economía | recuperación de una infraestructura clave para la ciudad

El Palacio de Torrijos acogerá congresos de hasta 759 personas desde el verano

  • La primera fase de las obras, con una inversión de 5,3 millones de euros, estará concluida en junio

  • La Junta está a punto de sacar a licitación el pliego para la gestión del inmueble

Los agentes económicos y sociales, durante la visita a las obras del Palacio de Congresos de Torrijos. Los agentes económicos y sociales, durante la visita a las obras del Palacio de Congresos de Torrijos.

Los agentes económicos y sociales, durante la visita a las obras del Palacio de Congresos de Torrijos. / jordi vidal

A partir del próximo mes de junio, el Palacio de Congresos de la calle Torrijos volverá a la actividad. Será justo tres años después de que el imponente edificio situado junto a la Mezquita-Catedral cerrara a cal y canto y dejara a la ciudad sin un espacio para albergar reuniones, para desesperación del turismo de negocios. La delegada del Gobierno de la Junta, Esther Ruiz, y el delegado de Empleo, Manuel Carmona, realizaron ayer junto a los agentes económicos y sociales una visita a las obras que está acometiendo Tragsa y que ya superan el 80% de su ejecución de la primera fase. Llegar a este punto no ha sido fácil. Los trabajos se iniciaron en 2013 con la mejora del Patio Azul; en 2014 llegó la constructora Aldesa, que abandonó la obra en 2015 tras desacuerdos económicos con la Administración autonómica. A partir de ahí se inició un largo trámite administrativo y judicial que concluyó en abril de 2017, cuando la empresa pública Tragsa se hizo cargo de la obra.

Tres años sin actividad que culminarán en junio con la conclusión de la primera fase de los trabajos, que supone la puesta en uso del salón plenario -que pasará a tener 759 plazas en lugar de las 540 anteriores- y otras tres salas: Luis de Góngora -con aforo para 14 personas-, Pablo Céspedes -que podrá albergar eventos de hasta 130- y Hernán Ruiz, que se habilitará como sala de prensa. Todos estos espacios se ubican en la planta baja y para su recuperación la Junta de Andalucía ha invertido 5,3 millones de euros.

Desde el salón plenario se podrá observar la muralla restaurada y el adarve recuperado

Todavía queda pendiente una segunda fase, que se iniciará justo cuando concluya la primera -teóricamente en junio- y no influirá en la actividad congresual, por lo que la inversión total rondará los nueve millones. En esta segunda parte se incluye la recuperación del Patio Mudéjar -el principal al que se accede desde la entrada-, además de otras cinco salas de uso polivalente. Se trata de Ramírez de Arellano -con espacio para 130 personas-, Juan Bernier -que incrementa en 11 sus plazas, hasta 49-, Beatriz Enríquez -con aforo para 48 asistentes-, Ambrosio de Morales -195 plazas- y Julio Romero de Torres -con 194-. En esta fase también se acondicionará la cafetería, que mantiene su lugar original, y el Patio Italiano, un espacio que se recupera en este proyecto. Durante las obras, que durarán 18 meses, se podrá continuar con la actividad.

Los arquitectos y técnicos encargados del proyecto detallaron ayer los trabajos que han ido acometiendo para rehabilitar el espacio, en concreto el salón plenario, que es el que acogerá los mayores congresos. Este espacio presentaba algunas "dificultades" como el estado de la madera del techo y, además, la utilización de amianto, lo que requerirá de una intervención posterior. El salón, que tendrá las 759 butacas abatibles, resulta imponente por su cubierta de madera y el anfiteatro. De hecho, se han proyectado ventanales que permitan ver desde el interior la muralla, donde también se está actuando, así como el adarve, que se ha recuperado. Estos elementos, junto con la portada y la capilla -que se remozaron en 2013- son los que abrirán a partir del próximo mes de junio. En total, serán unas 950 plazas, que se incrementarán hasta las 1.500 cuando se finalice la segunda intervención.

En el proyecto, según explicaron los técnicos, se ha concebido al edificio como un espacio global y autónomo, de manera que todos los usos giren en torno a la actividad congresual, además de otros complementarios como, por ejemplo, presentaciones de la Noche Blanca del Flamenco o el Festival de la Guitarra. En el plan del Palacio de Congresos también se ha tenido en cuenta que el edificio establezca conexiones con el resto de la manzana, debido a su emplazamiento único. La eliminación de las barreras arquitectónicas es otro de los asuntos que ha copado el trabajo en el proyecto, ya que se trata de un edificio bastante antiguo y que no estaba adaptado. La idea ha sido no sólo eliminar los problemas de movilidad, sino incluir también medidas para personas con discapacidad auditiva o visual.

La Junta de Andalucía tiene todavía que sacar a licitación la gestión del Palacio de Congresos. El delegado de Empleo aseguró que "ya tiene elaborado el pliego de condiciones" que, como se acordó con empresarios y sindicatos, definirá las cuestiones técnicas y administrativas a las que deberá ajustarse el procedimiento de adjudicación. Sólo falta que se haga efectiva la delegación de competencias por parte de la Dirección General de Comercio hacia la Delegación Territorial para gestionar desde la misma la concesión. Carmona confió en que esté adjudicado coincidiendo con la apertura. La Administración autonómica, además, va a desarrollar una campaña de promoción, aunque el delegado reconoció que "la mejor promoción es que empiece a funcionar".

La delegada del Gobierno de la Junta, Esther Ruiz, aseguró que "esta intervención va a permitir contar en Córdoba con una espacio que permita desarrollar una industria congresual donde se ofrezcan los mejores servicios para la realización de congresos".

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