Foro Romano, 12

Señores políticos, pónganse en serio a trabajar en ello

  • ¿Un nuevo apocalipsis económico? Se lleva años hablando de que Córdoba cuenta con tres de los barrios más pobres de España y la gestión de la situación es ya demasiado paciente

Protesta de Marcos en el Pleno ordinario de octubre del Ayuntamiento de Córdoba. Protesta de Marcos en el Pleno ordinario de octubre del Ayuntamiento de Córdoba.

Protesta de Marcos en el Pleno ordinario de octubre del Ayuntamiento de Córdoba. / F. J. C.

Se llama Marcos y el pasado jueves puso al Pleno del Ayuntamiento de Córdoba durante unos minutos patas arriba dirigiéndose a la Corporación municipal para denunciar lo que ya muchos ciudadanos piensan de los gobernantes no solo locales, sino también regionales y nacionales.

“Lleváis una hora hablando aquí y no habláis de los seres humanos, sino de cómo os repartís el dinero unos a otros en cosas inservibles; veníos a mi barrio y vais a ver cómo vive la gente, la de verdad, la de la Córdoba que tenéis todos ustedes metida debajo de una alfombra. Barrios en los que hay ratas por las calles y la gente malvive en viviendas infrahumanas en las que las cucarachas campan a sus anchas. Esa es la urgencia, señores políticos, y no las que estáis tratando aquí, y me da igual si de derecha o de izquierda, porque sois todos iguales”. Este es solo un extracto de lo que este Robin Hood de las causas, por desgracia, hasta ahora perdidas, le dijo al alcalde y a los concejales de Córdoba en apenas dos minutos y medio.

Dos minutos y medio que deberían servir para la reflexión, para que los servidores del pueblo tomaran conciencia –pero de verdad– de que todavía hay mucha gente necesitada en Córdoba que lo está pasando mal víctima de una crisis que no han provocado, para centrarse en resolver de verdad esos problemas, sin hacer política de ese tipo de dramas. La ciudad de Córdoba cuenta con tres de los barrios más desfavorecidos de España –el Distrito Sur, Las Moreras y Las Palmeras– y se lleva ya años hablando de soluciones que no llegan, poniendo parches que no resuelven nada.

Los mismos años que llevo escuchándoles pócimas mágicas a personas que, por mucho que lo intenten, desconocen, porque nunca lo han sufrido, y espero que nunca lo sufran, lo que es sentir necesidad vital, lo que es no dormir por las noches porque has tenido la mala suerte de que te han echado del trabajo con una edad demasiado avanzada en estos tiempos que corren para que tengas posibilidad de insertarte en el mercado laboral. Lo que es que te llegue una carta de desahucio porque no tienes manera de pagar la hipoteca... Y no me vale ese mantra de que nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades, máxime cuando el sistema continúa endeudándonos hasta el punto de que incluso hay quien con un sueldo tiene que acabar pidiendo préstamos para poder subsistir.

No estoy hablando de un modo de vida extraterrestre. Estoy hablando de lo que se está dando en pleno siglo XXI en Córdoba. Quienes viven en Marte son algunos políticos que otros de cuyos nombres y partidos no me voy a acordar –más de uno y de más de un partido– a los que les he escuchado defender en alguna rueda de prensa que otra desde hace años que la crisis era historia. No obstante, no me sorprende; quien no la ha sufrido no puede entender lo que es. Lo peor de todo es que también hay políticos que con la defensa de lo social por bandera han hecho –no sé si adrede o no – demagogia de un problema que sigue siendo un drama humano.

Unos y otros no entienden o no pueden entender que una sociedad en la que continúe ocurriendo lo que continúa ocurriendo –con esos niveles de pobreza– no progresará jamás, tan solo lo harán las élites. A las pruebas me remito. Hace tan solo unos meses, Cáritas volvía a alertar de que no da más de sí. Aun así, la entidad eclesiástica ayuda a unas 20.000 familias. Lejos de descender, las cifras que ha aportado Cáritas ponen de manifiesto que la pobreza sigue enquistada en Córdoba. A lo largo del pasado ejercicio, la entidad eclesiástica ha invertido más de 4,6 millones de euros en todos sus programas de atención a personas que sufren una situación de pobreza y exclusión en la provincia. Y eso que la crisis ya es historia.

Por cierto, el presidente nacional del PP, Pablo Casado, pasó la pasada semana por Córdoba, en precampaña, alertando de que se ceñía sobre los españoles –obviamente, también sobre los cordobeses– un nuevo apocalipsis económico del que solo nos podría sacar -cómo no- él y su equipo en el Gobierno del país a partir del próximo 10 de noviembre. ¿Me río de Janeiro o no? En algo sí llevaba razón, en que España no está preparada para soportar otra crisis. Córdoba no está preparada para que se vuelvan a multiplicar esos episodios que llevan a la desesperación y que muchos políticos jamás entenderán porque para experimentarlos hay que sufrirlos en carne propia. Por eso, señores políticos, pónganse a trabajar en serio contra ello. Tienen por donde empezar: el Distrito Sur, Las Palmeras y las Moreras.

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