La Justicia se rebela contra su colapso
La huelga de los secretarios del pasado martes, respaldada por jueces, fiscales y funcionarios, abre una perspectiva inédita en la lucha de esta administración por mejorar en medios materiales y humanos
"Insuficiencia de medios organizativos, personales, materiales e informáticos", un sistema judicial al borde de un "desbordamiento absoluto" y una gestión "defectuosa". La situación de la Administración de Justicia ya no es un secreto para la opinión pública. El escándalo desencadenado tras conocerse la cadena de errores que dejaron en libertad a Santiago del Valle, el presunto asesino de la niña Mari Luz Cortés, ha tenido esta semana su punto álgido, con una histórica jornada de huelga convocada por los secretarios judiciales que paralizó los tribunales durante un día.
Juzgados colapsados
El escándalo surgió en un juzgado de lo penal de Sevilla, pero los órganos de Córdoba no escapan a esta situación. Las cifras son contundentes: según la última estadística ofrecida por el juez decano, Luis Rabasa, cada uno de los cuatro penales cordobeses posee en la actualidad alrededor de 750 sentencias en fase de ejecución, lo que da muestras de la magnitud del problema. La Ley Integral contra la Violencia sobre la Mujer y la reforma del Código Penal que considera delitos un buen número de infracciones de tráfico son algunas de las causas que han llevado a la saturación de estos órganos. Y es que la tipificación de nuevos delitos no ha estado pareja con el aumento de la plantilla, según critican los sindicatos del sector.
La crisis económica tampoco ha ayudado, pues las causas abiertas por despidos, los embargos, los procedimientos hipotecarios o los desahucios también se han multiplicado en los últimos meses. No obstante, el juzgado de menores es el más saturado de la provincia.
Falta de personal
Según los cálculos de SPJ-USO, la Junta de Andalucía debería aumentar la plantilla de funcionarios judiciales con 150 trabajadores más para que la gestión de los expedientes no se dilate en los armarios. El dirigente del sindicato, Domingo Castillo, también reclamó que se mantengan todos los refuerzos actuales en los órganos judiciales y que el juzgado de instrucción 7, los primera instancia y el mercantil se doten de personal extra debido a la avalancha de asuntos económicos provocados por la crisis.
El otro gran problema de la plantilla es que, en la actualidad, las bajas de personal se están cubriendo con personal sin experiencia procedente del Servicio Andaluz de Empleo (SAS), debido a que las bolsas de la Consejería se encuentran agotadas a la espera de convocarse nuevas oposicionse. A esto hay que añadir la inestabilidad de la plantilla. Hay ejemplos flagrantes. Según declaraciones del delegado territorial del Colegio Nacional de Secretarios Judiciales, José Antonio Guerra, uno de los cuatro juzgados penales contó el año pasado sólo durante ocho días con toda su plantilla al completo. Por este órgano, este año ya han pasado 15 interinos. Existen más casos: un primera instancia recibió de mayo a septiembre a 12 trabajadores. El sindicato STAJ llamó la atención sobre otro punto: "Por falta de presupuesto, la Junta de Andalucía no nombra a un sustituto hasta que el funcionario lleva un mes y medio de baja".
Programas obsoletos
Los programas informáticos difieren de unas comunidades a otras, por lo que la interconexión entre juzgados es imposible. Pero, es más, tampoco los órganos de una misma ciudad se encuentran en contacto.
Los registros también presentan anomalías. El de penados y rebeldes, por ejemplo, tarda alrededor de 40 días en actualizarse. Así que durante este tiempo no constan los antecedentes penales de una persona, por lo que puede ocurrir que un individuo comparezca ante el juez de guardia sin que conste todavía su historial delictivo. Un problema similar ocurre con el registro de violencia de género. La directriz es que, cuando se produce un delito de estas características, hay que dar cuenta de manera inmediata, pero la interrelación entre los registros informáticos del juzgado y las fuerzas de seguridad no es instantánea.
Dispersión de sedes
Es uno de los problemas endémicos de Córdoba mientras se materializa la Ciudad de la Justicia, un proyecto del que aún no se ha puesto ni la primera piedra. Lo adecuado -a efectos de traslado de detenidos, declaración de testigos, consulta de archivos o celebración de juicios- para que la celeridad y la eficacia fuesen máximas sería que todos los órganos compartieran espacio. Esto, por el momento, no es posible: los juzgados de menores y violencia de género se encuentran en la calle Doctor Barraquer; los sociales y el registro civil, en Doce de Octubre, y los contenciosos, en la calle Morería. El no disponer de un espacio adecuado, además, dificulta la puesta en marcha de nuevos órganos. La Delegación, por ejemplo, tiene dificultades para encontrar una nueva sede para menores, debido a que el segundo órgano de esta jurisdicción -previsto para 2009- no cabe en las dependencias actuales.
La nueva oficina judicial
Magistrados, jueces, secretarios y funcionarios coinciden en asegurar que muchos de los actuales problemas de la Justicia se solucionarán con la implantación de la nueva oficina judicial, un proyecto plasmado en una ley orgánica de 2003 -diseñada por el Gobierno del PP-, pero que no ha dado ni un solo paso.
El motivo es que la reforma no puede llevarse a cabo sin antes renovar un total de 22 leyes y sin la inyección de unos cien millones de euros. Según el Ministerio de Justicia, la oficina judicial se define como el "conjunto de medios personales, materiales y tecnológicos que rodean al juez en el desarrollo cotidiano de su trabajo" y supondrá un cambio en el procedimiento tradicional de trabajo en esta administración mediante la introducción de "una distribución más racional de las funciones de todos los agentes". Esto permitirá al ciudadano acceder de forma "más sencilla y rápida" a este servicio. "Ningún funcionario será dueño de ningún expediente, por lo que si el trabajador se va de vacaciones el procedimiento no se quedará paralizado, al contrario de lo que ocurre ahora", apuntó el delegado de SPJ-USO, Domingo Castillo.
La figura del secretario
"Hay ciudadanos que piensan que somos los secretarios del juez, pero en ningún modo es así", según el delegado territorial del Colegio Nacional de Secretarios Judiciales, José Antonio Guerra. La dignificación de esta figura fue una de las razones de la huelga que el pasado martes paralizó los juzgados y, precisamente, para la puesta en marcha de la nueva oficina será clave la figura del secretario.
Será él, junto a su equipo, quien se ocupe de dirigir todo el entramado, desde la documentación de los expedientes al calendario de juicios o la ejecución de las sentencias. Todo ello, además, contando con medios telemáticos que permitirán que, poco a poco, las torres de papel desaparezcan de los despachos.
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