Día Mundial del Linfoma

Piedad Rodríguez, afectada por linfoma folicular en Córdoba: "Ojalá haya una cura antes de que me toque una recaída"

  • Tras llevar varios años con unas afecciones en la piel, en 2019 le diagnosticaron esta enfermedad por la que ha recibido tratamiento de radioterapia

Piedad Rodríguez, en la mesa informativa que Aclif ha instalado en el Hospital Reina Sofía.

Piedad Rodríguez, en la mesa informativa que Aclif ha instalado en el Hospital Reina Sofía.

En 2019, a Piedad Rodríguez los especialistas en Hematología del Hospital Reina Sofía le diagnosticaron un linfoma folicular, un tipo de linfoma no Hodgkin de crecimiento muy lento que empieza en los linfocitos B y que se manifiesta de varias formas, pero principalmente a través de adenopatías (aumento de tamaño de los ganglios).

En el caso de esta cordobesa de 35 años, la enfermedad salió a la luz por afectaciones cutáneas. Antes del diagnóstico, llevaba varios años con unas adenopatías, pero "es muy complicado diagnosticar este tipo de enfermedad, no hay patrones, son casos muy individuales que necesitan un estudio muy personalizado por el equipo médico", explica.

A raíz de hacerle biopsias en la piel, el dermatólogo la derivó a Hematología del Reina Sofía. Así, el linfoma folicular apareció a través de unas adenopatías cutáneas para las que tuvo diversos tratamientos no muy agresivos. De momento está "en un estadio bastante inicial" y el objetivo es "que se mantenga así el máximo tiempo y que la recaída venga lo más tarde posible". "Ojalá haya una cura antes de que me toque una recaída", ha destacado.

Piedad, que forma parte de la Asociación para la cura del Linfoma Folicular (Aclif), advierte que "se está viendo que afecta cada vez a personas más jóvenes". De ahí "la importancia de que haya una cura cuanto antes y no tengamos que estar con tratamientos agresivos" que en caso de personas jóvenes es "mucho más duro porque se acorta la esperanza de vida".

Precisamente hace un año que ella terminó el tratamiento de radioterapia y ahora mismo tiene un seguimiento a través de revisiones. Ahora está estable, en un "momento bueno, con energía, ganas de hacer cosas, aunque también tenemos nuestros momentos malos con las recaídas, pero hay que ser optimistas porque en realidad somos muy afortunados de que esta enfermedad tenga este crecimiento lento". Aún así "no podemos perder el foco de que a día de hoy no tenemos cura, seguimos padeciendo y hay que continuar luchando para conseguirlo".

"Una vez que se detecta, rápidamente se pone todo en marcha", ha apuntado. Para finalizar, ha dado las gracias al equipo del Hospital Reina Sofía por todos los cuidados que dan a los pacientes.

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