Inclusión
  • Solo una decena de los bienes culturales están adaptadas para personas con movilidad reducida

  • Hacer de Medina Azahara un enclave visitable para este colectivo es un reto para la administración

Turismo accesible para que todos puedan visitar Córdoba

Un grupo de turistas con movilidad reducida en los jardines del Alcázar Un grupo de turistas con movilidad reducida en los jardines del Alcázar

Un grupo de turistas con movilidad reducida en los jardines del Alcázar / El Día

Escrito por

· Fabiola Mouzo

El turismo accesible parece aún una realidad lejana en Córdoba. Sin embargo, se han dado pasos importantes en los últimos años para hacer que las personas con movilidad reducida o con alguna discapacidad física o mental puedan acceder al patrimonio, la restauración y la hotelería como lo hacen el resto de los turistas, con la posibilidad de vivir la experiencia completa.

La capital cordobesa es una ciudad antigua, con enclaves y patrimonio por donde se le mire, con numerosos sitios protegidos en los que llevar a cabo cualquier intervención es mucho más complicado. Sin embargo, acciones como las obras en numerosas vías para convertirlas en plataforma única o la instalación de rampas removibles han ayudado a acercar Córdoba a cientos de turistas que van en sillas de ruedas o vehículos de movilidad personal. 

Así lo destacan desde Rutas Accesibles por Córdoba, una empresa que se dedica a permitir que las experiencias turísticas de estas personas sean mucho más amenas, cercanas y sin inconvenientes, además de luchar por conseguir una ciudad mucho más accesible. 

La relación del patrimonio cultural accesible con el que cuenta Córdoba pasa por la Posada del Potro, el Museo Taurino, el Museo de Julio Romero de Torres, que además se está convirtiendo en uno de los más inclusivos de España tras la incorporación de diez láminas que reproducen las obras en relieve y su descripción en braille, la Mezquita-Catedral, la Sinagoga, los patios del Palacio de Viana, las Iglesias Fernandinas, el Jardín del Alcázar de los Reyes Cristianos, las Caballerizas Reales y algunos de los patios de San Basilio.

Visita a la Mezquita-Catedral de Córdoba. Visita a la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Visita a la Mezquita-Catedral de Córdoba. / El Día

En la provincia, por su parte, esta organización cita como totalmente accesibles la Villa Romana de Fuente Álamo (Puente Genil) o las Bodegas Alvear (Montilla) y critica la situación del yacimiento de Almedinilla, que no cuenta con aseos adaptados.

Esta lista da cuenta del trabajo que aún queda por hacer y en el que las administraciones y las asociaciones cumplen un papel vital para conseguir esa accesibilidad universal. En eso trabajan desde Rutas Accesibles por Córdoba. Su gerente, Antonia Benavente Vega, explica que, por ejemplo, uno de los mayores retos es hacer accesible Medina Azahara, uno de los patrimonios mundiales de Córdoba que aún no es visitable por personas con movilidad reducida dada la complejidad de su estructura.

La mitad del Alcázar tampoco es visitable y, aunque el proyecto para la instalación de ascensores continúa en marcha, con varios retrasos, la intérprete del patrimonio explica que han propuesto la instalación de una rampa que iría desde el jardín hasta el Patio Renacentista, al Patio Mudéjar o a la galería. Este proyecto vendría a completar el recorrido del monumento para estas personas, que hasta ahora solo pueden ver los jardines. 

La inclusión pasa por alcanzar un mayor grado de independencia tanto en personas con movilidad reducida como en personas neurodiversas, con problemas de visión o audición. Es decir, que la ciudad tenga la capacidad de recibir a estos visitantes sin requerir siempre de un acompañante.

Visitantes en el entorno del Puente Romano de Córdoba. Visitantes en el entorno del Puente Romano de Córdoba.

Visitantes en el entorno del Puente Romano de Córdoba. / El Día

Para ello es también importante contar con establecimientos hosteleros accesibles, destaca la también técnico en accesibilidad, restaurantes y bares en los que entrar y hacer uso de los servicios no sea un problema, así como contar con opciones para todo tipo de dietas. En hoteles, por ejemplo, desde la organización se encargan de realizar una inspección a estos establecimientos para garantizar su adaptabilidad, sobre todo el zonas como los baños, duchas y habitaciones en general. 

De los más de 100 hoteles con los que cuenta Córdoba, son totalmente adaptados solo una decena, aunque la organización está constantemente inspeccionando los establecimientos para incluirlos en su lista de difusión.

Todo este trabajo es importante para lograr “que todos disfruten del patrimonio, de ese derecho, del legado de conocer nuestro pasado”, expresa Benavente, quien asegura que Córdoba “ha mejorado mucho” su accesibilidad en los últimos años en barrios importantes para el turismo como San Basilio y La Axerquía, donde se han hecho obras que, a su juicio, se podrían replicar en otras calles del Casco Histórico.

Esto ha permitido, según sus datos, que las empresas de viajes adaptados hayan aumentado su presencia hasta en un 200% en Córdoba en los últimos siete años, una situación que considera “beneficia a todo el sector y a la economía cordobesa en general”.

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