El PP llevará al Pleno que Manuel Benítez 'El Cordobés' sea nombrado Hijo Adoptivo de Córdoba

Municipal

El torero, nacido en Palma del Río el 4 de mayo de 1936, ya fue proclamado por el Ayuntamiento V Califa del Toreo

Manuel Benítez  "El Cordobés" al finalizar una de sus corridas de toros.
Manuel Benítez 'El Cordobés' se cortó la coleta en 2002 en Los Califas. / El Día

El concejal de Presidencia y portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Córdoba, Miguel Ángel Torrico, ha anunciado que su grupo municipal llevará al Pleno del Ayuntamiento del próximo jueves 8 de julio una moción para que el torero Manuel Benítez El CordobésEl Cordobés sea nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad de Córdoba.

Torrico ha explicado que esta moción va referida a "la cuestión taurina" en tanto que se han "hecho eco" de la petición de la Fundación del Toro de Lidia, por lo que van a solicitar que el torero palmeño reciba la máxima distinción que concede el Consistorio. "Creemos que es de justicia concederle este título porque durante décadas ha llevado el nombre de la ciudad por todo el mundo y por ello vamos a proponer a los grupos políticos del Ayuntamiento que legalmente proceda concedérselo", ha precisado el edil.

Manuel Benítez El Cordobés, nacido en Palma del Río el 4 de mayo de 1936, ya fue proclamado en octubre de 2002 V Califa del Toreo por el Ayuntamiento de Córdoba, por lo que, para el actual Gobierno municipal, la justificación del nombramiento que se postula "resulta indubitada, dada la trascendencia internacional de este torero de masas y embajador internacional de Córdoba".

"Revolucionario del toreo, torero de masas, triunfador absoluto en las plazas más importantes, mito más allá de nuestras fronteras y embajador internacional de Córdoba, benefactor de numerosas causas caritativas (se cuentan por centenares los festejos en los que intervino de manera altruista a favor de los más necesitados de la ciudad) hacen a Manuel Benítez acreedor del reconocimiento como hijo adoptivo de la ciudad", según señala la moción que presentará el PP en el Pleno, donde también se resalta a este torero como "uno de los españoles más universales del siglo XX".

La moción explica que en el final de la década de los 50, Córdoba seguía teniendo presente a Manolete y la tragedia de Linares y soñaba con "recuperar el cetro del toreo que enarbolaron siempre sus Califas". "Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordóñez, los hermanos Girón, Antonio Bienvenida, Paco Camino, Diego Puerta, Curro Romero, Gregorio Sánchez y Santiago Martín El Viti, entre otros, conformaban un escalafón que justifica la definición de otra edad de oro del toreo, pero la tauromaquia necesitaba algo más", apunta el texto.

Era necesaria "una revolución que volviera a desatar la necesaria pasión inherente al espectáculo, una adaptación a la incipiente apertura que apuntaba España y un ídolo con el que la clase media que empezaba a consolidarse pudiera sentirse identificada".

En ese contexto surge la figura de Manuel Benítez El Cordobés. "Corría el año 1959 cuando comienza la leyenda", resalta el PP en su moción. Es entonces cuando Manuel Benítez torea sus primeras novilladas sin caballos en público, "movido más por una necesidad de supervivencia que por verdadera afición". En 1960, debutó con caballos en Palma del Río, con reses de Juan Pedro Domecq, obteniendo un gran triunfo, y comenzando a sonar entre la afición. Acabó la temporada con 14 novilladas.

En la temporada siguiente, "los festejos ascienden a la nada despreciable cifra de 67 novilladas con picadores" mientras "una imparable popularidad" le permite torear en la temporada de 1962 "nada menos que 109 novilladas". Tras un intento frustrado de alternativa a finales del año 1962, recibe la borla de matador de toros el 25 de mayo de 1963 en Córdoba, de mano del maestro Antonio Bienvenida y con José María Montilla como testigo, con toros de Samuel Flores.

Tal y como refleja la moción del PP, "su toreo heterodoxo desata opiniones enfrentadas, y en las grandes plazas los aficionados aguardan un fracaso que les permita seguir presumiendo de ser los guardianes de la virtud; fueron intentos baldíos".

El 20 de abril de 1964 cortó dos orejas y rabo en la Real Maestranza de Sevilla; y llegó la Feria de San Isidro del 1964, donde, el 20 de mayo, tuvo lugar "la corrida de mayor expectación de la historia: la confirmación de alternativa de Manuel Benítez". Pedro Martínez Pedrés actuó como padrino y Manuel García Palmeño como testigo, con reses de Benítez Cubero. El toro llevaba por nombre Impulsivo. "El Cordobés resultó cogido y, a pesar de no haber matado al toro, se le concedió una oreja. La imagen del torero caído fue portada de todos los periódicos al día siguiente", recuerda el texto de la moción.

En la temporada de 1965 sumó 111 corridas de toros, lo que supone una cifra que hasta muchos años después no fue superada. Retirado parcialmente de los ruedos desde 1981, ya en el siglo XXI intervino en varios festejos mayores y multitud de festivales benéficos. Su última actuación en público fue en 2014 en la Plaza de Toros de Córdoba, en un festival a beneficio de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).

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