Locura por la moda más barata

comercio La multinacional irlandesa aterriza en la capital cordobesa

Miles de personas asisten a la inauguración de la primera tienda de Primark en Córdoba

Los primeros clientes de Primark esperan a las puertas del nuevo establecimiento.
Los primeros clientes de Primark esperan a las puertas del nuevo establecimiento.
Gema N. Jiménez

22 de marzo 2012 - 01:00

Después de casi un año de espera, por fin ayer la cadena de ropa Primark abrió las puertas de su primer establecimiento en Córdoba. Un acontecimiento muy esperado, sobre todo por los más jóvenes, y que, como era de esperar, desató la locura. Y es que ¿quién no sucumbe a los encantos de la última moda al mejor precio?

Los más madrugadores comenzaron a agolparse a las puertas del nuevo establecimiento inmediatamente después de la apertura del centro comercial El Arcángel, a pesar de que la inauguración no tendría lugar hasta las 12:00. Mientras tanto la plantilla de la nueva, compuesta por un total de 164 trabajadores (seleccionados de los más 9.100 currículos recibidos) ultimaban los preparativos en cada una de las secciones (moda, lencería, accesorios, calzado y hogar) repartidas en una superficie de más de 3.500 metros cuadrados. Los nervios afloraban en sus caras, ya que para todos ellos daban comienzo a una nueva etapa dentro de sus carreras profesionales.

Minutos antes de que las agujas del reloj anunciasen la llegada del mediodía, el director de Primark Iberia, José Luis Martínez de Larramendi, quiso mostrar todo su apoyo a los nuevos empleados de la firma internacional, que se unen al equipo de las 25 tiendas en España y 235 de toda Europa. "Con la apertura de esta tienda, Primark confirma su apuesta por Andalucía y por España en su expansión internacional", destacó Martínez de Larramendi. El alcalde de la ciudad también quiso estar presente en la inauguración del nuevo establecimiento e incluso no dudó en dirigirse a la directiva miembro del consejo de Primark, Breege O'Donoghue, en un inglés muy cordobés. "Welcome to Córdoba", se animó a articular el regidor.

Cuando la desesperación comenzaba a aflorar en las miles de personas que esperaban en la primera planta del centro comercial, los directivos de la empresa abrieron por primera vez la persiana para dar el pistoletazo de salida. Y con el corte de la cinta azul se desató la locura. Los primeros clientes entraron al establecimiento como si de una carrera se tratara. Golpes, empujones, incluso tirones. Todo valía para conseguir los artículos más baratos y en la talla deseada. Vestidos, camisetas, zapatos, ropa interior o incluso menaje del hogar. Todo era susceptible de entrar en las cestas que los trabajadores de Primark entregaron a los clientes a la entrada, junto a un globo de color azul que les daba la bienvenida. "Soy una loca de la moda y yo no me podía perder la inauguración de esta tienda", aseguró una joven mientras arrasaba con dos pares de zapatos. Aunque las dudas también surgían entre las personas más mayores. "Me dijeron que esto era todo a euro y creo que me han timado", aseguraba una señora. Ahora sólo queda que tras el caos, poco a poco llegue la calma.

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