Córdoba

Rascón, indignado, deja el PSOE

  • El diputado rompe con el partido entre críticas a la gestión de la dirección · "No voy a trabajar como un negro donde no estoy cómodo", dice · Francisco García vería razonable dos listas en el próximo congreso

El diputado socialista Juan Luis Rascón dejará el escaño y el carné del Partido Socialista el próximo mes de septiembre en cuanto se convoquen las próximas elecciones generales y las Cortes queden disueltas. Lo hace, en primer lugar, por una obligación legal: al volver a su plaza en la judicatura no puede ostentar la condición de militante de ningún partido político. Se va, también, obligado por las circunstancias. Las posibilidades de que tuviera un lugar en las listas del PSOE para el próximo 20 de noviembre eran verdaderamente pequeñas, por no decir imposibles. Y, además, lo hace -asegura- por convencimiento. Está verdaderamente indignado con la deriva que han adoptado los acontecimientos en el partido, sobre todo en lo que concierne a la dirección provincial del PSOE, a cuyo secretario general, dedica duras críticas.

"El partido se descompone", asegura Rascón, quien realiza una auténtica proclamación de intenciones. "No voy a estar trabajando como un negro donde no estoy a gusto, donde no me hallo. Actualmente, los intereses que priman no son los del partido y ésta no es la socialdemocracia en la que creo", afirma. Las recientes decisiones de destituir a tres delegados provinciales -finalmente, dos, por las presiones- han impresionado al aún diputado socialista aunque, asegura, "esto no es nuevo".

"Joaquín Dobladez -exdelegado de Cultura- y Francisco García -quien ha mantenido el puesto como responsable de Obras Públicas- representan al buen socialista. Son personas íntegras, leales honestas. Buena gente". Rascón no duda en calificar lo que ha ocurrido como "una purga". Lo hizo en su blog en un texto que es, de todo, menos poco claro. "La purga en un partido político es inversamente proporcional al liderazgo y a la inteligencia común de quien la promueve o de quien la consiente", afirma ese texto, que aparece ilustrado con una imagen de Stalin y que el secretario provincial ha comentado en su cuenta de la red social Twitter. "Quien juega con explosivos sin tener conocimientos y sin medidas de seguridad corre el riesgo de sufrir un accidente", se puede leer en el perfil de Juan Pablo Durán. La dirección socialista mantiene su política de comunicación de no hablar ante los problemas internos, evidentes, que están protagonizando el agosto político en Córdoba.

Rascón estaba sentenciado, al menos, desde el pasado mes de enero, cuando mantuvo una charla en el foro de su página con internautas. Los comentarios que allí se hacían sobre el secretario provincial, miembros de su familia y otros cargos del partido. Criticaba en esa conversación a la "gente sin convicciones que busca el chusco en el partido y están dispuestos a matar por él". El PSOE se había convertido en una oficina de colocación, decía y dice. Hasta José Antonio Griñán dijo que las declaraciones eran erróneas, que Juan Luis Rascón era un amigo y que a los amigos no se les juzga. En la dirección, se le puso el pulgar hacia abajo aunque no se adoptaron medidas disciplinarias. Rascón se muestra verdaderamente afectado por el papel jugado por el secretario general de los socialistas andaluces en toda esta cuestión. En este tiempo, dice haber recibido solamente agravios por parte del aparato del partido. Conclusión: "¿A qué viene este episodio a dos meses de unas elecciones, esta inestabilidad, jugando con las instituciones?". Rascón no ha participado de las restringidas reuniones de críticos.

Menos indignado en las formas y en el tono, el delegado de Obras Públicas, Francisco García, apoyó ayer a Rascón, del que dijo que el PSOE tendría que tener "más como él", según las declaraciones realizadas en Radio Córdoba. Con todo, lo más jugoso de la entrevista dura apenas unos segundos. Se le pregunta al política socialista si le parecería adecuado que existiese una candidatura alternativa en el próximo congreso provincial. García contesta afirmativamente "dentro de la normalidad". Hace apenas unos meses, asegurar en público algo parecido hubiera sido motivo de anatema. El delegado de Obras Públicas, en la conversación, envía un mensaje de apoyo y afecto a Joaquín Dobladez. "Él y toda su familia son unos socialistas de toda la vida", dice.

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