enrique castillo. vicepresidente del colegio de enfermería de córdoba

"Queremos que la propuesta del SAS de poner más enfermeros sea palpable"

  • La de Enfermería es una de las carreras más demandadas en Córdoba; el Colegio que auspicia a la profesión agradece el esfuerzo de la Junta pero exige también más celeridad en las políticas

Enrique Castillo concede esta entrevista en el Colegio de Enfermería de Córdoba, del que es vicepresidente. La calle Velázquez Bosco guarda en el número tres un edificio que data del siglo XVII; se remodeló para adaptarlo a la actualidad pero aún conserva ese aire que da estar a dos pasos de la popular y turística calleja de las Flores. Castillo es vicepresidente, pero atiende en el despacho de Presidencia, la que casi ostenta, como él mismo reconoce, "en funciones", porque el presidente, Florentino Pérez, acaba de ser elegido como máximo responsable del Consejo General de Enfermería. Castillo, como durante los últimos años, estará a su lado.

-¿Cuáles son los retos que se propone este nuevo equipo de gobierno?

-Son bastantes y nuevos. Tenemos nuevos proyectos de Enfermería para seguir una línea de trabajo conjunta. Contamos con todas las partes. Profesionales de la Enfermería, compañeros, las administraciones públicas y sobre todo con la sociedad. Uno de los nuevos retos que planteamos es que las distintas asociaciones de pacientes puedan contar con nosotros porque todos somos integrantes del sistema sanitario público. También con la universidad, con los sindicatos y además mantener relación directa con la Delegación de Salud y las empresas públicas y privadas de la sanidad. Con todos ellos queremos establecer un diálogo constante, un consenso en la toma de decisiones y de ideas que puedan acercarnos más a la ciudadanía. Los propios profesionales de la salud estamos al servicio de sociedad y queremos colaborar en todo lo que se pueda.

-¿Y la comunicación con los profesionales?

-Queremos hacer una comunicación directa y personal con los profesionales usando los medios que están a nuestro alcance como son la página web, los medios de comunicación, la revista propia y el propio colegio. También a través del gabinete de prensa.

-¿Cómo ve la profesión enfermera en este momento?

-Tiene un positivo no alto, como en las notas de los niños. La situación es precaria en cuanto a plazas. La ratio enfermero-paciente, cuyas últimas cifras son de 2015, evidencia que hay una escasez de profesionales en el Servicio Andaluz de Salud (SAS). En España la ratio por cada 100.000 habitantes es de 546 enfermeros, en Europa es de 825… El problema es que en Andalucía está en 413 enfermeros; desgraciadamente es muy bajo, está muy por debajo de la media nacional. En Córdoba, hay 478 enfermeros por cada 100.000 habitantes que se asisten. Eso sitúa a la provincia en el puesto 37 de las 52 provincias españolas. Para igualar Córdoba a las ratios europea y nacional harían falta muchos más profesionales.

-¿Se le ha exigido eso a la Administración?

-En las últimas reuniones mantenidas del Consejo Andaluz de Enfermería, la consejera de Salud se comprometió a aumentar el número de plazas. Desde la organización colegial, no pedimos que se llegue hasta lo máximo, pero sí queremos ver que existen unos avances cuantitativos y cualitativos, no podemos quedar en meras palabras.

-¿Es el de personal el único problema de la profesión?

-También existen problemas en las oposiciones, que sufren un gran retraso, sobre todo en la resolución. En 2016 hubo una oposición y aún no se ha resuelto, no tienen su plaza. Solicitamos a la Administración sanitaria que no sea tan elevado el tiempo. El problema es que ha habido gente que se examinó en 2016, pagó sus derechos de examen, ha habido una nueva convocatoria que no se sabe cuándo se resolverá y han tenido que pagar sin saber si se ha aprobado o no el primer examen. La consejera adelantó la contratación de 210 enfermeros, 33 matronas, también en Atención Primaria… Aplaudimos esa apuesta, pero no queremos que se quede ahí, no sólo en palabras o gestos, sino que cada año, en la medida que se pueda, se vaya aumentando hasta alcanzar la media nacional, y ojalá la europea. La importancia del número suficiente de profesionales para atender a la población nos daría una seguridad laboral a nosotros, pero también al paciente.

-¿Y las especialidades?

-En cuanto a las especialidades, hay pocas convocatorias también. Sabemos que el SAS está trabajando para adecuar los puestos de trabajo de enfermero especialista en cada campo. Esperemos que durante 2018 esas nuevas plazas de especialistas se vean completadas.

-Volviendo al tema de la ratio, se evidencia que la cobertura no es por falta de profesionales porque en el caso de Córdoba la Universidad siempre cubre sus cupos.

-Hay mucho paro en la profesión y cada año salen nuevos profesionales muy bien preparados; aquí hay que aplaudir a la universidad por la preparación. Desgraciadamente, salen muy formados pero sin trabajo. Que aumente la ratio en enfermeros-paciente hará que suba el número de posibles trabajadores. Esto supone que muchos salgan al extranjero porque salen más alumnos preparados que los puestos de trabajo que hay. La preparación en España de los enfermeros se nota en la demanda que hay de estos en países de fuera. Podemos decir que ya se ve la luz, se contrata algo, pero no es suficiente. Hay plantillas con mucha sobrecarga de trabajo, en especial en Atención Primaria; hay compañeros que se jubilan y no se repone su plaza; y si se hace, es a tiempo parcial. Pero esa luz no queremos verla al fondo del túnel, queremos verla de lleno.

-¿Cómo se van a canalizar todas esas demandas?

-Dándole mucha difusión con nuestros medios, como nuestra página web, que se ha estrenado esta misma semana. En ésta se incluirá un blog en el cual la profesión va a estar en contacto con la población. Queremos que la ciudadanía participe y con este blog le daremos educación para la salud. Pretendemos también tender puentes de diálogo con todas las administraciones púbicas sanitarias. Además, todo esto trabajando en equipo con todos los componentes de la profesión sanitario (los colegios de Médicos, Farmacéuticos, Odontólogos…) y el sindicato Satse. Todo esto, con el usuario como único objetivo en mente porque trabajamos para él. La empresa es la que me paga, pero trabajo para los usuarios.

-Por lo tanto, se buscarán alianzas con el resto de sanitarios.

-Con esos colegios profesionales y una alianza con las distintas asociaciones de pacientes.

-¿Y la cercanía con el usuario?

-A través de ese blog donde nosotros daremos educación para la salud. Por ejemplo, cómo se cambia una bolsa de colostomía, cómo el diabético ha de cuidarse…

-¿Cómo es la relación con los profesionales colegiados?

-Se ofrecen servicios en el área jurídica, cursos, asistencia a jornadas… Y esta nueva comisión ejecutiva se ha planteado nuevos servicios como centrarse en la investigación. Nunca debemos de olvidar que un enfermero es un profesional que está en continuo dinamismo de formación. Queremos potenciar la investigación como eje del desarrollo profesional del enfermero, así como la formación continuada. A través de ahí queremos abrir un nuevo campo, un nuevo servicio que queremos aplicarlo a los profesionales que así lo deseen. Esta investigación viene avalada por nuestra revista y ahora a finales de noviembre tenemos el 30 Certamen del Premio de Investigación de Enfermería Cordobesa -damos un premio y una beca-. Además, el órgano colegial sigue abierto a todos los colegiados. También hemos llegado a un acuerdo de colaboración con la UCO que está pendiente de firma. La Universidad ha abierto una especie de campo de trabajo con todos los colegios sanitarios y también con las asociaciones.

-Los enfermeros han reivindicado muchas veces que el tiempo de relevo se contabilice como jornada laboral.

-Es una petición que surgió cuando las famosas 37,5 horas. Nuestra jornada laboral estaba cuantificada en 35 horas, el decreto que se firmó en el 2012 decía que los funcionarios teníamos que hacer dos horas y media más. Es una batalla que, en el aspecto laboral, la ha llevado Satse, que establecía que todos aquellos cambios de turno eran solapamiento de jornada. Si entraba a las 08:00 y salía a las 15:00, me tenía que quedar un tiempo más para explicarle al compañero los posibles cambios que han surgido en los pacientes. Eso está pendiente de los tribunales y ahí se ha quedado y todavía no está resuelto. No sabemos qué va a pasar porque ahora mismo seguimos con las 37 horas, parece que el año que viene el Gobierno de la nación va a aprobar las 35, pero seguimos con el solapamiento. Pero eso está en el campo de la negociación del sindicato, nosotros podemos opinar y dar nuestros criterio, pero no negociar. Eso sí, reconocemos que los compañeros están haciendo un solapamiento de jornada.

-Otra de las grandes demandas era la posibilidad de que los enfermeros pudieran prescribir fármacos y parece que va hacia delante.

-De esto ya se habló hace dos años. Se aprobó el 28 de diciembre de hace dos años pero tenía un apartado con el que los enfermeros no estábamos de acuerdo porque se había pactado otra cosa. Para poder prescribir, nos exigían una serie de condiciones con las que no estábamos de acuerdo. A través del Consejo General se ha ido negociando y batallando y, afortunadamente, se ha firmado el nuevo Real Decreto con algunas modificaciones que son positivas para la Enfermería, los médicos y los usuarios. Esperemos que ya no haya ninguna traba más porque ha habido mayoría a la hora de aprobar el acuerdo firmado. En esta línea tenemos más reivindicaciones. Consideramos, por ejemplo, que los enfermeros están capacitados para estar en cargos de dirección. Enfermería está más que preparada para prestar esos puestos de trabajo.

-¿Se han acabado los recortes en sanidad?

-Desgraciadamente, esos recortes que hubo en la sanidad se extendieron a todos los campos. No son los mismos que hace cinco años, actualmente no podemos decir que estén recortando en sanidad, pero no se está apostando, no se invierte en lo que realmente necesita el sector. La sanidad es un ministerio que no tiene ingreso, son todo gastos, y la salud de un paciente no tiene precio, pero sí tenemos que hacer una cosa, educar. Muchas veces los pacientes deben cooperar con nosotros. Recortes hay, sí, las famosas listas de espera, que todavía sigue habiéndolas y se podrían disminuir aumentando plantilla. La ratio enfermero-paciente en Córdoba aún está por debajo. Reconozco que la Administración está apostando y quiere apostar, pero esperemos que esa apuesta sea palpable y no a largo plazo, que la luz esté más cerca del camino y no al fondo.

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