El Campo

Mercadona comercializa en Andalucía la cosecha de garbanzo lechoso de Córdoba

  • Seprolesa, interproveedor de la cadena, tiene acuerdos con casi una treintena de agricultores a los que recoge sus producciones

Francisco González (izquierda) posa con Luis Soldado en la parcela de éste. Francisco González (izquierda) posa con Luis Soldado en la parcela de éste.

Francisco González (izquierda) posa con Luis Soldado en la parcela de éste. / Jordi Vidal

Francisco González es uno de esos hombres de campo de toda la vida que gracias a su contacto y experiencia de décadas con los cultivos se ha convertido poco menos que en doctor en la materia. Lo sabe todo, por ejemplo, acerca del garbanzo, sabe cuál es por su calidad el mejor para el consumo humano y cuál hay que desechar para dedicarlo a otros fines.

Hoy va a comprobar la cosecha de garbanzos de Luis Soldado, la que ha nacido en algo más de medio centenar de hectáreas ubicadas a las afueras de la capital. Francisco trabaja directamente para Seprolesa e indirectamente para Mercadona, porque Seprolesa, perteneciente al grupo Cidacos, una empresa especializada en la elaboración y comercialización de legumbres secas y cocidas, es interproveedora de Mercadona. O dicho de otro modo, los mejores garbanzos de la cosecha de Luis y los mejores de las cosechas de otros 28 agricultores cordobeses –los garbanzos de mayor calidad– acabarán en las estanterías de los supermercados que Mercadona tiene repartidos por Andalucía y, parte también, en los del resto del país.

“Les suministro la semilla a los agricultores, les hago un seguimiento de sus cultivos y voy recogiendo muestras parcela por parcela para hacerles pruebas de calidad y comprobar su mantecosidad, finura de la piel, buen sabor y textura, entre otras características que aseguran la calidad que nos demanda Mercadona”, puntualiza. “Luego, a la hora de cosecharlo se van haciendo lotes y los de mayor calidad son los que acaban en las estanterías de Mercadona”, añade Francisco.

El tipo de garbanzo que en la actualidad se cultiva en 891 hectáreas de Córdoba, que acaba envasado bajo la marca Hacendado y que se puede encontrar en toda la cadena de supermercados de Mercadona de la comunidad autónoma, es el “garbanzo lechoso andaluz”. Córdoba supone el 42% del total de la siembra que Seprolesa tiene repartida por Andalucía de este garbanzo, “una siembra que procede de tierras ubicadas en el Valle del Guadalquivir”, aclara. “Para este año, debido a las altas temperaturas de los últimos días y a las malas hierbas crecidas tras las intensas lluvias de la pasada época primaveral, el grano se ha visto afectado quedando corto de tamaño, por lo que el rendimiento esperado es de 1.000 kilos por hectárea –ya que en zonas en las que la cosecha será baja será de 600 kilos por hectárea y de 1.200, en aquellas otras zonas en las que será buena– lo que se traduce en unos 900.000 kilos de garbanzo en Córdoba”, anota. “Lo normal es que se mantuvieran entre los 1.200 y los 1.800 y 2.000 kilos por hectárea de producción en un año bueno”, sostiene.

Seprolesa empezó a sembrar garbanzos en Andalucía en 2014, firmando sucesivos acuerdos con agricultores. Actualmente, del suministro de la modalidad lechoso andaluz se encargan 29 agricultores cordobeses, siete sevillanos, tres malagueños y tres gaditanos. Como bien detalla Francisco, la climatología es crucial para el desarrollo de este producto, de ahí que Seprolesa necesite acuerdos con otras zonas para garantizar el suministro a Mercadona. De hecho, Seprolesa ya intentó esa siembra en 2012 y 2013 en suelo cordobés y andaluz, pero los agricultores no pudieron debido a la falta de agua o al exceso de lluvias. De las 450 hectáreas con las que se contaba en Andalucía para la siembra del garbanzo lechoso, se ha pasado a las 2.200 hectáreas actuales y hoy en día el lechoso supone el 30% de las ventas de garbanzo de Seprolesa y, de este total, la mitad procede de tierras andaluzas.

Esta apuesta de Mercadona por el garbanzo lechoso andaluz –la mayor parte del cual se cosecha en Córdoba– con Seprolesa como interproveedor está enmarcada dentro de lo que han dado en llamar el Proyecto Caspopdona (Cadena Agroalimentaria Sostenible de Mercadona), “un proyecto con el que todos ganamos, desde el agricultor, que tiene garantizada la compra de su cosecha, una cosecha de calidad, a un buen precio; hasta Seprolesa, que tiene contacto directo de esta forma con la materia prima y la mejora considerablemente; nosotros, que ofrecemos un producto de máxima calidad; y, por supuesto, nuestro cliente, que se lleva, en este caso, un garbanzo con la máxima calidad”, sentencian fuentes de la cadena de supermercados. “Dentro de este proceso de estrecha colaboración con el sector primario, dentro de este proceso de trabajo en cadena, al agricultor le garantizamos rentabilidad y estabilidad, por lo que les abrimos una puerta a la inversión y la tecnificación en sus cultivos, lo que a su vez supone una mejora aún mayor en la productividad y en la calidad, por lo que insistimos en que de esta manera salimos todos beneficiados”, añadieron las fuentes de Mercadona.

Caspopdona es, según las fuentes, una apuesta por la modernización de la cadena agroalimentaria sostenible, algo que se consigue estrechando los vínculos con la especialización, lo que a su vez supone estrechar los vínculos con la materia prima agrícola y ganadera. “A Mercadona nos permite poder reforzar nuestro surtido al disponer de los mejores proveedores del sector, proveedores que son cada vez más locales y además más especialistas en la materia”, concluyen.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios