formar a distintos profesionales en las técnicas más avanzadas, ofreciéndoles también conferencias.

El presidente de este colectivo también pide a los médicos de Atención Primaria que se deriven más pacientes a Reumatología y no a Traumatología, algo que "está contando mucho conseguirlo". Él también es paciente que sufre desde hace años las dolencias de este tipo de artritis. A causa de la enfermedad tiene una discapacidad de un 65% a la que le acompañan numerosas deformaciones.

Pero como muchos otros cordobeses, hasta cerca de 8.000, ha aprendido a vivir con ello, levantándose con la mejor actitud y, en su caso, aportando su granito de arena para que otros tengan un diagnóstico rápido. Son los retos que quedan por delante.

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